La injerencia extranjera, el peor error contra Siria

 Waldo Mendiluza

Intervencion en siriaNaciones Unidas, 14 may (PL) La muerte de miles de seres humanos y la destrucción de un país otrora próspero y seguro, parecen ratificar la tesis de que nada ha afectado más a Siria que la injerencia extranjera.

Para el representante permanente de Damasco ante la ONU, Bashar Jaafari, de los muchos errores cometidos contra la nación levantina en los últimos años, la interferencia en sus asuntos internos ha sido el peor de todos, en buena medida por la vinculación de esa postura con el terrorismo.

La víspera, tras una sesión a puertas cerradas del Consejo de Seguridad, el diplomático insistió en una rueda de prensa en la denuncia de la agresividad de varios gobiernos, traducida en el apoyo a extremistas y mercenarios que desde 2011 han segado la vida de inocentes, pulverizado la infraestructura socio-económica y atacado el milenario patrimonio cultural.

A juicio de Jaafari, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, la Unión Europea, Turquía, Arabia Saudita y Catar no pueden negar su oscuro papel en la crisis.

En ese sentido, recordó la ayuda directa a los grupos armados que en Siria tratan de ejecutar la doctrina del cambio de régimen, una relativamente nueva expresión de la injerencia foránea en la soberanía de los pueblos.

Además, colocó en la palestra el doble rasero y la manipulación utilizados para sentar en el banquillo a Damasco, con recurrentes acusaciones de violadora de los derechos humanos.

Estados Unidos califica de terrorista al grupo Boko Haram, que en Nigeria secuestró a más de 200 niñas y asesina a civiles, pero a quienes hacen lo mismo en Siria los llaman opositores moderados, ilustró.

Según el diplomático, a estas alturas no bastarían disculpas, ni el reconocimiento de errores, solo habría espacio para que los responsables de instigar la agresión contra Siria respondan por sus crímenes.

BRAHIMI, DESPUÉS QUÉ

Este martes, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, confirmó una noticia que llevaba días circulando, la renuncia de su enviado especial para Siria y mediador en el conflicto, Lakhdar Brahimi.

Después de agradecer los casi dos años de gestiones del excanciller argelino y sus esfuerzos por llevar a buen puerto la fracasada conferencia de Ginebra, Ban reiteró que no existen opciones militares de triunfo en el conflicto e insistió en la salida política.

Al respecto, pidió a las partes enfrentadas y a los gobiernos con influencias sobre las mismas buscar de inmediato vías para detener el sufrimiento de la población civil, principal víctima de una crisis a la cual atribuyó casi tres millones de refugiados y la mitad de los habitantes del país necesitados de asistencia humanitaria.

Por su parte, Brahimi propuso al Consejo de Seguridad medidas para avanzar en la solución pacífica, aunque no ofreció detalles de tales recomendaciones.

El exmediador ratificó la importancia de la conferencia de Ginebra como espacio para que los sirios encuentren la salida política.

A propósito de la renuncia del diplomático, el embajador de Rusia ante Naciones Unidas, Vitaly Churkin, llamó a no detener las acciones para poner fin al conflicto. Resulta lamentable, pero debemos seguir adelante, afirmó en declaraciones a periodistas acreditados aquí.

PROPUESTA RUSA

En una jornada de la ONU llena de acontecimientos relacionados con la nación levantina, Rusia introdujo la víspera en el Consejo de Seguridad un borrador de resolución para impulsar arreglos humanitarios que ayuden a la paz.

Churkin explicó que la iniciativa toma como punto de partida el reciente acuerdo de alto el fuego en la ciudad de Homs, con la participación del Gobierno, sectores opositores y agencias internacionales.

Se trata de una señal positiva, y estamos buscando aprovechar el momento para crear un ambiente favorable de cara a la tan ansiada solución política, expuso.

De acuerdo con Churkin, Moscú aspira al comienzo, lo antes posible, de una tercera ronda de negociaciones en Ginebra, donde en enero y febrero pasado se sentaron en la mesa de diálogo autoridades sirias y representantes de la oposición dispuestos a conversar, pero sin avances concretos.

El embajador de Siria manifestó el respaldo de Damasco a las iniciativas de reconciliación.

Nuestro Gobierno está profundamente enrolado en esfuerzos de este tipo, que han tenido éxito no solo en Homs, sino en otras partes como Damasco Campo y Aleppo, aseveró.

Según Jaafari, miles de terroristas han entregado sus armas para regresar a la vida civil, pero los grandes medios ocultan estas situaciones.

Avanza un proceso de pacificación que incluye no tomar medidas contra quienes deponen las armas, porque entendemos que muchas de ellas son personas manipuladas por potencias extranjeras, los petrodólares y la prensa, sentenció.