En jornada sobre retos del periodismo se analizó contexto comunicacional venezolano

  Una mayor reflexión, una detallada contextualización y el fomento de una agudización en la percepción de la cambiante realidad fueron evaluados como retos en el actual ejercicio del periodismo venezolano, durante una jornada organizada por la Oficina de Comunicación e Información de la Gobernación de Mérida (OCI).

En la actividad, realizada en el Centro de Convenciones Mucumbarila, participaron Freddy Fernández, presidente de la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), y Mariano Alí, director de la OCI.

«Qué podemos decir sobre el tema de la comunicación y el periodismo en estos años», inquirió Fernández al inicio del foro: «Me asaltó una duda. Hoy todos los venezolanos creemos saber tanto de comunicación y de periodismo que al parecer nos hemos vuelto soberbios en la discusión. Creo que hemos perdido la capacidad de reflexionar y nos hemos llenado de verdades que no estamos dispuestos a revisar».

«Resulta muy fácil en ese contexto -añadió- señalar individualidades por todo lo que en comunicación salga mal», y llamó a trascender esta lógica, para llegar a niveles superiores de debate sobre el periodismo, la comunicación y la construcción de espacios para el poder popular; «creo que en el fondo es lo más importante», dijo.

Alertó sobre toda una plataforma teórica inherente al tema de la comunicación, que está llena de trampas y de minas.

En tal sentido, citó al periodista brasileño Adelmo Genro Filho, quien en su tesis de maestría El secreto de la pirámide asegura que «él no va a entrar en la discusión de si el periodismo es ideológico o no, porque el periodismo es uno de los dos productos ideológicos del capitalismo; el otro es la publicidad».

«El periodismo sin reflexión es capitalismo, y podemos tener plena seguridad de que un periodista que asuma que el ejercicio de su profesión es natural está ejerciéndola desde convicciones de derecha», afirmó.

En tal sentido, disertó sobre una información publicada recientemente en un medio impreso privado, donde ser dice que el Estado venezolano debe tomar medidas muy fuertes para el desarrollo industrial del país y que debe convertirse en un Estado más ágil, con capacidad para actuar con rapidez, sin tener que manejar tantas cosas.

«Eso suena muy lindo, pero cuántos desempleados tiene detrás ese concepto, cuántas privatizaciones. ¿Qué es un Estado más ágil? También lo decía (Henrique) Capriles en su campaña electoral: Que había que hacer que el Estado adelgazara. ¿Qué hace el periodista frente a informaciones como éstas?», se preguntó Fernández.

Indicó que tras declaraciones como las citadas hay muchas preguntas que un periodista responsable debe plantearse y que una investigación cabal le confrontaría con que en cualquier Estado europeo se tienen más empleados públicos que en Venezuela, a excepción de Estados ultra neoliberales como Reino Unido.

«Tenemos un Estado más pequeño que los de cualquier país de Europa, pero tenemos la concepción de que es un Estado muy grande, porque la derecha lo dice y nadie lo cuestiona. Como nadie lo debate pareciera que es una verdad, pero el deber de todo periodista es cuestionar esa información y colocarla en contexto».

Aseveró que no hay periodismo que no sea comprometido, colocando como ejemplo la defensa de la propiedad privada asumida por los medios privados.

«Esa es la defensa del capitalismo. Allí hay una posición pro capitalista asumida, así los periodistas no lo sepan. Lo más importante es que tomemos conciencia del papel que estemos jugando y asumamos, con plena consciencia, la relación que tenemos con nuestro oficio. Es terrible descubrir después que uno está defendiendo intereses que no conocía ni compartía».

Lo esencial, indicó, es entender que la noticia no puede ser el relato escueto de un hecho. Toda información debe contener con total claridad el contexto en el que ocurre.

«Sin ese contexto, el periodista está dejando pasar un contrabando enorme, sin cuestionarlo y sin entender él mismo la información que está manejando, sirviendo a campañas propagandísticas ajenas al ejercicio del periodismo», acotó.

Citó como ejemplo la lucha de empresarios en Estados Unidos para lograr la disminución de sus impuestos, objetivo que lograron con ayuda del Estado luego de una campaña en la que jamás se habló de recorte fiscal para el sector empresarial, sino de un «alivio fiscal».

«Detrás de cada frase, de cada forma de decir las cosas, hay un pensamiento desarrollado, con objetivos y metas precisos», acotó.

Fernández estableció paralelos de la ideología y objetivos de sectores de derecha y de la oligarquía venezolana con las propuestas y metas de Adolf Hitler en la Alemania de 1920.

«Hay una entrevista en la que un periodista inglés le pregunta a Adolf Hitler por qué llama socialista a su partido si no lo es, cuestionamiento al que Hitler respondió: Porque el socialismo hay que arrebatárselo a los comunistas».

«Hitler pasó así, siendo un idiota sin discurso, lo que hacía era criticar todo y no proponer nada. Entonces la derecha no hizo nada, porque Hitler quería acabar con el comunismo, por eso lo dejaron pasar, y la izquierda lo menospreció porque era un idiota», explicó.

Recordó la actitud de Capriles como candidato de la derecha: «No propone nada, lo que hace es criticar. Los social demócratas y los demócratas cristianos lo están dejando pasar porque como el sólo quiere derrotar al chavismo, ellos no tienen ningún problema. Eso le costó 50 millones de vidas a Europa. Lo que tenemos aquí hoy en la derecha es fascismo», recalcó.

Refirió que el calificativo de «enchufados» inducido por la derecha durante sus campañas es parte de una estrategia nazi y fascista que tiene la intención de justificar y avalar amenazas que se ciernen contra el pueblo y todas sus formas de organización como poder popular.

Fernández indicó que hay que reconocer la existencia de una tradición de periodismo libertario y que esta disciplina ha servido para crear espacios de libertad, tarea que amerita un ejercicio consciente.

«Requiere de un tratamiento que va más allá del periodismo, que es capaz de entender la sociedad en la que se vive y de fomentar las transformaciones necesarias sobre bases humanistas para la construcción de un mundo de justicia, de libertad, de convivencia, de paz y de valores humanos. Sin esa reflexión, sin esa convicción, el periodismo lo que hace es defender el capitalismo», afirmó./ AVN