Caracas despertó alegre con el resonar de los cohetes y el fervor de Maisanta

Orlando Rangel Yustiz

4:35 de la mañana del lunes 18 de febrero y los cohetes, extrañamente, retumbaban el cielo caraqueño como si de un toque de diana en fecha electoral se tratara. Seguidamente suena el celular en la cabecera de la cama y en él un mensaje: «¡¡¡Llegó Chávez, Carajo!!!, ¡El Presidente está Caracas!».Así inició la mañana de muchos, con la noticia que sorprendió al país y al mundo: el regreso del Presidente de la República, Hugo Chávez, a Venezuela. Ya la energía de este inicio de semana era otro, la luz de la ciudad volvió con el amanecer y la alegría del país se desbordó en las calles.

Con la salida del sol, los cohetes que despertaron a muchos ahora estaban acompañados por las bocinas de los automóviles y motocicletas de conductores que, en medio de la rutina y el tránsito capitalino intenso, tenían un gran motivo para celebrar.

También desde los apartamentos del casco central de la ciudad se asomaban banderas con el tricolor patrio, afiches de Chávez y gritos de alegría: «Volvió Chávez», «Que viva Chávez».

En las calles, los peatones se mostraban orgullosos, con sonrisas. En la esquina La Pelota, en plena avenida Urdaneta, el señor David Vabalas saboreaba un café y comentaba: «Hijo, yo soy de origen lituano pero me siento orgulloso de ser venezolano, mira como volvió la vida a Caracas, volvió la alegría por fin al país».

Mientras, una camioneta pasaba por la avenida Urdaneta y en ella a todo volumen sonaba: «Unos lo llaman Maisanta y otros el americano, no hay quien le pique adelante, no hay quien le aguante la carga, no hay guerrillero en los llanos que le eche la colcha al agua«, el Corrido de Maisanta, que interpreta Cristóbal Jiménez.

Otros peatones, felices al enterarse de la noticia, quisieron expresar su alegría y salieron de sus casas con camisetas alusivas al Jefe de Estado, «Yo soy Chávez», «Chávez Corazón de mi Patria», Con Chávez y con El Che», «Que viva la Revolución», «Uh, Ah Chávez no se va», otros llevaban en el pecho el rostro del Jefe de Estado, así como chaquetas y gorras con el tricolor patrio.

Rotciv Sosa, quien se encontraba camino a la estación del Metro de La Hoyada para dirigirse a su trabajo, comentó: «Por fin llegó el hombre, esta es una grata noticia, cómo nos hacía falta, ahora comienzo mi semana feliz y a trabajar con más ganas».

Rotciv siguió su camino, así como la gran mayoría de los caraqueños que, en medio de la satisfacción al saber de vuelta al Presidente, se trasladaban a sus lugares de trabajo o de estudio para cumplir con sus responsabilidades diarias.

Todos comentaban la noticia del día: «el tubazo que nos dio el Comandante, un madrugonazo de alegría», dijo la señora Miriam Huerta en uno de los quioscos que se encuentran cerca del puente Fuerzas Armadas.

Y es que, así como en 2006, cuando Chávez recitó en el Teatro Teresa Carreño el Corrido de Maisanta, y en una frase improvisadas declamó aquel 8 de noviembre: «Pero he vuelto por esta tierra a cantarle a nuestra patria», hoy el pueblo celebra, al sentir que se completó el país./AVN