El entierro de Toby Valderrama

RAULBRACHOEl cortejo fúnebre avanza, tres pasitos pa delante, dos pasitos para atrás. Tras el sarcófago van los dolientes, descafeinados “marxistoides” con sus tomos del Capital y las ojeras profundas de tanto subrayar el libreto cada noche, cuatro gatos engreídos que se proclaman a cada paso ser los videntes profetas, los visores celestiales del “que hacer” sin hacer nada más que decir y repetir a diario  la misma canción desgastada en sus fonógrafos, “esto va mal” “Nicolás es un traidor” “Golpe de timón, golpe de timón” forrados en su propio luto de ególatras abandonados a sus espejos.

Los sollozos se confunden con el Ave María que a diario reza Maria Corina, Una muerte anunciada tantas veces y que nunca termina de morir, ambos caminan hacia el cementerio con la urna  vacía, no hay cadáver, no hay dolientes, solo son sus fantasías, sus pretensiones de profetas las que van cayendo a diario en su cortejo de palabras fúnebres y el muerto que a diario matan, cada día goza de más guena salud. Es la prepotencia de los egos de cafetín, de quienes no pueden tener humildad para aceptar el camino por el que vamos todos y entonces patalean diciendo que somos sumisos borregos de Nicolás el traidor de Chávez.

El mismo Chávez le comenta a Maisanta desde el cielo, ¡Mira a esos locos desnudos! ¡No llevan a ningún muerto en esa urna!  Dicen y que mi sueño  se convirtió en humo, en verbo inútil, ¡ja! ¡Si no hay nada más inútil que todos los verbos que estos fariseos conjugan a diario para tratar de interponer la marcha de las ruedas con las que avanza el pueblo!!

¿Es que nadie es capaz de hacerles entender que anunciar una muerte imposible, como descaradamente hacen, es brincar la talanquera al campo de los majunches? Porque ellos parecen seguir creyendo que tienen razón a pesar que el pueblo, mi pueblo sigue adelante,  venciendo con Nicolás al mando y no son capaces ni para darse cuenta de lo obvio?

Nadie sabe cuánto falta para que la procesión llegue a la sepultura, dicen que con cada paso se acorta el tiempo y la distancia, que ya es poco. ¿Será que ya Toby hace rato que está muerto y le tiene miedo a la sepultura y sigue dándole vueltas al cementerio? Tres pasitos pa delante, dos pasitos para atrás.

El entierro de Toby cada día se hace más hondo, palabras a palabras publicadas aumentan la profundidad de la fosa donde el mismo descansará algún día. ¡Qué manera de alejarse de su pueblo y de la revolución que le pasa por encima, sin darse cuenta de nada, insultando a todas y a todos como si fuéramos realmente borregos encegecidos por Nicolás maduro el “traidor” capitalista, según profesa.

A veces los hombres buenos, angustiados, se levantan en las madrugadas, fijan su vista en el cielo y siguen escribiendo las mismas sandeces, como cambiándole el traje a la única munneca que les trajera San Nicolás, todos los días prediciendo fatalidades, agrediendo la dirigencia y la  revolución, pues mira, ni pendiente, sigue y sigue a pesar de la tozudez del escritor de marras.

Se cansa uno de leer siempre sus presagios fatales, de respirar su fetidez literaria invocando a los desastres, lo lee uno invitarnos al sepelio de la revolución y el socialismo. ¡Abrase visto!

Marcha  la patria victoriosa, se venció el golpe, pero Toby dice que no, que vamos mal, se venció la guarimba pero Toby vuelve a decir que vamos mal, se mantiene el poder, pero Toby nanai nanai, se encarcelan fascistas, se profundizan las misiones, el planeta entero sabe que derrotamos al imperio en su intento de golpe de estado, pero ¡Ay! ¡Toby dice que vamos rumbo al cementerio!

Se cansa uno de quedarse callado, de leer irrespetos, de presentir a los canallas vestidos de rojo y negro, que a diario disparan a mansalva a nuestra propias filas, y que no van a ningún barrio a hacer ni siquiera un poquito de trabajo voluntario y escuchar al pueblo. Qué pena leer esta basura que publicaste hoy. ¡Que ya pedirte que aportes antes que patearlo todo es inútil!

El único que se está muriendo y a diario caminando a su sepulcro es Toby Valderrama, diez mariposas negras abren y cierran sus alas, detrás de  su cortejo.

¡Pagarán su culpa los traidores!

¡Chávez ya no soy yo, eres tú, somos el pueblo!