El divino Uribe en pelota

“Una valiente revelación sin censura sobre el poder detrás del poder que ampara a Álvaro Uribe Vélez”

Por Juan Mario Sánchez Cuervo

Lo relacionan con el narcotráfico, y nada sucede; lo relacionan con el paramilitarismo y nada ni nadie lo toca. O con  masacres, y  su máscara de cordero degollado finge no matar ni a una mosca. 300 procesos judiciales en veremos y podría llegar a tener 300.000 investigaciones en su contra y ninguna prosperaría en Colombia. En la Corte Penal Internacional es otro cantar y allá vamos a sentar a este falso dios de la furia y la violencia.

Verdugo, altanero, y padre de la mentira. Cínico, psicópata del poder y todopoderoso en sus desmanes contra los pobres y humildes.  Ser tenebroso que impuso el código del miedo para someter al pueblo. Sin embargo, para unos cuantos ingenuos e idólatras Uribe es más santísimo y sagrado que el Corazón de Jesús. El diablo haciendo hostias.

Escuchad, hermanos míos:  no se cae una sola hoja  del árbol de la maldad colombiana sin su permiso. “Y vosotros -pregunta Uribe- quién creéis que soy yo? El Mesías, el Anticristo, Satanás,el putas el patas, la Marimonda del carnaval de la muerte, o Mandrake?”. Tranquilo señor de los cielos, no abra sus purísimos labios que responderá su hagiógrafo y amanuense.

Mis muy apreciados y pacíficos uribistas: su diccionario que contiene escasas 500 palabras a partir de mi humilde aporte constará de 502: amanuense; es decir, escribo todo lo que me dicta el innombrable que  sólo yo me atrevo a nombrar. Y en cuanto hagiógrafo; es decir, escribo la vida y obra de los santos, y nadie más santo que alvarito o varito, así no más, con minúscula para que se vaya bajando del trono, pues ya le llegó la hora, y para la muestra en estas elecciones lo dejaron solo sus secuaces. Eso de “le voy a dar en la cara marica” ya no le funciona. Y como todo el mal que se hace se devuelve, el pasado domingo  Colombia le dio en la cara; y para no igualarnos con la jerga de esa boquita angelical quitémosle el adjetivo “marica”.

Y ya que soy el hagiógrafo de san varito les voy a decir quién es. Tomen nota:  un sirviente del FMI, un alfil del imperio norteamericano, y un palaciego que se le abre de patas a las transnacionales y a los intereses del capitalismo deshumanizado. Uribe es el arma secreta y mortal de un sistema que agoniza, y que en pleno ocaso comete las peores fechorías. Ahí tenéis, hermanos míos las buenas razones por las que este prohombre no ha sido llevado a la Corte Penal Internacional.

Titiritero, y a la vez marioneta que será arrojada a la basura cuando ya no le sea útil a los que gobiernan este mundo desde la oscuridad.  Tranquilos, Latinoamérica ya despertó, incluida mi amada Colombia. Por eso el mal ejemplo de este tirano sólo genera rechazo y animadversión. Al innombrable se le vino el mundo encima. Yo cumplo con dejarlo en pelota para que el pueblo contemple sus vergüenzas.