Caracas/Sembrar en medio de las ciudades: otra herramienta de lucha contra la guerra económica

 Alessandra Perdomo

Caracas, En Gramovén, una zona popular del oeste de Caracas, media hectárea que durante décadas estuvo totalmente inutilizada, desde hace seis años es el lugar en que Luisana Galvis y otros siete adultos mayores de la comunidad, junto con estudiantes de la Misión Ribas, siembran 14 tipos de hortalizas, para su consumo y el de sus vecinos, con métodos totalmente sanos.

Se trata de un huerto organopónico que funciona en el núcleo de desarrollo endógeno Fabricio Ojeda, un espacio comunitario que nació en 2004 por iniciativa del líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez.

Es apenas una de las 41.000 unidades de producción agrícola urbana y periurbana que hay en Venezuela, de diversos tamaños, desde microunidades que son un balcón, una ventana, un matero o una mesa organopónica, hasta espacios más grandes como huertos comunitarios y bases agroproductivas socialistas urbanas, explicó el presidente de la Fundación de Capacitación e Innovación para el Desarrollo Rural (Ciara), Brut Linares.

Esta institución del Estado está encargada de llevar el proyecto de agricultura urbana y periurbana, que este año, dentro del Plan Productivo Zamora 2014, asignó más de 300 millones de bolívares para la masificación y municipalización de la agricultura urbana.

Linares señaló este jueves que este plan comenzó en Caracas y se extendió a las 10 capitales más pobladas, pero ahora darán un salto para abarcar todos los municipios del país. La meta es llegar a unas 80.000 unidades a finales de este año.

En producción, señaló que aunque en términos cuantitativos es poca comparada con el consumo nacional, el mayor valor radica en que se genera de manera ecológica, lo que implica que no aplican químicos para controlar plagas y enfermedades, además de la reducción de costos al pasar directamente del productor al consumidor.

De tomate, por ejemplo, la meta es sembrar 74.000 plántulas, cada una de las cuales produce unos cinco kilos. «Esto nos da una idea de que a través de la agricultura urbana y periurbana, incorporamos al circuito de consumo una producción de diferentes hortalizas que antes dependía solo del mercado especulativo», señaló Linares.

De este modo, un kilo de tomates que puede llegar a comercializarse hasta en 80 bolívares, en la agricultura perirubana apenas se vende en 20 bolívares; o el pimentón, de 120 bolívares en el mercado especulativo, en los huertos organopónicos sale en apenas 30. «En todos los rubros tenemos precio hasta 80 % por debajo», añadió.

Para Luisana, la razón es simple: «De mano a mano. De la tierra al consumidor: esto abarata costos y rompe la cadena comercializadora que nos tiene oprimidos».

En ese sentido, el presidente del Ciara resaltó que «en el esfuerzo del Estado para afrontar con éxito el sabotaje a la economía, cada kilo de hortaliza que produzcamos en nuestras casas o cerca de ella es uno que estamos restando al mercado especulativo».

 

Más cerca y más sano

Linares destaca el valor de la iniciativa. «En espacios como este, la producción, si bien es poca, está cercana, en la periferia o dentro del barrio», sostuvo.

Por eso, en el nude (Núcleo de Desarrollo Endógeno) Fabricio Ojeda acuden diariamente unas 20 o 30 personas para adquirir productos como pepino, céleri, cilantro, calabacín, acelga y lechuga. Desde febrero a finales de mayo, este espacio produjo unos 2.000 kilogramos de alimentos. «Esto requiere mucha dedicación y esfuerzo, pero no es un trabajo difícil», dice Luisana.

En este proceso, el Ciara brinda acompañamiento permanente, pues aspiran a garantizar la continuidad de los proyectos. Los técnicos orientan sobre cómo construir los canteros para la siembra de los distintos rubros y el control de plaga y enfermedades.

El Plan 2014 permite la contratación de 100 técnicos para la masificación de la agricultura, de jóvenes universitarios para que sean activadores del plan y la compra de los insumos necesarios.

 Intercambio de experiencias

Linares recorrió este jueves varios proyectos de agricultura urbana en Caracas junto con expertos franceses que participarán este fin de semana en el foro social temático Crisis Capital y Agricultura Familiar, que permite el intercambio de experiencias en la materia.

El evento, organizado por Ciara y la Embajada de Francia en Venezuela, está dirigido a todos los interesados en la materia y el combate a transgénicos.

Se realizará en los espacios abiertos de la Universidad Nacional de las Artes (Uneartes) y en el Museo de Bellas Artes, donde habrá también una exposición fotográfica, eventos artísticos y una feria de hortalizas.