Los niños del basurero de Puerto Carreño y el abandono del Estado burgués

MONS. FRANCISCO A. CEBALLOS E. 04 OCTUBRE 2019 |PACOCOL.ORG

El trabajo periodístico sobre las niñas y niños indígenas del basurero de Puerto Carreño, realizado por el periodista Jairo Patiño de RCN televisión, a todos nos ha conmovido.

Es solo una pequeña muestra de lo que está pasando con los indígenas en el Departamento del Vichada, a quienes sólo se les tiene en cuenta en tiempo de elecciones.

Los ilusionan con miles de promesas, los llevan a votar, les compran el voto por algunas bagatelas, y después, los abandonan a su propia suerte.

Aunque existen políticas de protección para los indígenas por parte del Estado, sus derechos fundamentales son violados.

A las niñas y niños indígenas los vemos deambular por las calles de Puerto Carreño como mendigos, como inhaladores de bóxer, comiendo la basura de las canecas, mendigando las sobras a los comensales en los restaurantes, pidiendo limosna, y algunas vendiendo su propio cuerpo, etc.

Este fenómeno no es desconocido por las instituciones civiles, militares, eclesiásticas, ni mucho menos por las entidades encargadas de la protección del menor. Y nadie hace nada.

Ha habido alertas tempranas por parte de la defensoría y la personería, pero no hay respuesta para solucionar el problema.

Me pregunto: ¿qué está haciendo el ICBF ante las niñas y niños desescolarizados, los drogadictos que deambulan por las calles, los niños del basurero? etc.

A decir verdad, muy poco.

Con seguridad hay programas de atención, pero la realidad supera a las acciones paliativas que se realizan.

Hay quienes preguntan: ¿Y la Iglesia qué? A la Iglesia le duelen las niñas y niños, no sólo indígenas sino también los migrantes en situación de mendicidad.

Es que para la Iglesia “si un miembro del cuerpo sufre, todos los demás sufren también; y si un miembro recibe atención especial, todos los demás comparten su alegría” (1 Cor 12, 26).

Aunque no es nuestro deber como Iglesia suplir al Estado, lo que hacemos en favor de las niñas y niños del Vichada, lo hacemos porque la atención al ser humano es nuestra vocación.

Porque recibimos el mandato del Señor, quien, ante la multitud hambrienta, pidió a sus discípulos darles de comer. Porque en el ser humano que sufre descubrimos la presencia de Cristo. O, porque, ante los cuerpos famélicos las palabras de Jesús resuenan en nuestro corazón: “Tuve hambre y me dieron de comer” (Mt. 25, 35).

Como Iglesia que peregrina en el Vichada a ritmo de Evangelio, decimos como los Apóstoles: “No tenemos más que cinco panes y dos peces” (Lc. 9, 13). Con ese poco alimento estamos nutriendo a más de 250 niñas y niños en los tres comedores con que cuenta el Vicariato. Gracias a la Providencia de Dios, a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, a la Pastoral Social, a quienes con generosidad dan desde su pobreza, en tiempo, dinero o especie, hemos podido mantener estas obras.

Del gobierno no hemos recibido un peso. Ha sido nuestro propósito como Iglesia edificar al lado de la parroquia o capilla de evangelización un comedor para los pobres.

Propuesta que hemos compartido con los entes gubernamentales, con los candidatos a la gobernación y a la alcaldía, a quienes, en tiempo de campaña, les parece una obra maravillosa y se comprometen a apoyarla durante su gobierno, pero al asumir el mandato popular, olvidan lo que ayer era una excelente idea digna de apoyar.

Ante esta situación tan vergonzosa, como Iglesia, queremos trabajar con más fuerza en favor de las niñas y niños con el fin de mitigar la prostitución, el alcoholismo, la drogadicción, el maltrato, el hambre, el analfabetismo, y un sin número de aspectos que ensombrecen la dignidad humana, pero es necesario que nos unamos como sociedad para extirpar los tumores que desdicen de nuestra condición de seres humanos. Ayúdenos a ayudar es nuestro lema.

Gráfica.- Niños comen basura en Puerto Carreño.- Foto: Noticias Urabá
(*) Obispo del Vicariato Apostólico de Puerto Carreño
Videos:
Niños indígenas colombianos sobreviven comiendo basura

Hambre en Colombia. Xenofobia en Perú. Robo de CITGO por Guaidó. Ecuador, neoliberalismo. Venezuela

Niños de La Guajira buscan su comida en el basurero

Fuentes: WWW.CEC.ORG.CO
ELCATOLICISMO.COM.CO