Las claves del Tren Maya: El polémico proyecto bandera de López Obrador en México

El proyecto tendrá un costo de 7.300 millones de dólares y quedará terminado en seis años.

El Tren Maya, la obra que marcará el inicio del próximo gobierno de Andrés Manuel López Obrador como presidente de México, ha desatado la polémica en las últimas semanas. ¿Pero en qué consiste este proyecto? Seguir leyendo “Las claves del Tren Maya: El polémico proyecto bandera de López Obrador en México”

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Excomandantes FARC: Al Acuerdo de Paz le cercenaron el alma

Bogotá, 20 nov (PL) Excomandantes de la FARC-EP denunciaron hoy que fue cambiada la esencia del Acuerdo de Paz negociado en La Habana ”por obra y gracia de la interpretación jurisprudencial, la implementación legislativa y la perfidia del Estado”. Seguir leyendo “Excomandantes FARC: Al Acuerdo de Paz le cercenaron el alma”

Gobierno venezolano rechaza “obsesivas agresiones” de Iván Duque

Por: ANGEL MUÑOZ / http://vtv.mippci.gob.ve

Caracas, 20 de noviembre de 2018.-  El Gobierno Nacional rechazó las agresiones contra su institucionalidad democrática desde la Presidencia de Colombia.

A través de un comunicado difundido en el portal web del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuestionó que el mandatario Iván Duque “pretenda dar lecciones de democracia y gobernabilidad”, cuando su país figura como líder mundial en narcotráfico, paramilitarismo y falsos positivos. Seguir leyendo “Gobierno venezolano rechaza “obsesivas agresiones” de Iván Duque”

“El paramilitarismo es el alma del Estado en Colombia”

El periodista colombiano Hernando Calvo Ospina, exiliado en Francia desde los años 80, tras haber sido desaparecido, torturado y preso, analiza con RT la conformación de las fuerzas paramilitares en el seno del Estado colombiano.

El escritor y periodista colombiano Hernando Calvo Ospina es directo: “El Estado en Colombia es la fuerza más asesina del país”.

Esta afirmación no la hace a la ligera. Ha investigado exhaustivamente el tema y parte de su trabajo ha quedado plasmado en el libro ‘El terrorismo de Estado en Colombia‘, publicado por la editorial venezolana El perro y la rana y presentado recientemente en la Feria Internacional del Libro en Venezuela.

Calvo Ospina posee una historia personal tan desconcertante como la información que desmenuza con precisión sobre la oligarquía colombiana y su relación con la violencia que ha asolado al país suramericano desde hace unos doscientos años.

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Hernando Calvo Ospina, periodista colombiano, en la sesión inaugural de un encuentro que se celebró en La Habana (Cuba), 2 de junio de 2005. / Ismael Francisco / AIN / AFP

Este escritor, que nació hace 57 años en Cali, Colombia, mientras fue estudiante de Periodismo en la Universidad Central de Ecuador, en Quito, fue detenido arbitrariamente y desaparecido por fuerza militares colombianas y ecuatorianas. Corría el año 1985.

Durante varios días fue torturado por ser un sospechoso habitual, es decir, ser un colombiano de izquierda con supuestos nexos con la guerrilla del M-19, que había retenido a un empresario ecuatoriano.

Como su presunta relación con el grupo irregular no fue demostrada, fue apresado solo durante tres meses. De Ecuador fue enviado a Perú, tras la presión internacional por su caso. Sin embargo, debido a que el entonces presidente Allan García lo declaró ‘persona non grata’, voló a París, cuyo gobierno lo acogió. Era 1986.

Estado y paramilitarismo

En las casi cuatrocientas páginas de su texto, Ospina traza de manera precisa la relación que existe en Colombia entre el Gobierno, las clases privilegiadas, las empresas transnacionales y el paramilitarismo.

Al conversar con RT en Caracas sobre su libro, es tajante: “El Estado colombiano es responsable de más de 95 % de las violaciones a mujeres, a niños, de crímenes atroces, porque el paramilitarismo es el alma del Estado en Colombia“.


5bf41293e9180f18398b4567“Los paramilitares en Colombia nacieron antes de que los inventara EE.UU.”Hernando Calvo Ospina, escritor colombiano

 


Esta afirmación se encuentra sustentada en su investigación, donde sitúa la conformación del paramilitarismo en los años cincuenta, cuando es legalizado como “autodefensa” ante los grupos subversivos. Ya en 1965 un decreto de la Doctrina de Seguridad Nacional permitía la constitución de estos grupos conformados por civiles que trabajaban en la defensa para el Gobierno. Tres años después ya gozaban de un estatus legal.

“Los paramilitares en Colombia nacieron antes de que los inventara EE.UU.”, afirma el escritor, que agrega que el nivel de contrainsurgencia que existe en su país “es una escuela”.

¿Dónde está el problema?

Calvo Ospina sitúa el origen de la problemática de su país, al que no ha podido volver, en la “intransigencia política“. “No hay la posibilidad de una fuerza política alternativa, que se vaya a desarrollar, porque le ‘cortan la cabeza'”, expone.

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Paramilitares colombianos esperan para entregar sus armas en Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, 3 de febrero de 2006. / Fredy Builes / Reuters

De ese tema habla en su obra al hacer un recorrido histórico por la acción de figuras como el militar y político colombiano Francisco de Paula Santander (1792-1840), al que denomina como “el primer gran ejemplo de la traición e intransigencia política de la élite colombiana“, que según su opinión, “vio en el asesinato de Simón Bolívar la sola posibilidad de desmembrar a la Gran Colombia”.

En un recorrido de doscientos años, el también autor de ‘Colombia, laboratorio de embrujos’ recuerda la participación de la oligarquía criolla enfrentada a la peninsular por el poder, durante la Independencia, y la explotación y “ansias de lucro” de la clase dominante dueña de cultivos de café, cacao, caucho, bananos y de minas de metales preciosos.

La tierra

El problema en Colombia y el resto de América Latina sigue siendo el mismo: la tenencia de la tierra.


5bf41293e9180f18398b4567“Nos debería dar vergüenza que el café que toman los colombianos es de otro lado”.Hernando Calvo Ospina, escritor colombiano

 


Las condiciones para los trabajadores de la tierra y productores de rubros como el café, la papa, el plátano y el arroz son muy precarias y los precios que les dan por sus cosechas son muy bajos, continúa Calvo Ospina. Por esta razón, algunos se dedican a cultivos como el de la coca.

“No hay carreteras para sacar el producto, no tienes lo necesario para tener una buena producción. Es mucho más fácil con la coca, te dan todo: la semilla, los pesticidas”, lamenta.

Así, desde su punto de vista, “el sistema está hecho para que el campesino siga produciendo coca porque la pagan bien”, pese al impacto social negativo que causa.

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Campesinos recolectan granos de café en Pueblo Bello, en el norte del Cesar, Colombia, 29 de enero de 2014. / Jose Miguel Gomez / Reuters

El escritor se refiere también a los rubros que fueron iconos en la producción agrícola colombiana y que desde hace unos años son importados. “Nos debería dar vergüenza que el café que toman los colombianos sea de otro lado”, expresa. La producción del mejor grano va al exterior y más de 80 % del que se consume internamente proviene de Ecuador y Perú, recoge La Tierra Esclava.

El vecino incómodo

Por otro lado, Calvo Ospina cataloga la situación económica como “grave”: “la mayoría de la población tiene para escoger entre nada y nada”.


5bf41293e9180f18398b4567“El principal problema que tiene Venezuela es un país que se llama Colombia”.Hernando Calvo Ospina, escritor colombiano

 


El Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane, refiere un crecimiento económico de 2,7 % en el tercer trimestre de este año, pero en 2017, el 26,9 % de los colombianos se encontraba en pobreza monetaria y un 7,4 % en extrema, según el mismo organismo.

Según el periodista, tanto la problemática económica como la política o militar hacen que “el principal problema que tiene Venezuela es un país que se llama Colombia”.

“Desde la frontera en Cúcuta, hasta Bogotá, se vive de la gasolina venezolana, de alimentos, de medicinas subsidiadas por el Estado venezolano. Es una realidad. Si la frontera se cerrara veríamos a Cúcuta, Bucaramanga, pasando hambre”, afirma.

 

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Gasolina de contrabando en Cúcuta, Colombia, en la frontera con Venezuela, el 26 de agosto de 2015. / Luis Acosta / AFP

El Gobierno venezolano ha denunciado reiteradamente el contrabando de extracción que se hace del combustible y productos de uso prioritario, además de la moneda local que es vendida por un precio más elevado que su valor nominal en el país vecino. Según expertos, en 2015 unos 45.000 galones de gasolina ingresaban diariamente de manera ilegal a Colombia.

A principios de noviembre de este año, Caracas informó sobre la muerte de tres militares venezolanos en una “emboscada paramilitar” en el estado fronterizo de Amazonas. En esa oportunidad, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, manifestó que Bogotá se había negado en varias ocasiones a establecer comunicaciones para tratar temas comunes, entre ellos el de la seguridad.

Democracia genocida

Calvo Ospina dice sin ambages: “La democracia más genocida que he conocido es la de Colombia”, y apoya su afirmación en cifras: la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), recoge en su libro, determinó que entre 2002 y 2005, durante el gobierno de Álvaro Uribe, hubo 2.750 homicidios y desapariciones por parte de grupos paramilitares.

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El expresidente Álvaro Uribe anuncia su candidatura, Bogotá, Colombia, 27 de noviembre de 2005. / LUIS ACOSTA / AFP

Según la Alta Comisionada de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, en un documento del año 2000, el Estado colombiano debe hacerse “responsable por omisión, tolerancia o apoyo de los crímenes cometidos por esos grupos cobijados en las Autodefensas Unidas de Colombia”, plasmó en su texto.

Además, según el Centro de Investigación y Educación Popular Cinep, las Fuerzas Armadas asesinaron extrajudicialmente a 3.330 personas en el 2003; 818 en el 2004; y 1.037 en el 2005.

Incluso la Comisión Intercongrecional de Justicia y Paz, cuyo cálculo incluye en su obra, compara los fallecidos y desaparecidos durante la democracia en Colombia con los del cono sur en las dictaduras.

  • En la presidencia de Virgilio Barco (1986-90) la cifra es de 13.635 víctimas.
  • En el periodo de César Gaviria (1990-94), corresponde a 14.856.
  • Durante agosto 2002 y junio 2004, en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, fue de 10.586.

Al ser consultado sobre la perspectiva de cambio en su país, tras el 44 % del total de la votación que obtuvo el excandidato presidencial Gustavo Petro en los pasados comicios de junio, en los que resultó ganador Iván Duque, dice que no es optimista. “No conozco oligarquía tan sangrienta y tan tonta como la colombiana”, concluye.

Nathali Gómez //https://actualidad.rt.com

Fallece Alí Rodríguez Araque, embajador de Venezuela en Cuba

Caracas, 19 Nov. AVN

Este lunes falleció Alí Rodríguez Araque, quien ejercía como embajador de la República Bolivariana de Venezuela en Cuba, así lo informó en su cuenta en la red digital Twitter, el periodista Rolando Segura, corresponsal en la isla caribeña de la multiestatal Telesur.

Rodríguez fue un político, abogado y diplomático venezolano, además ministro de Energía y Minas entre 1999 y el año 2000, en la presidencia de Hugo Chávez.

Lea también:

Presidente Maduro lamenta fallecimiento del embajador Alí Rodríguez Araque

Analizan demanda contra cambio de política de asilo en EE.UU.

Washington, 19 nov (PL) Un tribunal estadounidense celebrará hoy una audiencia sobre la demanda interpuesta por organizaciones de derechos civiles contra la decisión del presidente, Donald Trump, de negar las solicitudes de asilo a quienes entren ilegalmente al país. Seguir leyendo “Analizan demanda contra cambio de política de asilo en EE.UU.”

La bancarrota democrática

Por Carolina Vásquez Araya

Los recursos del sistema democrático no parecen ser suficientes para impedir su colapso.

Si algo quedó claro durante la Cumbre Iberoamericana de Presidentes y Jefes de Estado, es la bancarrota moral del sistema político en la mayoría de países latinoamericanos. Con democracias débiles –algunas a punto de desaparecer bajo los incesantes embates de la corrupción- y escasas perspectivas de recuperación, los gobernantes dejaron patente su incapacidad para cumplir con los objetivos planteados desde hace casi dos décadas para reducir la desigualdad, la extrema pobreza, el hambre, la desnutrición infantil, la falta de educación y otros parámetros que marcan el profundo subdesarrollo de nuestros países.

Los discursos de la Cumbre no se diferenciaron gran cosa de aquellos elaborados para otros encuentros, otras cumbres, otras asambleas; excepto, quizá, por el énfasis en las crisis migratorias. Pero los problemas fundamentales continúan hundiendo a los pueblos mientras sus líderes enfocan sus esfuerzos en librarse de investigaciones de corrupción y blindar sus fortunas mal habidas con los recursos que les ofrece un sistema diseñado para ello, arrasando con marcos jurídicos y buscando escondrijos legales.

A la par de la bancarrota moral que todo eso implica, las huestes políticas han creado las condiciones ideales para una bancarrota democrática que les daría el espacio y el poder para actuar a su antojo en las décadas por venir. Los acosos a la prensa independiente son apenas uno de los pasos mediante los cuales buscan cercenar la participación ciudadana y su posible incidencia en decisiones de Estado. Todo indica un intento de crear las condiciones para conseguir el aval ciudadano en la consolidación de regímenes dictatoriales, con el manido argumento de reducir la violencia.

Los participantes en la Cumbre –en especial quienes gobiernan los países menos desarrollados- han gozado de los beneficios del poder para consolidar sus privilegios, pero han abandonado sus promesas de cambios sustanciales para favorecer al resto de la población. Esto, porque esas promesas nunca fueron pronunciadas con otra intención más que apoderarse de espacios privilegiados desde los cuales, y con el entusiasta concurso de sectores de poder económico, es posible amasar fortunas obscenas sin pagar las consecuencias.

El tráfico de influencias y la impunidad fueron el sello de identidad de algunos presidentes presentes en la Cumbre. Con un descaro insolente se presentaron como víctimas de oscuras conspiraciones, como líderes contra la corrupción y piadosos ejemplares de pureza espiritual. En la realidad han condenado a sus pueblos a la miseria extrema, a la muerte por falta de atención sanitaria por el colapso de los hospitales públicos, a la ignorancia por el colapso del sistema educativo, a la violencia y la muerte por las debilidades injustificables del sistema de investigación y justicia.

Estos magnos eventos solo sirven, alfinal de cuentas, para ofender a los pueblos marginados, conscientes de suimpotencia frente a los círculos de poder. Las abundantes falsedadesderrochadas en discursos sobre-elaborados quedarán impresas en los informesfinales y, al formar parte de documentos históricos, les restarán todalegitimidad. La verdad es otra: está en los indicadores de desarrollo humanocuyos números indican con meridiana claridad el retroceso en la lucha contra elhambre, en la mortalidad materna, en la asistencia a las escuelas, en eltrabajo infantil, en las violaciones sexuales, en las ejecuciones extrajudiciales y en los juicios manipulados para cubrir los actos de corrupción.Ese es el verdadero contenido del discurso que jamás se pronuncia.

www.carolinavasquezaraya.com

elquintopatio@gmail.com

¿Está más cerca la República en España?

Germán Gorraiz López

El establishment del Estado español estaría formado por las élites financiera-empresarial,política, militar, jerarquía católica,universitaria y mass media del Estado español,herederos naturales del legado del General Franco que habrían fagocitado todas las esferas de decisión (según se desprende de la lectura del libro “Oligarquía financiera y poder político en España” escrito por el ex-banquero Manuel Puerto Ducet), e iniciado asimismo una deriva totalitaria que habría ya convertido a la seudodemocracia española en rehén del establishment y que tendría como objetivo último la implementación del “Estado Tardofranquista”, anacronismo político que bebería de las fuentes del centralismo jacobino francés y del paternalismo de las dictaduras blandas y que alcanzó el paroxismo con la prohibición del referéndum soberanista en Cataluña y la posterior implementación de un Golpe blando en Cataluña tras la suspensión de facto de la Autonomía catalana mediante la aplicación del 155.

¿Por qué triunfó la Moción de censura contra Rajoy?

El actual sistema dominante o establishment de las sociedades occidentales utilizaría la dictadura invisible del consumismo compulsivo de bienes materiales para anular los ideales del individuo primigenio y transformarlo en un ser acrítico, miedoso y conformista que pasará a engrosar ineludiblemente las filas de una sociedad homogénea, uniforme y fácilmente manipulable mediante las técnicas de manipulación de masas. Así, la estrategia electoral de Rajoy se basaba en el mantra de la recuperación económica edulcorada con sibilinas promesas de aumento del techo de gasto autonómico, subidas salariales a funcionarios y jubilados así como reducciones fiscales al estar la sociedad española integrada por individuos unidimensionales que no dudarán en primar el “panem et circenses” ( frente al vértigo que suscitaba la utopía de un Nuevo Régimen propugnada por Podemos), con el objetivo confeso de formar un Gobierno PP-Ciudadanos tras las elecciones del 2.020 que se encargaría de implementar un Estado monárquico, jacobino y eurocéntrico, siguiendo la máxima del gatopardismo (“Cambiar todo para que nada cambie”).

Sin embargo, la desafección política de la sociedad española motivada por los sangrantes casos de corrupción del PP (cuyo paradigma sería la sentencia del Caso Gürtel), generó un tsunami popular de denuncia del actual déficit democrático, social y de valores originando un “caos constructivo” que facilitó la presentación de una moción de censura por parte de Pedro Sánchez, quien tras lograr el apoyo del resto de partidos de la oposición (excepto Ciudadanos, la marca blanca del PP), ha conseguido finiquitar el Gobierno de Rajoy y abrir un horizonte limitado en el tiempo (1 año), en el que primará la implementación de una nueva cartografía socio-política del Estado español.

El puzzle inconexo del caos

El puzzle inconexo del caos ordenado puede esbozarse mediante la llamada “Teoría de las Catástrofes” del científico francés René Thom y se basaría en dos conceptos antinómicos para intentar “comprender el orden jerárquico de la complejidad biológica”. Así, el concepto de estabilidad o equilibrio se refiere a un sistema que permanece estable aunque registre un cambio, principio que trasladado a la esfera política se traduciría en la Reforma del Régimen del 78 sin alterar sus principios esenciales (Monárquico, jacobino y neoliberal), tesis que defenderían los partidos del establishment dominante del Estado español (PP, PSOE y Ciudadanos). En la orilla antónima, encontramos el concepto de cambio cualitativo o discontinuidad que se produce cuando simples cambios cuantitativos pasan a ser otra cosa diferente y el sistema se transforma internamente de modo radical en una nueva realidad que modifica su situación de equilibro interno y se crea una situación nueva (Nuevo Régimen), tesis defendida tan sólo por los grupos independentistas periféricos (EH Bildu, JpCat, ERC y CUP) y que es asociada por el aparato mediático del sistema dominante (mass media) con el advenimiento del caos. Así, el encefalograma plano de la conciencia crítica de la sociedad española actual vendría favorecida por una práctica periodística peligrosamente mediatizada por la ausencia de la exégesis u objetividad en los artículos de opinión y el finiquito del código deontológico periodístico que tendría su plasmación en la implementación de la autocensura y en la sumisión “nolis volis” a la línea editorial de su medio de comunicación (fruto del endemismo atávico de la servidumbre a los poderes fácticos del status quo) habrían convertido al periodista en mera correa de transmisión de los postulados del establishment o sistema dominante.

El endemismo de la Cataluña invertebrada

El biólogo Lyan Watson en su obra “Lifetide” publicada en 1979 afirma que “ si un número suficientemente grande de personas (Masa Crítica) adquieren un nuevo conocimiento o forma de ver las cosas, esto se propagará por toda la humanidad”, para lo que es necesario que un determinado número de personas (Masa Crítica), alcance una conciencia más elevada, momento en que el individuo es capaz ya de realizar un salto evolutivo y lograr un cambio de mentalidad, tesis conocida como “Teoría del Centésimo Mono”. Estamos asistiendo en Cataluña a la aparición de un nuevo individuo (Individuo Multidimensional) reafirmado en una sólida conciencia crítica y sustentado en valores caídos en desuso como el sentimiento de Nación, la solidaridad y la indignación colectiva ante la corrupción e injusticia imperantes y dispuesto a quebrantar las normas y las leyes impuestas por la “monarquía de las tinieblas” del Estado español y que logrará finalmente la utopía de una República Catalana tras una época traumática en la que agonizará lo viejo sin que amanezca lo nuevo.

Así, la agudización de la crisis económica, la desafección política de la sociedad española motivada por los sangrantes casos de corrupción de la élite político-económica y el endemismo de una Cataluña invertebrada, harán revisar la vigencia de la Constitución del 78 en la que se sustenta el actual status quo y tras un proceso que se antoja inevitable de catarsis y posterior metanoia colectiva en el conjunto del Estado español, no sería descartable la instauración de la III República en el horizonte del 2021, escenario en el que se procederá al diseño de una nueva cartografía del Estado español con la implementación de un Estado Confederal

GERMÁN GORRAIZ LÓPEZ -Analista