«Mis abuelos eran judíos. No somos antisemitas,» responde el Presidente Maduro al Congreso Judío Latinoamericano

Acciones del estado de Israel no representan al «noble pueblo judío»

6 de mayo de 2013.- El presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, desestimó este lunes las acusaciones del director del Congreso Judío Latinoamericano, Claudio Epelman, que lo señalan como antisemita, por las relaciones que mantiene Venezuela con el pueblo de Irán.

Durante la Asamblea Plenaria del Congreso Judío Mundial celebrada en Budapest, Hungría, el director del Congreso Judío Latinoamericano, Claudio Epelman, afirmó que los crecientes lazos entre Irán y varios países latinoamericanos, especialmente Venezuela,»están impulsando el aumento del antisemitismo en la región.»

“Una fuerte presencia y fortalecimiento de las relaciones de diversos países de América Latina e Irán, que es un factor promotor del antisemitismo en el continente,” afirmó Epelman.

“Rechazamos esa campaña. Somos un pueblo humanista, no somos antisemitas”, dijo el jefe de Estado durante una jornada de Gobierno de Calle efectuada en el municipio Baruta del estado Miranda, donde además sostuvo que en el país son bienvenidas todas las religiones y pueblos del mundo.

Enfatizó que “en Venezuela nunca ha habido antisemitismo”, dado que este es un pueblo “de corazón abierto”. El Presidente aclaró que, pese a que existen diferencias con el Estado de Israel, debido a los ataques perpetrados contra el pueblo de Siria y la Franja de Gaza, estas no son aplicables al “noble pueblo judío”.

Manifestó, en ese sentido, que respeta la historia del pueblo hebreo y reconoció el Holocausto judío, al tiempo que llamó a la paz.

“Mis abuelos eran judíos, se convirtieron al catolicismo en Venezuela (…) Cese ya esa campaña”, dijo.

Asimismo, Maduro explicó que holocausto se traduce en exterminio, por lo tanto consideró pertinente la utilización del término en referencia a la colonización de América en el año 1492, donde estimó la muerte de al menos 100 millones de indígenas.

“Aquí se exterminó a nuestros indígenas. Mataron a nuestros ancestros, fue un holocausto indígena”, concluyó el presidente.

Cordiales reuniones con la comunidad judia

El pasado mes de enero, Maduro, para entonces Vicepresidente de la República, se reunió en Caracas con miembros del Congreso Judío Mundial.

En 2009, Maduro tambien se reunió con el secretario general del Congreso Mundial Judío, Michel Schnaider, y con el presidente del Congreso Latinoamericano, Jack Tenpins, entre otros representantes de ambas instituciones, quienes calificaron la reunión como «cordial y fructífera».

Las cordiales reuniones durante el gobierno del fallecido Presidente Hugo Chávez y con el mismo Maduro, ponen en entredicho las acusaciones de antisemitismo contra el gobierno venezolano.

Activistas y personalidades políticas que apoyan la causa Palestina y son críticos del gobierno de Israel, incluyendo a judíos como Noam Chomsky, Norm Finkelstein o la activista estadounidense Medea Benjamin fundadora de Global Exchange y Code Pink, son frecuentes blancos de acusaciones de «antisemitismo» o «judeofobia» por parte de organizaciones pro-israelitas como el Comité de Asuntos Públicos Israeli-Estadounidenses (AIPAC) y la Liga Anti-difamación (Anti Defamation League ADL).

Sucesos como el ataque a una sinagoga en Caracas en 2009, fueron enérgicamente condenados por dichas organizaciones pro-Israelitas, como ejemplo del supuesto anti-semitismo del gobierno de Chávez, a quien acusaron de promover dichos ataques. Dichas condenas recibieron gran cobertura mediática a nivel mundial, en contraste con su silencio ante la enérgica condena de Chávez a dicho crimen, el posterior esclarecimiento del mismo en el cual demostró que el gobierno no tenía relación, y la protección especial ofrecida por Chávez para resguardar la seguridad de la sinagoga./Correo del Orinoco/ Aporrea