Evo se reunió con Alberto Fernández y jugó fútbol cinco

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, recibió el domingo a Evo Morales, en la residencia presidencial la Quinta de Olivos, en un encuentro en el que hablaron sobre la situación política de Bolivia. El exmandatario también jugó el deporte que más le gusta, fútbol cinco, al parecer después de más de un mes, con el nuevo ministro de Turismo y Deportes , Matías Lammens.

Morales, que se encuentra en Argentina en condición de refugiado político desde la semana anterior, agradeció a su anfitrión por haberle permitido quedarse en Buenos Aires. Arribó a la Argentina la semana pasada proveniente desde México.

También hablaron sobre la familia del líder del MAS porque sus dos hijos están hace tres semanas en Argentina. Evo Morales dirigirá la campaña del MAS rumbo a las elecciones generales del próximo año.

Jugó fútbol 5

Evo decidió disputar un partido de fútbol junto al flamante ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens. Un video difundido en Twitter muestra a Morales jugando con la casaca número 10 de la selección boliviana en una cancha de fútbol 5.

También se ven a varios jugadores que visten la camiseta de San Lorenzo, el club que Lammens presidía antes de asumir la función pública y que, luego de una arrolladora elección, acaba de quedar bajo control de su otrora vice, Marcelo Tinelli, según reporte de La Nación.

Esta no es la primera vez que Evo se reúne con Lammens. Ambos coincidieron en abril de este año, cuando el exmandatario se entrevistó con Mauricio Macri para discutir la chance de que Bolivia se sumara a la candidatura del Mundial 2030 junto con Uruguay, Paraguay y Chile.

En esa gira, charló con el excandidato a jefe de Gobierno porteño y lo saludó por “su trabajo con la comunidad boliviana en la Argentina, un gran aporte para nuestros jóvenes”.

Evo sin restricciones

Santiago Cafiero, jefe de Gabinete del presidente de Argentina, Alberto Fernández, sostuvo el sábado que Evo Morales tiene la libertad de pensar y decir “lo que quiera”, ante los cuestionamientos sobre su accionar político, pese a su condición de refugiado político.

En entrevista con el periódico La Nación,el funcionario argentino, aclaró que existirían limitaciones al líder boliviano si tuviera el estatus de asilado, pero como refugiado, “tiene los mismos derechos que un ciudadano argentino, con lo cual tiene libertad de expresión”.