Polémica vuelve a Canadá por maltratos a indígenas

Ottawa, 7 ene (Prensa Latina) El gobierno del primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, vuelve a estar hoy en el centro de la polémica tras la publicación de estudios que dan cuenta del incumplimiento de programas de atención a las comunidades indígenas.

En agosto, Trudeau anunció un plan de ocho años para la construcción y la reparación de viviendas en las regiones habitadas por los grupos inuit y mencionó la financiación de planes educativos para jóvenes. 

Sin embargo, una investigación elaborada por Eric Latimer, profesor de psiquiatría en la Universidad McGill, reveló que los inuit siguen siendo la comunidad más afectada en varias ciudades del país por el desempleo y la escasez de lugares adecuados para vivir.

El mandatario había presentado meses atrás disculpas oficiales por el trato que Canadá dio entre 1940 y 1960 a los enfermos de tuberculosis inuit ?fueron separados a la fuerza de sus familias para su tratamiento?. 

Tras su reelección en las urnas el 21 de octubre, refrendó su compromiso con los pueblos autóctonos. 

‘Necesitamos más inversiones en el acompañamiento de los inuit en las ciudades, pero también se requiere de grandes apoyos en sus comunidades. Es la única forma de romper este círculo vicioso’, agrega Latimer.

Distintos indicadores muestran marcadas diferencias entre los grupos indígenas canadienses y el resto del país, pero las cifras de los inuit son las más extremas. 

La mortalidad infantil es de 12,3 por cada mil niños (4,4 entre los demás canadienses), la tasa de suicidios es nueve veces más elevada y el nivel de escolaridad es el más bajo de Canadá. 

Algunos jóvenes emigran a los centros urbanos para proseguir su formación gracias a becas, pero son pocos.

El desempleo también es un factor que les expulsa de sus comunidades; la tasa de paro en este sector es del 25 por ciento, mientras que la nacional es del 5,7 por ciento. 

A su vez, los precios de diversos productos son muy elevados en el Ártico canadiense.

Muchos inuit que buscan trabajo en el sur del país tienen dificultades de comunicación, tienen pocos estudios y sufren constantes actos de discriminación. 

‘Un considerable número de indígenas señalan que les niegan el alquiler de un apartamento sin motivos precisos. Esto es más pronunciado hacia los inuit’, apunta el profesor.

Jessica Quijano es coordinadora de Iskweu, un proyecto del Refugio de Mujeres Indígenas de Montreal. 

‘Muchas mujeres inuit llegan a la ciudad huyendo de la violencia doméstica, pero viven aquí en condiciones muy vulnerables y vuelven a sufrirla con frecuencia’, añade. 

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