Editorial Colarebo: Las elecciones del 21 de noviembre

Las elecciones del pasado domingo 21 de noviembre han pintado el mapa politico nacional de rojo chavista, es una victoria muy especial pues simboliza no solo la preeminencia de la representacion politica del chavismo sobre la pulverizada oposicion, sino que ademas expresa el absoluto exito de la patria bolivariana sobre pretension imperial y sus vasallos nacionales de agredir militarmente a
Venezuela.

Mapa de gobernadores

El ciclo de contrarrevolucion abierto desde el af\o 2014 se ha estrellado contra un muro de dignidad, el chavismo existe y persiste en la realidad venezolana como una fuerza vibrante, como la mayor agregacion politica del pais; recordemos que en politica importan los saldos en la disputa electoral, no solo los numeros absolutos. Los saldos politicos se logran con formaciones que tengan capacidad de cohesion organica y vision estrategica, elementos presentes en las filas chavistas. Por el contrario, la oposicion se presenta como polvo en el viento, incapaz de tejer identidad programatica en torno a nada y mucho menos proyeccion estrategica de poder.

La agresion imperial a Venezuela nos ha dejado un saldo de dolor y devastacion, al asedio y bloqueo economico se le ha sumado el ataque a nuestros dirigentes revolucionarios, la desaparicion de Carlos Lanz es una herida que duele y nos recuerda la carga de infamia que comporta la estrategia imperial y de la ultraderecha, igualmente el secuestro de Alex Saab visibiliza el desprecio y violacion de! derecho internacional que Estados Unidos acomete reiteradamente en su proposito de restaurar su dominacion en Venezuela.

Mientras Venezuela se erige victoriosa de este nuevo intento de recolonizacion imperial, EEUU deja ver sus contradicciones internas. Joseph Robinette Biden Jr. ha sido elegido presidente de EEUU para los proximos 4 af\os, Donald Trump ha sido derrotado. Este fundamental evento politico ha traido de manera llamativa, el alborozo comun de las izquierdas y derechas de todo el mundo. Cada actor tomo su parte, las izquierdas retoman los elementos progresistas del programa de Biden en sus politicas de estimulo economico-social, energias limpias y reversion de las oprobiosas politicas migratorias de Trump, sin duda la victoria de Biden tambien brinda un momento sicologico importante para el estimulo de los procesos progresistas latinoamericanos Tai vez solo eso, un momento-; las derechas globalis tas, por su parte respiran aliviadas al ver el final de la «anomalia sistemica» que representaba Trump desde su estrategia economica proteccionista y desafio a las reglas del orden economico-financiero internacional que el propio EEUU ha impulsado con dedicacion en las Ires ultimas decadas.

En la confrontacion Trump-Biden se ha caido facilmente en valoraciones superficiales sobre sus personalidades y estilos. Pero este melodrama del bueno y el malo, del sicopata y el equilibrado mental, de! democrata y el «populista», debe ser complejizado y superado desde la discusion de! modelo de dominacion y primacia de EEUU que representa tanto Trump comoBiden.

Donald Trump es la expresion de factores de poder que diversos analistas han denominado como paleoconservadores (Duguin,2020) o continentalismo conservador oligarquico. (Dierckxsens y Formento,2020). En su vuelta atras en las apuestas globalistas centrales de EEUU, el paleo conservadurismo afincado en su vision de nacionalismo, mercado libre y tradicionalismo moral , instaura una politica economica proteccionista y de relocalizacion hacia EEUU de las industrias y procesos productivos que en las decadas anteriores se dislocaron hacia China y el conjunto deAsia.

Biden por su parte representa una agenda globalista o universalista desarrollada tanto por Clinton-Bush-Obama, la cual no es universalismo politico liberal centrado en el eje politico de respeto y fortalecimiento de la arquitectura de derecho publico internacional, es en esencia univ ersali smo economico liberal y geomilitar, los cuales comportan un tipo de unilateralismo extremo cuyo desarrollo ha erosionado y desbalanceado el regimen de derecho internacional hacia una situacion de unilateralismo y absolutismo, tanto economico como militar.
Asi hubiese ganado las elecciones de EEUU Donald Trump, su proyecto estrategico se presentaba inviable, pues los factores de! capital que soporta a los globalistas-Biden son superiores en magnitud de poder al continentalismo conservador oligarquico de Trump y su agenda proteccionista. (Dierckxsens y Fonnento,2020). Estan conformados no solo por actores nacionales en EEUU sino en la totalidad de! mundo, son los nucleos de! sistema mundo ligados a la economia financiarizada(Chesnais, 2008), los cuales no pueden volver atras con el discurso de la produccion e interes nacional sin abrir el vortice de su destruccion, era claro que los factores globales de poder no se suicidarian en la pasividad frente a la fantasia o remembranza de la elite oligarquica norteamericana que ha tenido a Trump como expresion publica.
Sin embargo, no debemos olvidar que geomilitannente los factores de poder detras de Biden son mucho mas agresivos, la decision de agredir a Venezuela no fue solo de Bush, ha sido un proyecto compartido con la mayoria democrata. Es la busqueda por configurar el unipolarismo de Estados Unidos como prerrequisito para la apertura de un nuevo siglo americano. Entonces nuestro triunfo, es gigante, pero solo tactico, en la trayectoria estrategica vendran nuevos momentos de medicion de fuerzas entre la patria de bolivar y la intension momoista que no muere.