Elecciones 2020 en EE.UU.: Comienzan los trapos sucios

Por Deisy Francis Mexidor*

La Habana, (Prensa Latina) Como es de esperar, a medida que pasen los días la campaña electoral en Estados Unidos sube de tono y sus candidatos tratarán de utilizar trapos sucios para escalar en encuestas y reclutar votos.

El fin justifica los medios, una frase más que acuñada y conocida, le viene aquí como anillo al dedo a lo que en materia electoral ocurre y se avecina en el norteño país camino a las presidenciales de 2020 donde un envalentonado Donald Trump -absuelto en un proceso de juicio político- defenderá la bandera republicana y su reelección.

El noveno debate presidencial demócrata celebrado el 19 de febrero último en la ciudad estadounidense de Las Vegas, estado de Nevada (oeste), es el más reciente ejemplo.

Además de dejar a flote las diferencias dentro de un partido que aún carece de una figura clave para frenar a Trump en noviembre, puso de relieve cuánto de espectáculo y noticias tienen esas cosas para centrar las arremetidas.

Organizado por NBC News, MSNBC, Noticias Telemundo y The Nevada Independent -último antes de los caucus de Nevada, el sábado 22 de propio mes-, el enfrentamiento de dos horas presentó los varios contendientes de la fuerza azul diluyéndose entre ataques.

Según la puntuación del diario The New York Times, basada en los criterios de columnistas y colaboradores del influyente rotativo, la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren resultó ser, por puntos, la ganadora.

La escala colocó a Warren a la cabeza del cara a cara televisado con 8.4 puntos de 10, seguida por el senador Bernie Sanders (7.2) y en tercer puesto Pete Buttigieg (6.9), exalcalde de South Bend, Indiana, luego Amy Klobuchar (6.0)

El gran perdedor, a juicio de los propios analistas, fue el también exalcalde, pero de Nueva York, el multimillonario Michael Bloomberg (2.9), quien hizo su primera aparición frente a sus rivales y que, de acuerdo con las opiniones, fue el centro del los ataques, además de rehén de la inexperiencia en tales lides.

En esta ocasión uno que quedó fuera por no clasificar fue otro multimillonario: Tom Steyer, pese a su participación en debates anteriores.

Por ejemplo, durante el debate de Nevada, la tirantez respecto a Bloomberg recayó en su historial en la aplicación de la ley, sus comentarios sobre las mujeres y sus gastos en la carrera; a Sanders le enfilaron los dardos por su condición de salud y en cuanto a Klobuchar fue su flanco débil la ignorancia política sobre México.

Los columnistas y colaboradores del periódico The New York Times, al referirse al desempeño de los seis contendientes, tocan, algunos de esos puntos de ataque:

Elizabeth Warren

Will Wilkinson dijo le dio por el talón de Aquiles a Bloomberg y lo silenció, luego se movió en el resto del campo de contendientes con combinación de visión, perspicacia política e ingenio.

‘Se presentó como una moralmente centrada, hiper-competente, ferozmente formidable protectora de los vulnerables, y aterrizó’, puntualizó.

Tuvo una gran noche, expresó Nicholas Kristof, y ‘recibe crédito extra por hablar en nombre de (Amy) Klobuchar cuando era atacada’.

Para Jamelle Bouie, Warren fue sin duda la ganadora, se observó ‘ardiente y agresiva de una manera que no hemos visto en el escenario del debate’.

En ese sentido, sugirió que ‘dada su caída en las encuestas, quizá piense que no tiene nada que perder. Pero este es el tipo de actuación que podría dar a su campaña una segunda vida’.

Sobre la actuación de Warren, Daniel McCarthy afirmó que ‘fue su noche, pues dominó completamente a sus rivales’, incluso como planteó Wajahat Ali, ‘salvó su candidatura’.

‘¿Ignorar a Warren? Ya no’, sentenció Nicole Hemmer, quien destacó que ella mostró ‘un dominio inquebrantable de su política y de la de los demás’.

Bernie Sanders

Según Gil Duran, Sanders ganó este debate porque nadie se benefició más que él de los ataques contra Bloomberg y si bien Warren se robó el show, el senador de Vermont ‘emerge ileso y preparado para mantener su impulso’.

Aunque otros analistas opinan lo contrario, Elizabeth Bruenig considera que él pudo rebatir la preocupación por su historial médico (meses después de un ataque al corazón) ‘con vigor juvenil y refutaciones punzantes, salidas rápidas y una especial antipatía por Bloomberg’.

Ross Douthat asegura que Sanders resultó apenas tocado por sus oponentes y está listo para obtener ventajas de delegados que le permitan logar la nominación demócrata, ‘a menos que algo cambie’.

Su mayor victoria fue que no constituyó el objetivo de la mayoría de los ataques, destacó Jamelle Bouie.

Entretanto, Wajahat Ali advirtió que ‘Bernie resistió las críticas habituales en su contra, defendiendo con pasión el socialismo democrático como antídoto contra la desigualdad de ingresos, la oligarquía y la candidatura del multimillonario Bloomberg’.

Michael Bloomberg

En opinión de Daniel McCarthy, Bloomberg no se avergüenza de lo que es, por muy desagradable que resulte para otros demócratas, sobre todo en lo que respecta a su riqueza y su fea historia con las mujeres y las minorías.

Consideró que su ‘falta de defensa podría permitirle abrirse paso con descaro en las primarias como hizo (Donald) Trump entre los republicanos’.

Para Liz Mair, la peor respuesta sobre discriminación y acoso sexual que ha escuchado, la ofreció el excalcalde neoyorquino.

Mientras Wajahat Ali dijo que el problemático pasado del magnate le alcanzó y ‘los otros candidatos lo golpearon implacablemente’.

Por eso Bloomberg se pasó la mitad del debate disculpándose por su mal comportamiento, acotó Brittany Bronson, quien notó que está ‘mucho mejor en los comerciales’.

Otra fuerte crítica a Bloomberg la hizo Elizabeth Bruenig. Al parecer ?señaló- esperaba ‘que le agradecieran por entrar en la carrera (?) se sorprendió cuando lo trataron como un candidato presidencial en lugar de un multimillonario’.

Mientras Gil Duran alertó que Bloomberg no es un candidato principal, sólo interpreta un papel en los anuncios de televisión. ‘Cuando no recibía golpes, era invisible’, subrayó al insistir que ‘el dinero no puede comprar el carisma o la humildad’.

Joseph Biden

Para Bret Stephens, la víspera fue la mejor actuación del exvicepresidente hasta ahora. ‘Si hubiera sido tan bueno hace seis o siete debates atrás, todavía sería el hombre a batir’.

Coinciden algunos de los especialistas, entre ellos Gil Duran que ‘Biden mostró vigor pero fue eclipsado por Warren’ y no es correcto que siga ‘tratando de explicar su elegibilidad’, pues ‘los votantes necesitan sentir el poder, no oír hablar de él’.

Claramente ?añadió- no es el demócrata más agudo o el más elocuente.

En ese sentido, Brittany Bronson dijo que Biden necesitaba un momento memorable, pero nunca pareció tener suficiente tiempo para introducirlo’ y Will Wilkinson enfatizó que quizás actuó, ‘por una vez, con infatigable brío. Pero el lustre del corredor se fue’.

Después de las muestras anémicas en Iowa y New Hampshire, Biden necesita un buen impulso para su candidatura y en el debate no lo logró, apuntó Nicole Hemmer.

Entretanto, Peter Wehner puntualizó que la campaña de Biden ‘se está desvaneciendo, todo el mundo lo sabe’.

Pete Buttigieg

Al referirse al desempeño en el debate del candidato abiertamente homosexual en la pelea demócrata, Nicholas Kristof señaló que Buttigieg se presentó en ocasiones muy hábil en el debate.

Para Will Wilkinson, el exalcalde de South Bend se vio calmado ‘en el debate más tormentoso de las primarias’, mientras Brittany Bronson acotó que Buttigieg fue el único candidato que ‘que fue por Sanders’ y acertó en los puntos críticos.

Según Peter Wehner logró criticar a otros candidatos sin ser malo y defender su historial sin estar a la defensiva.

Otra actuación consistente y efectiva, expresó Wajahat Ali, quien estima que Buttigieg se posicionó, al menos para los votantes blancos, como el candidato ‘moderado’ para sanar este país.

Gil Duran comentó que Buttigieg resumió sucintamente la principal tensión en el escenario cuando llamó a Bloomberg y Sanders ‘polarizantes’ y dijo: ‘Presentemos a alguien que sea realmente un demócrata’, pero fue un jugador menor.

¿Su momento más revelador en el debate?, cuando se le pidió que comentara el plan de Sanders para la participación de los trabajadores en los consejos de administración de las empresas y opinó que era una buena idea, aunque de inmediato especificó que ‘no quería obligar a nadie a hacerlo’.

Amy Klobuchar

En cuanto a la senadora de Minnesota, Bret Stephens sostuvo que ella mostró ‘una combinación ganadora de resistencia y vulnerabilidad, intelecto y simpatía’.

Sin embargo, Klobuchar pareció pasar buena parte del debate a la defensiva, comentó Elizabeth Bruenig.

Tal postura se debió, como planteara Gil Duran, a que se enfrentó a su ignorancia acerca de la política mexicana.

La aspirante demócrata a la Casa Blanca fue incapaz hace pocos días de decir el nombre del presidente de México en una entrevista con la cadena Telemundo.

De ahí que en el debate de anoche, al ser increpada sobre el tema, abrió con un ‘primero quiero saludar al presidente (Andrés Manuel) López Obrador’. Klobuchar, sexta en las encuestas a nivel nacional en la carrera para elegir al rival de Trump en noviembre, se disculpó por lo que consideró ‘un olvido momentáneo’.

De hecho, negó que su poco saber refleje falta de conocimiento o interés por México, uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos.

‘Después de un estelar debate en New Hampshire, Klobuchar volvió a su media’, enfatizó Will Wilkinson.

Para ganar la nominación del partido, un candidato necesita asegurar una mayoría de delegados comprometidos (mil 991).

¿Cuál será la opción? En cualquiera de los casos algunos observadores sostienen que resultará muy difícil que se inclinen por el ‘socialismo democrático’ que propugna Sanders y sí es más probable, pese a todo, Michael Bloomberg, un candidato que -por cierto- ya mencionan por ahí como el ‘Trump de los demócratas’.

*Periodista de la Redacción Norteamérica de Prensa Latina.

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