¡Alerta! Nuevo plan gringo contra Venezuela

NELSON LOMBANA SILVA  10 MARZO 2020 

El presidente constitucional de la hermana República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, ha denunciado un nuevo plan imperialista de los Estados Unidos contra su país, utilizando una vez más al autoproclamado presidente, Juan Guaidó y los presidentes Iván Duque Márquez de Colombia y Jair Bolsonaro de Brasil. Persiste Estados Unidos en la violencia y así “justificar” la invasión militar usando mercenarios de los países sumisos a sus dictámenes. El ansia por recuperar la práctica del robo de los recursos naturales, especialmente, el petróleo y los metales preciosos, de la gran patria del libertador Simón Bolívar y Hugo Chávez Frías lo hace perder sus estribos, encontrando como único camino la agresión y la violencia.

Al parecer los libretos del plan contemplan  auto atentados, con el fin de sembrar el pánico, la zozobra y la muerte en este país que poco a poco construye un modelo de gobierno distinto al neoliberalismo y al mismo capitalismo. Por estos días, el payaso Juan Guaidó armó tremendo show alegando ser víctima de un  atentado. La seguridad venezolana actuó inmediatamente desvirtuando la veracidad, asumiendo que se trataba de un “falso positivo” al estilo uribismo.

Dijo el presidente venezolano que con la colaboración del presidente colombiano Iván Duque Márquez, persistía la pérfida idea de inundar la nación de paramilitarismo, sembrar bombas y alimentar la violencia en todas sus formas y manifestaciones. En realidad, son los mismos libretos de la CIA para agredir e entrometerse en los asuntos internos de los países. La táctica es elemental: Estados Unidos agrede y luego él mismo se presenta como el “salvador”. Dicha pantomima es difundía a través de sus medios de comunicación, usando como siempre la mentira y la infamia.

Iván Duque Márquez y Jair Bolsonaro, comprometidos con Estados Unidos hasta los tuétanos, hacen hasta lo imposible por ayudar en los leoninos y criminales planes del tío Sam. Temen que el ejemplo bolivariano de Venezuela se riegue por todo el continente. Por eso, no cesan de mentir a diestra y siniestra. El “ministrico” de defensa colombiano, Holmes Trujillo, repite el libreto con qué precisión: “La dictadura”, “El dictador”. No sabe decir más.

De igual manera, tratan de tapar sus incapacidades y descomunal desprestigio en sus países, hablando mal de Venezuela. Iván Duque Márquez, por ejemplo, cada vez sale con más fuerza de distintas regiones del país, datos y evidencias de sus nexos directos con la mafia y el narcotráfico. Es más: Su presidencia resulta espuria, no la ganó limpiamente, la ganó comprando votos en todo el país, muy especialmente en la costa Atlántica. Sus nexos con el paramilitarismo se hacen tan evidentes en distintas regiones de Colombia. Más de medio país sabe que las “águilas negras” no existen, son políticas terroristas de Estado, orientadas desde los cuarteles y altas oficinas del Estado. La pregunta elemental es: ¿Por qué la justicia no actúa? La respuesta también resulta elemental: Porque la justicia también está cooptada por la mafia. Así de sencillo.

Es decir, estos reaccionarios y corruptos gobernantes, pretenden apagar la hoguera con gasolina, sin medir consecuencias de ninguna naturaleza, exponiendo al país nacional a un conflicto bélico entre dos naciones hermanas sin ningún fundamento que beneficie a estos países, pues el único beneficiado sería Estados Unidos y su poder imperialista. Estos territorios se convierten automáticamente en verdaderos polvorines. ¿A cambio de qué? A cambio de nada. ¿Venezuela nos está agrediendo? Por el contrario. Tiene en su territorio a más de cinco millones de compatriotas, con todas las garantías constitucionales, habitando y trabajando libremente. ¿Eso es un mal? Tendría que ser demasiado alienado o dependiente del imperialismo, para decir que eso es un mal. Duque tiene que decir que eso es un mal e invertir sumas exageradas de dinero en los medios del régimen para que estos digan la misma mentira y “convenzan” incautos y desinformados.

Hay que rechazar la violencia en todas sus formas y manifestaciones. Condenar la política imperialista de Estados Unidos y la sumisión supina de Iván Duque Márquez y Jair Bolsonaro. Profundizar la unidad, la organización y la movilización del pueblo. Asumir una postura crítica y no permitir que otro decida por nosotros. Hay que parar este nuevo plan guerrerista contra la hermana República Bolivariana de Venezuela. Una agresión militar a Venezuela es una agresión directa a Colombia.

Gráfica.- Los presidentes de Brasil y Colombia, Jair Bolsonaro e Iván Duque. Foto: EFE