Kerry evidenció doble rasero de la política de EE.UU. hacia Siria

Washington, 4 mar (PL) El secretario de Estado, John Kerry, evidenció el doble rasero de la política estadounidense para alcanzar una solución de la crisis en Siria, de acuerdo con sus pronunciamientos durante su primera gira internacional.

El jefe de la diplomacia del gobierno del presidente Barack Obama criticó este lunes a Rusia e Irán por el cumplimiento de compromisos contraídos con las autoridades de Damasco antes de la crisis, precisa un artículo del diario The New York Times.

Durante una conferencia de prensa con su par de Arabia Saudita, el príncipe Saud al -Faisal, el alto funcionario de la administración estadounidense justificó las posiciones de su país hacia la nación levantina alegando que Washington ha tratado de obtener la cooperación de Moscú para una solución política a la guerra en Siria.

Kerry asistió a una conferencia internacional en Roma la semana anterior que fue convocada para mostrar respaldo a la oposición siria, lejos de los acuerdos de Ginebra en junio pasado para un arreglo negociado, señalan comentaristas políticos.

El secretario de Estado parecía dar la bienvenida a algunos esfuerzos externos para prestar apoyo militar a los rebeldes en Siria, a pesar de que la administración Obama presuntamente ha decidido limitarse a lo que denomina ayuda no letal.

Cuando le preguntaron si existía el peligro de que las armas enviadas por Arabia Saudita pudieran caer en las manos equivocadas, Kerry dijo que eran importantes para ejercer presión sobre el gobierno del presidente Bashar al-Assad.

A su lado, el ministro de Exteriores saudita sostuvo que «moralmente, tenemos un deber», en alusión a los esfuerzos para proporcionar apoyo militar.

Tras cerca de dos años de crisis, el gobierno estadounidense se abstuvo de reconocer públicamente su apoyo logístico a las bandas armadas, algo denunciado incluso por la prensa occidental.

Turquía, Jordania, las monarquías del Golfo, entre otros, fueron países usados por la Casa Blanca para llevar a los opositores sirios lo que no querían hacer pública ni abiertamente.

Armas de la crisis en Libia y de los Balcanes, por citar solo dos ejemplos, pasaron la frontera siria para incrementar la letalidad de un conflicto aupado y financiado por Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, aliados europeos y del Medio Oriente.

Los ejemplos aparecieron en los últimos meses en diferentes órganos de prensa occidentales como The New York Times y The Guardian, sin contar medios de Turquía y de naciones árabes.

En Jordania, por ejemplo, actúa una unidad especial del Ejército estadounidense en la frontera con Siria encargada de entrenar y dar asesoramiento a los llamados opositores contra Damasco, la mayoría de las veces mercenarios procedentes de naciones árabes y de los propios países occidentales.

Esto no es de ahora, cuando Washington habla de ayuda «no letal», se remonta a varios meses y en algún momento se escondió bajo el argumento de que esa unidad especial protegía a la familia real jordana y sus propiedades.

Lo mismo sucedió con la participación de la CIA en Turquía supervisando los entrenamientos de las bandas en los que llaman «Campos de refugiados», en la distribución de equipos bélicos, para lo que no faltó la presencia del ex director de la CIA, David Petraeus, y otros funcionarios en «visitas de trabajo».

Ahora Kerry culpa a Rusia de no apoyar una solución política a la crisis cuando en realidad fueron los estadounidenses lo que se apartaron y torpedearon los esfuerzos internacionales en esa dirección y desoyeron los llamados de las autoridades sirias a un diálogo inclusivo, entre sirios, y sin injerencia externa, con lo cual Moscú y Teherán- entre otros- están de acuerdo.

JH