Cuando el blablamiento se apodera de Gustavo Petro

Félix Carrillo Hinojosa

Cuando el blablamiento se apodera de Gustavo Petro Urrego, empiezan a surgir los caminos llenos de esperanza y le permite al arte nacional recobrar el variado multicolor que tiene, para posibilitar la recuperación de la sensibilidad perdida ante este y anteriores gobiernos, cuya voracidad volvió la creación natural en un instrumento de mercadería que desnaturaliza la obra.

Esta postura del precandidato del #PactoHistorico me permite plantear la realización del foro «La Paz se hace con Arte», que sirva para conocer toda la problemática que viven los creadores en sus distintas disciplinas, las leyes de autor y conexos y sus reglamentaciones, en que está enmarcada la hoja de ruta cultural, sus posibles reformas, entre ellas, el traslado de la Dirección Nacional de Derecho de Autor, – DNDA-, al Ministerio de Cultura y no dejarla en manos del Mininterior, porque el oficio de este último, está encaminado a resolver conflictos y poco o nada se entiende con lo cultural.

Urge despolitizar la DNDA, cuyo objetivo se perdió al dejarse amordazar por el atajo y poco o nada cumple con sus verdaderas funciones como es la auditar con rigurosidad a las distintas sociedades de gestión colectiva, cuya queja continuada es que los recursos no llegan a los protagonistas de cada una de ellas, en decir, a los socios, sino que las administraciones terminan siendo las más beneficiadas.

Anoche se realizó en el auditorio Rogelio Carmona con la asistencia de un nutrido número de artistas, grupo de trabajo proponentes del borrador, senadores, representantes y precandidatos, entre ellos, Francia Márquez, un encuentro del Pacto Histórico Cultural, cuya primera exposición satisfizo a quienes asistieron.

Si bien es cierto que esto apenas comienza y han de venir grandes propuestas, el precandidato Petro Urrego expuso de manera sencilla pero brillante, la problemática que encierra el desarrollo de la política pública cultural y sus posibles cambios para hacerla más efectiva en la ciudadanía, al dejar una solicitud perentoria que conduce a la recuperación de «la sensibilidad» del colombiano frente a cada uno de los hechos que vivimos a diario.

Hay que cerrarle la brecha al comportamiento humano, insensible por demás, de permitir que se pase por encima de la corrupción, asesinatos, desaparecidos, sin que no haya una posición férrea de total rechazo.
La protesta es el instrumento que pone a temblar y vuelve visible, el mal comportamiento de tantos gobiernos ineptos, autoritarios, insensibles, corruptos y desaliñados, que tienen en estado de indefensión a la ciudadanía, que en respuesta debe levantarse ante tanta vagabundería y votar hasta reventar las urnas con su voto rebelde.

Colombia tiene que recuperar la sensibilidad en todos sus frentes. Las instituciones deben ser fortalecidas como instrumento garantes para hacer de nuestro País, un gobierno y estado creíble, en donde sus gobernantes puedan decir un discurso coherente aquí y fuera de nuestro territorio.
Urge cerrarle la continúa narrativa donde el falso positivo se da en todos los frentes, cuya especialidad se graduó en el gobierno de Iván Duque Márquez donde sus aliados contribuyen a destrozar lo que queda de PAÍS.

Dos instrumentos reales y serios que contribuyen a generar sensibilidad es «el arte y el deporte», dos sectores que muestran su descontento ante el pobre desarrollo de las instituciones que deben defender su proyección y responsabilidad social.

Una prueba fehaciente de la insensibilidad de este gobierno es permitir que no se cumpla con la conexión digital de la Nación, en donde los niños, jóvenes y adultos sufren el rigor de un robo descarado como el que se dio en el Mintic.

Un gobierno decente no brinda semejante descaro, pero mucho menos, ver como una ciudadanía insensible como la nuestra, es tan permisiva ante una maniobra inhumana.

Colombia tiene que empezar a decir NO, y evitar seguir pasando por encima de los miles de cadáveres de sus conciudadanos como si nada ha pasado.

«Recuperar la sensibilidad humana es una de las propuestas que tiene Gustavo Petro Urrego para volver un mejor País a Colombia»-Fercahino