La explotación de prietos contra prietos

Es muy cómodo culpar a otros, lanzar piedras y esconder la mano. Señalar a  los demás creyéndonos semidioses y jueces con todo el poder para sancionar su doble moral como si nosotros no la tuviéramos también. Cuestionar  lo que hacen o dejan de hacer, lo que nunca hicieron y  entre más lejos estén es mejor, así no nos alcanzan y no nos encaran y refutan nuestra falta de escrúpulos. 

Buscamos una válvula de escape por donde se fuguen nuestras responsabilidades y nuestras culpas y así quedarnos con los dardos  y nuestro desinterés en involucrarnos en todo aquello que nos exige. En todo aquello que nos exponga y nos coloque en un lugar vulnerable por los principios de humanidad y convivencia  que defienden quienes luchan  por la equidad. Preferimos estar del otro lado, reculados y lanzando  aguijones envenenados a quienes creemos causantes de nuestras desgracias. 

Así es como culpamos a las injerencias de otros países. ¿Y nosotros qué hicimos para que esas injerencias no se instalaran? ¿Qué hicimos para que en lugar del inglés como idioma extranjero enseñándose en las escuelas se enseñen antes que el castellano los idiomas originarios? No existen los idiomas originarios en el pensum escolar. ¿Es culpa de la injerencia? Tal vez sí, de la invasión al principio pero han pasado 500 años, ¿sigue siendo culpa de ellos o es irresponsabilidad nuestra? Nosotros que queremos ser de todos lados menos de donde somos. 

Nosotros con nuestras mentes colonizadas pensando que una marca, una muda de ropa, un reloj, un título de universidad, un estilo de vida copiado nos convertirá en caucásicos de dos metros, de ojos azules y cabello rubio: nosotros negando nuestra raíz ancestral. ¿Es culpa de los injerencistas? ¿Es culpa de los invasores?¿O es nuestra mediocridad y nuestra falta de agallas y de amor propio? ¿Nuestra falta de identidad cultural? ¿Nuestra falta de respeto a nuestra genética? Somos originarios y lo seguirán siendo las generaciones por venir, así nos tiñamos el cabello,  hablemos 5 idiomas extranjeros y copiemos el estilo de vida pretendiendo ser otros para seguirnos negando a nosotros mismos. 

“Malditos los gringos invasores y racistas” gritan con su doble moral quienes llaman “indios patas rajadas” a sus hermanos indígenas; porque en Latinoamérica todos somos originarios así lo neguemos. “Fascistas” gritan quienes ponen sus zapatos sucios  en las cajitas de los niños que salen a pelear el día a las calles lustrando zapatos. 

¿Es más fascista el caucásico que odia de igual manera que odia el “ladino” que explota al niño que no tiene cómo ir a la escuela ni qué comer? Que lo explota colocando sus zapatos sucios para que sus manitas ajadas los limpien. ¿Eso acaso no es una metralla que mata el alma? ¿Qué arranca la vida? ¿No es eso opresión, explotación, humillación? ¿Qué es entonces? 

¿No somos nosotros acaso los que violamos niñas? ¿Los que golpeamos mujeres? ¿No somos nosotros los que las vemos como un pedazo de carne, como culos? ¿O es culpa de ellos,  de los invasores e injerencistas? No, las violamos por machismo, por imposición, por misóginos. Nos violan porque se les pega la gana, porque saben que los pueden hacer  y que ninguna ley los juzgará porque el sistema es patriarcal. 

¿Es culpa de la injerencia que tengamos bares en cada esquina de las calles de Latinoamérica? Que unas creyéndose puras y santas traten  como putas a quienes son violadas, golpeadas y asesinadas en esos lugares a donde  van campantes  nuestros esposos, compañeros, amigos, hermanos, abuelos, hijos. Eso también es una metralla. 

Y nosotros capitalinos, urbanos,  humillamos y explotamos al campesino que llega con necesidad de trabajo a tocar las puertas de nuestras casas y los ponemos hasta a limpiar nuestros vómitos a cambio de una tortilla con sal. ¿Eso acaso no es una metralla? ¿Es culpa de la injerencia? ¿De esos “malditos gringos” que nos quieren quitar todo? ¿Quitarnos qué? Nuestra mediocridad, arrogancia, patanería, machismo, mojigatería, ojalá y se la llevaran los injerencistas y tal vez así dejaríamos de tirar piedras y nos diera por vernos en un espejo. 

¿No somos nosotros prietos,  acaso tan fascistas y racistas con los migrantes como el peor de los fascistas caucásicos? En Estados Unidos el que peor trata a un migrante latino sin documentos es otro migrante latinoamericano que sí los tiene. ¿Qué tal tratamos los capitalinos en Latinoamérica al migrante que llega del interior del país? ¿Al migrante  empobrecido que llega de otras partes de Latinoamérica o del mundo? ¿O qué, nos damos baños de pureza y los tratamos con manjares y pétalos de rosas? 

¿No somos nosotros los que permitimos que desde dentro regalen nuestros recursos? ¿No somos nosotros los que permitimos que nos pongan de alfombra para que nos pisoteen quienes llegan con sus relucientes zapatos de charol a llenar costaladas con nuestra dignidad como aserrín? 

¿No somos nosotros quienes permitimos eso? ¿No somos nosotros lo que tenemos chilate en las vena al ver a tanto niño viviendo en las calles y no hacer nada por evitarlo? ¿Al ver familias completas migrando? ¿Al ver centenares de personas viviendo en los basureros? ¿Qué hacemos con los terratenientes que explotan al jornalero? ¿Con los oligarcas que no pagan impuestos? Claro, todo es culpa de los injerencistas. 

¿No somos nosotros los que permitimos que misóginos, machistas, ladrones, cachurecos, genocidas y fascistas lleguen al poder? Es nuestro voto y es nuestro silencio, somos nosotros reculando dándoles el paso porque nos representan. Y si nos engañan de principio o toman el gobierno por asalto, con sus leyes manoseadas no hacemos nada porque al final somos como ellos. ¿Es culpa de los injerencistas caucásicos, “fascistas” de dos metros de altura, ojos azules y cabello rubio? 

¿Son ellos los que  realizan las limpiezas sociales? ¿Son ellos pidiendo la pena de muerte para los parias? ¿Son ellos los que aplauden cada vez que un líder campesino es masacrado o desaparecido? ¿Son ellos los que pasan en sus carros del año atropellando manifestaciones de estudiantes que exigen al gobierno educación de calidad y recursos? 

Sin lugar a dudas, Latinoamérica es sitiada por la injerencia de bandas criminales de la oligarquía mundial,  siempre ha sido así y es porque América Latina a pesar de estos 500 años de saqueos, es una inmensa tierra fértil y un pueblo multicultural y multiétnico que la enriquece día a día. Por supuesto nosotros grandes mediocres no nos colguemos de eso, no somos parte de su grandeza. 

No es la injerencia, a estas alturas 500 años después es la mente colonizada y  la explotación de prietos contra  prietos; así unos se tiñan el pelo, se compran una muda de marca, un carro del año o parchen la pared de títulos de universidad. 

Dejemos de tirar piedras y esconder la mano, veámonos en un espejo y hagamos lo que nos toca. Podríamos empezar por los más difícil y casi imposible: erradicar este sistema patriarcal y dejar de referirnos  a las mujeres como culos, dejar de golpearlas,  violarlas   y asesinarlas porque es lo más urgente.

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Blog de la autora: https://cronicasdeunainquilina.com
Ilka Oliva Corado. @ilkaolivacorado
19 de noviembre de 2018. 

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El día que  la Niña Heladera participó en la Feria Internacional del Libro de Venezuela 

El sábado 10 de noviembre a las 2 de la tarde hora de Venezuela presenté mi libro Historia de una indocumentada, travesía en el desierto de Sonora-Arizona, en la Feria Internacional del Libro de Venezuela, FILVEN.

Esa mañana me levanté temprano, preparé café de Guatemala que solo tomo en ocasiones especiales y me senté frente a la ventana de mi habitación  y  disfruté el paisaje otoñal de la época del frío en el norte de América. Seguir leyendo “El día que  la Niña Heladera participó en la Feria Internacional del Libro de Venezuela “

FILVEN en la  maravillosa dictadura del Niño Arañero 

Imaginemos una dictadura en la que el  malvado dictador cree una Feria Internacional del  Libro,  como centro de tortura y que  como estrategia de su tiranía  también funde una editorial que abra espacios a los marginados no solo de su país sino del mundo. ¡Qué malvado ese dictador promoviendo la lectura como forma de exterminio masivo! Seguir leyendo “FILVEN en la  maravillosa dictadura del Niño Arañero “

El fascista que todos llevamos dentro

Para que un fascista gane la presidencia de un país se necesitan millones de fascistas que en tiempos de democracia acaben con la misma dándole su voto a un extremista de derecha. Porque una cosa es una dictadura sangrienta y otra es que millones de personas por su propia voluntad voten por un fascista y lo hagan presidente. Seguir leyendo “El fascista que todos llevamos dentro”

Somos los que han cruzado las fronteras

Somos los que han cruzado las fronteras
Con sus no sé cuántos avernos
Somos los que murieron de sequía
Los que se desangraron
Los que se ahogaron
Los que no pudieron llegar
Somos los silencios inconclusos
Los reclusos de la arbitrariedad
Los agónicos indocumentados
Los que siembran en los campos extranjeros
Los limpia mierda
Los que se amurallan en la oscuridad.

Somos los emigrantes
Somos los clandestinos
Los forasteros agonizantes
Somos las plazas vacantes
Los del siempre Yes sir.
Los del yes ma’am
Los que nunca dicen no
Los que no tienen horarios
Los del siempre sorry
Pidiendo perdón por todo
Por existir
Por respirar
Por sentir
Por soñar
Por emigrar
Somos los de la marcha forzada

Los que no hablan inglés
Los que no quieren olvidar
Los que tratan de no recordar
Los que no saben que están vivos
Los cuerpos lacerados
Somos los violados
Los marchitos
Los pestilentes
Los de las pesadillas recurrentes
Los del maldito dolor latente

Somos las remesas
Las cenizas
Lo que sobró
Somos los que se fueron
Los bandoleros de la emigración
Los hambrientos
Los desprotegidos
Los de los gemidos de la desolación
Somos el retorno que no llega
Somos los deportados
Los arrimados
Los obligados a renunciar

Somos la caricia herida
La voz transgredida
El intento insurrecto
El desierto
Los lamentos
El ya no quiero regresar
Los curtidos
Los decepcionados
Los emigrados que a nadie importan
Somos las remesas que suman y cuentan
Somos las tormentas en un vaivén
Somos los que fueron ayer
Somos las cenizas
Los desaparecidos
Las fosas clandestinas
Las vidas que no cuentan
Somos los espectros
Lo infecundo
Somos la poesía
Una invocación
El éxodo
Somos la legión nómada
Los sin casa
Los sin patria
La perenne tribulación
La sublevación errante
Somos los eternos emigrantes
Somos las fronteras y sus demonios
Somos la llegada
La post frontera
La belleza de la quimera.

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Blog de la autora: https://cronicasdeunainquilina.com
Ilka Oliva Corado.
Septiembre 26 de 2014.

Los otros exilios

Como costales de basura, como bultos, como despojos son lanzados hacia la nada, los parias; a quienes les arrebataron todo desde el momento de su nacimiento y en esa nada:  moribundos, sin anhelo alguno y sin piel dónde detener los huesos deambulan en las migraciones forzadas. Esos otros exilios invisibilizados y estigmatizados por todo aquel que es incapaz de sentir en nervio propio el dolor del otro. Seguir leyendo “Los otros exilios”

El germen del fascismo

Como un mal hereditario en las nuevas generaciones se reproduce con facilidad  porque son generaciones desvalidas, dejadas a la intemperie, carcomidas que como bagazos son lanzadas a las urnas, a  las calles, a la vida.

Infestadas de ese gen que acaba con el cerebro en un parpadear estas generaciones no conocen de primaveras,  han vivido invernando en cuartos oscuros desde siempre, no conocen el calor del sol ni la alegría del trinar de  las aves, son incapaces de sentir algo que esté fuera del margen de su radar de fascistas. Inclusive no saben que lo son, porque  carecen de raciocinio. Seguir leyendo “El germen del fascismo”

“Las atenciones están todas para que se derrote el fascismo en las urnas” 

En entrevista para Crónicas de una Inquilina, el periodista brasileño Raphael Sanz realiza un análisis sobre la situación  política  de Brasil y realiza también  un breve recorrido sobre elecciones pasadas y  sus resultados  en el factor socio-político actual de Brasil. 

¿Qué sucedió  que el pueblo fue incapaz de impedir  la destitución de Dilma  o lo que es peor,  que no pudo impedir que Temer se convirtiera en presidente? 

Sucedieron muchas cosas. En muchos ámbitos y no creo que haya sido por incapacidad del pueblo. En primer lugar es importantísimo apuntar que hay un sentimiento de decepción con el PT enorme entre el pueblo brasileiro, especialmente en la clase trabajadora, donde el PT era unanimidad.  Seguir leyendo ““Las atenciones están todas para que se derrote el fascismo en las urnas” “