Panamá: El partido de Omar Torrijos mira a sus orígenes

Por Osvaldo Rodríguez Martínez (Fotos del autor)

Panamá, 15 (PL) La autocrítica que promueven los líderes del Partido Revolucionario Democrático (PRD), fundado en 1979 por el general panameño Omar Torrijos, pretende retomar su filosofía de rescatar la Patria del abismo.

‘… y nació el PRD, no como un partido más para jugar a la democracia y disputarse el poder cada tantos años, sino como ese instrumento de lucha del pueblo panameño’, expresó Pedro Miguel González, secretario general de la agrupación al hablar recientemente a colegas partidistas del continente latinoamericano y caribeño, reunidos en Panamá.

En una interpretación del papel que Torrijos otorgó al colectivo, ante los propósitos de consolidar la soberanía nacional y social, González lo consideró la herramienta para avanzar en los objetivos de aquel proceso revolucionario iniciado con el golpe de estado del 11 de octubre de 1968.

prd_acto2Las misiones encomendadas al PRD eran garantizar el cumplimiento fiel de los Tratados Torrijos-Carter, que devolvían a Panamá la franja territorial usurpada y, además, que el Estado panameño jugara su rol de nivelador social: ‘el objetivo inconcluso del torrijismo en Panamá es ese, el de alcanzar la soberanía social’.

Por tanto, la dirigencia política del ‘Partido de Omar’ -como se autodenominan- enfila sus propósitos en alcanzar un modelo de desarrollo que permita una mejor distribución del ingreso, y para ello pretenden mirar a sus orígenes y volver sobre el camino que emprendieron entonces con el General al frente.

pedro_miguel_prd2‘El PRD decidió jugar a la democracia electoral, y de alguna manera se fue desnaturalizando en su organización y en sus propósitos, para convertirse en un partido más, como aquellos partidos políticos que Omar Torrijos desplazó del poder en el 68’, afirmó a manera de reproche.

El no mantenerse apegados a sus valores y principios hizo que perdieran ‘la confianza del pueblo’ que los castigó en las urnas en las últimas dos elecciones, dijo con dolor quien actualmente ocupa un curul en la Asamblea Nacional.

González confirmó a Prensa Latina que esta reflexión autocrítica la hizo antes, incluso dentro del PRD, por lo que hace más de dos años hay una reorganización de las fuerzas de la mayor agrupación política panameña, y de ‘rencuentro con nuestros valores, con nuestros principios, con nuestro propósito original’.

En lo que presupone una consecución del análisis histórico de sus raíces, durante la conmemoración del medio siglo del golpe militar que el PRD considera el inicio del proceso revolucionario, el propio González examinó la semana anterior el porqué de la ruptura del orden constitucional.

‘Para nosotros es el comienzo de una etapa de liberación nacional exitosa. Para los adversarios, es la hora oscura de una dictadura feroz’, así sintetizó las dos visiones contrapuestas del mismo hecho, ante una multitud partidaria enardecida que gritaba repetidamente el nombre de Omar.

En realidad, lo que hubo fue una gestión de estado de carácter patriótico para rescatar la soberanía sobre el canal interoceánico -según su opinión- y se preguntó qué ‘ideas impulsaban ese proceso que nació por la fuerza y de inmediato se convirtió en la fuerza del pueblo mismo.

‘Para nosotros y para el pueblo panameño es el inicio de las grandes reivindicaciones sociales que fueron postergadas por décadas desde el inicio de la República’, dijo y citó, entre otros, reforma agraria, código del trabajo, sindicalización de los trabajadores, asentamientos campesinos, educación y salud.

Al caracterizar el escenario de la época, reconoció que el levantamiento ocurrió en medio del agotamiento de un modelo político que ‘degeneró aparatosamente’, mientras la oligarquía se sostenía en el poder gracias a la obediencia de la institución militar que se le sublevó.

‘Este cuadro nacional desastroso se esconde, no se divulga como fue, porque más interesa señalar la irrupción que se produjo desde la Guardia Nacional y el sector militar joven que representó Omar Torrijos’, explicó y a renglón seguido dijo: ‘los intentos perversos de borrar su memoria se estrellan ante una realidad que no puede ser manchada’.

Panamá ya está inmersa en la batalla electoral que concluirá el cinco de mayo de 2019 y el PRD forma parte de la contienda; la profunda crisis institucional es reconocida por muchos, que refieren el cansancio de las masas por el abandono gubernamental.

Si en estas circunstancias el voto popular opta nuevamente por la oferta del torrijismo, recaerá sobre esa fuerza política la responsabilidad de convertir el discurso en realidades y ratificar con hechos esa consigna que retumbó en la conmemoración revolucionaria: ‘no le vamos a fallar a nuestro comandante’.

agp/orm / https://www.prensa-latina.cu

 

Anuncios