SIN RENCOR, SIN ODIO (por que no son dignos de eso), PERO CON ARRECHERA Y DISPUESTOS…

Javier del Valle Monagas
Javier del Valle Monagas

Todos podemos ver la apariencia externa del cuerpo humano y a pesar de algunos detalles, podemos decir que es una forma física definida. Pero internamente, aunque los órganos son también en apariencia iguales. Su función es diferente, según el sentimiento de la persona.

No es lo mismo el corazón de un hombre del campo venezolano, de Colombia, de Brasil, etc. De un noble y humilde obrero. Que el de un empresario de cualquier parte del mundo. Y es que mientras el corazón del pueblo, del hombre o mujer del campo está henchido de amor, orgullo por su tierra, su trabajo. Pese a las carencias que le imponen. El empresario, el rico, el minero, el potentado, el oligarca, el burgués siente y piensa con el estomago inflado, preñado de gula y avaricia. Su cerebro no es de raciocinio ni lógica natural. No, este último en esa ¿gente? degenera en un simple instrumento de cálculo de beneficios y plusvalía. En el pueblo, el sentimiento de amor, solidaridad, respeto y convivencia. Es una constante que hace de la alegría y felicidad de uno, la alegría y felicidad de todos. En cambio el avaro, el empresario, el capitalista sufre y padece cuando un semejante prospera, ellos en su enfermedad mental sueñan con ser la cumbre de todos y de todo. Solo un ego inflado y desviado del deber ser, guía los actos y acciones de esas personas.

En el pueblo, las entrañas, es decir los intestinos, son órganos de complementación del cuerpo en si, que cumplen una función especifica de digestión y equilibrio general del organismo, que además de proveer las proteínas, azucares etc., también contribuye a desechar las impurezas corporales. Pero en la burguesía, ese mismo aparato (que en ellos no es órgano) es un nido de gusanos que se baten en un permanente combate o conflicto de supervivencia de unos contra otros. Por esa razón es que MARIA CORINA MACHADO (sin animo de ofensa) y todos los (las) que como ella habitan en ese mundo. Tienen congestiones gástricas y cerebrales, que producen una obnubilación sicosomática y existencial que le permiten enfocar a la vida y al mundo solo desde su microbiana perspectiva. Y que les hace creer que todo gira en torno a una cuenta bancaria, a la prepotencia, soberbia y complejos de inferioridad simulados con superioridad.

Esa burguesía que se droga, se prostituye, que se encierra en cuartos privados con cualquiera que luzca una billetera buchona o un cargo de presidente de alguna potencia opresora. Es la que se pretende servil preferida de los otros locos enfermos que se quieren dueños del mundo. De esos degenerados que espían, y les molesta que los espíen. Que asesinan, pero que juzgan a otros cuando se defienden. Que invaden, pero que se dicen inocentes demócratas. Que son dictadores, opresores y torturadores, pero se visten de libertarios.

De tal forma, la suripanta María Corina Machado Zuloaga y su familia. Roban, atracan y estafan, pero dicen que dan empleo. A esa burguesía como la señora antes señalada, con los reptantes ya nombrados como intestino, está controlada en sus pensamientos por las ondas cerebrales emanadas desde su intestino. No tienen ni idea de lo que es patria, ni sentido de pertenencia o auto estima. Para ellas o ellos. Eso lo cubre una buena posición económica y social que les cubra su minúsculo mundillo de insidias e intrigas. En ese mundillo, no se sabe ni se entiende lo que es agradecimiento. Mucho menos reconocer meritos ajenos. Ellos solo viven en una permanente competencia para ver quien roba más, quien especula más, quien se vende más caro y al mejor postor. Unen esfuerzos, no es para construir, si no para destruir a la competencia o empobrecer a los demás. Ello son empresarios, por lo tanto son corruptos y corruptores, traficantes de influencias y parásitos de los estados. Su principal inversión en Venezuela es importar barato y revender caro. Sus iniciativas son inventar mecanismos y métodos para evadir todas las leyes fiscales, aduanales, judiciales y de mercado. Su adoración es el método de expoliación que sus amos del norte aplican a los pueblos bajo sus complicidades leoninas. Por eso las y los Corinas Machados Zuloagas, odian a Chávez pueblo, odian a Bolívar pueblo, al pueblo liberado y empoderado de su destino. Ellos desprecian a la patria, la soberanía, la justicia social y la verdadera libertad. Por eso discriminan a los Presidentes indígenas y les cierran los espacios aéreos de los países donde sus amos son ley y mando ¿se entiende?

Lo malo para ellos, es que los pueblos estamos decididos a ser libres y soberanos a cualquier precio, gústeles o no…

(*) Abogado con patria

Javierdelvallemonagas@gmail.com

http://planetaenpeligro.blogspot.com/2013/07/sin-rencor-sin-odio-por-que-no-son.html