Adriana Mosquera Soto, una «Magola» rebelde

Félix Carrillo Hinojosa

Las diversas luchas por conquistar derechos y construir deberes ha sido una constante en la vida de la mujer, situaciones que han permitido el enarbolamiento de banderas de todo tipo, en donde una de ellas es el arte, que brinda diversas expresiones contestatarias que han hecho crecer los caminos del mismo y sus protagonistas.

En medio de tantas voces aparece la de una caricaturista, escritora, bióloga, diseñadora que hace muchos años, en 1997, empacó maletas junto con su compañero de vida y su pequeño hijo, acompañado de su mundo en donde no ha dejado de crear.

Con ellos lo hizo «Magola», un personaje que reproduce toda la problemática feminista que vive en nuestro medio y el mundo la mujer, una tira cómica que ha logrado posicionarse en muchos lugares, y que le ha servido para denunciar temas con mucho humor, aspectos sociales y de pareja, igualdad de género, denuncia del feminicidio y otros maltratos contra la mujer y muchas acciones del orden ambiental.

Es la mayor de tres hermanos y desde adolescente empezó a dibujar. Hacia cuarto de bachillerato en el Colegio Nacional Sergio Arboleda, cuando un profesor de apellido Villamarin la guio sobre el mundo del arte contemporáneo. Eso le impuso muchas metas. No fue admitida en la Universidad Nacional donde quería estudiar Bellas Artes, pese a tener un buen puntaje del Icfes, esto la llevó a estudiar Biología en la Universidad Distrito, donde alternó de manera autodidacta, su vocación de dibujante, donde los manuales de anatomía, microbiología, carteleras de entomología y su tesis de grado, fue un manual ilustrado de la flora del Páramo de Sumapaz, 1991.

En ese afán de mostrar sus dones artísticos, los concursos de caricaturas fueron el canal por donde empezó a transitar su creatividad. En muchos ganó, lo que le permitió afianzar su sueño, para lograr una mejor técnica entró a la Escuela de Caricatura Nacional, Bogotá, y de manera personal auto publica su primer libro de viñetas que le abrió un enorme desafío por una mujer que transitaba por el mundo del humor gráfico en donde el dominio lo tenía el hombre.

Su vocación de ir hacia adelante la llevó a participar en 1992 en la Feria Internacional del Libro, Bogotá, donde fue la única mujer. En ese momento nació su personaje «Magola», que enarbola una rebeldía constructora, al ver que sus compañeros construían personajes femeninos bellos, estilo Barbie, cuyo físico se anteponía al de ella, una mujer flaca, narigona, ojos saltones, pelo oscuro, piernas peludas y una vestimenta descompuesta. El Espectador fue visionario y desde ese año, empezó a dejar que el personaje de NANI caminara a través del gusto popular.

Su creadora se llenó de razones y pudo contrarrestar la andanada de chistes machistas y volverlos un arma a favor de la mujer.

Ha publicado en muchos medios de Colombia, España, Estados Unidos. En el 2010 hizo parte de la Tercera Edición de los 100 Latinos, Madrid, liderada por Fusionarte, asociación que trabaja por lograr la proyección de artistas Latinos. Cinco años después, fue la primera mujer en realizar una exposición en el Museo de Caricatura, en Ciudad de México.

Junto a Guiomar Cuesta Escobar realizó una investigación sobre la presencia de la mujer en la caricatura, exposición sobre 33 mujeres de veinte países, que han engrandecido ese oficio.

Su activa vida artística la ha llevado a ganar muchos premios. Desde 1997 al 2021, ha logrado ser exaltada como profesora honorífica, Universidad de Alcalá de Henares, España, primer puesto Concurso Internacional de Humor y Lactancia, Guipúzcoa, primera mención Concurso Internacional de Humor Gráfico, Gondomar, Portugal, primer puesto Concurso Encuentro de Mujeres Caricaturista, Cuba, seleccionada para la ciudad de las Ideas, México, seleccionada Concurso de Pintura Ciudad de Alcalá, Madrid, Concurso Internacional sobre Dios en Mazatlán, México, primer puesto Concurso Ponle La Cara al cambio climático de Inspiración, España, seleccionados para la Ciudad de las Ideas, México, Gran Premio Diógenes Taborda, Argentina, segundo premio en el XIII Concurso Internacional de Caricatura de Vianden, Luxemburgo.

En esa búsqueda de caminos, en donde la crítica social genera variables en su creación que la hacen pasar de un tema a otro, con tanta sutileza, que el lector se pegó de «Magola» y la volvió muy de él.

Desde el 2002 el Encuentro Internacional de Caricatura e Historieta, que se desarrolle en México, ha sido la oportunidad para exaltar a los más reconocidos valores de la caricatura y la historieta. Su máxima distinción es Catrina, una escultura que reproduce un dibujo de Sergio Aragonés, cuya versión de la reconocida Catrina, creada originalmente por José z Guadalupe Posada le fue otorgada a NANI por su reconocido trabajo artístico del que tiene a MAGOLA una hija que transita libre y triunfadora por el mundo, cuyos inicios la presentó como una insoportable rebelde, ahora con los años, la madurez ha llegado y con ello, suaviza sus visiones del mundo en torno a la mujer.

Sus 25 años de trayectoria artística, bien vividos, con la intensidad de una creadora que no para en su ruta de dejar huellas imborrables, este año se cierra para Colombia, y ante todo para Adriana, no, para NANI o la bien recordada MAGOLA, un reconocimiento que la catapulta al lado de los grandes de ese oficio y quienes también han sido ganadores, por citar uno, el inmortal QUINO.

Ese incansable trabajo de NANI recoge frutos que la ponen en un sitial merecido al lado de las figuras más relevantes de un don que caminará cada día más, para bien del mundo de la caricatura e historieta»-Fercahino

Adriana Mosquera Soto «NANI», «MAGOLA», nació en Bogotá el 22 de julio de 1968.

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Félix Carrillo Hinojosa