En vigilia trabajadores de YPFB en Bolivia por inestabilidad laboral

La Paz, 18 feb (Prensa Latina) La inestabilidad laboral y los despidos injustificados mantienen hoy en vigilia a trabajadores de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Transporte en Santa Cruz y exigen respetar la institucionalidad de la firma.

Dimar Céspedes, representante del sindicato de trabajadores de esa división, confirmó la víspera a medios locales de prensa el descontento ante la decisión de cambiar a 12 administradores, nombrados en noviembre pasado tras varios años de experiencia en la petrolera.

‘No queremos que cada tres meses se vayan sacando a personas de la empresa, y para nosotros eso es bien delicado porque hay profesionales de muchos años en la empresa y están a punto de jubilarse’, declaró Céspedes.

El dirigente sindical denunció que la dirección de la empresa pretende ubicar en esos puestos a personal menos calificado, mientras pedía dialogar con el presidente de YPFB, Herland Soliz, nombrado por la autoproclamada presidenta Jeanine Añéz.

Nacionalizada en 2006 por el expresidente Evo Morales, la estatal petrolera alcanzó un valor hasta el año pasado de 20 mil millones de dólares, equivalente a la mitad del Producto Interno Bruto (PIB) del país con 40 mil 581 millones de dólares al cierre de 2018, según fuentes oficiales.

El exministro de Hidrocarburos Luis Alberto Sánchez, recordó en octubre pasado que antes de la nacionalización se percibían cuatro mil millones de dólares por concepto de renta petrolera y, en los últimos 13 años, el éxito de la política implementada por Morales permitió al país ingresar más de 38 mil millones de dólares.

Asimismo, la inversiones de YPFB ascendieron a cerca de mil 400 millones de dólares en la cadena hidrocarburífera y logró captar la participación de las petroleras Repsol (España) y Total (Francia) con al menos dos mil 600 millones.

La redistribución de las riquezas permitió el pago de bonos sociales como el Juancito Pinto, destinado a estudiantes de los niveles primario y secundario, el Juana Azurduy para madres y niños menores de dos años, y la Renta Dignidad para adultos de la tercera edad.

Hasta 2019, la petrolera boliviana era considera por expertos la fuerza que transformaba al país suramericano y que favoreció además la implementación de programas y proyectos sociales en los sectores de salud, educación, vivienda, deporte, servicios básicos, entre otros, para beneficio de los sectores más vulnerables.

tgj/nmr/cvl