El 18 de Chávez en sexto grado: Vivencias y recuerdos en el Julián Pino

IMG00231 20130107 0944 El 18 de Chávez en sexto grado: Vivencias y recuerdos en el Julián Pino (Especial NAD)Josué Carrillo

En dos días la novedad en el Comando Policial de Sabaneta de Barinas era la retención de un camión de barandas solicitado por la Fiscalía, de resto se respiraba absoluta paz. Era lunes 7, comenzaba el año ya en firme. Mujeres afanosas llevando a sus hijos al colegio, el despertar del comercio, olores en las calles de desayunos servidos: pastelitos en la 12 con Bayón, arepas, queso, perico, caraotas y café con leche en la 9 con Libertador. Los puestos de comida chatarra cerrados en mantenimiento porque abren después de 6.00 de la tarde. Hay un perrocalentero casi que en cada esquina de 12 calles y 4 avenidas; los centros de apuestas son incontables; dos consultorios médicos con pacientes silenciosos y disciplinados como si fuesen a confesarse.

IMG00212 20130107 0735 220x160 El 18 de Chávez en sexto grado: Vivencias y recuerdos en el Julián Pino (Especial NAD)Los alumnos formaditos entraron a sus aulas. La puerta continuó abierta. No hizo falta ninguna formalidad para entrar a conocer la Escuela Básica Julián Pino, donde el presidente Hugo Chávez cursó su sexto grado. Ambiente fresco, carteleras coloridas con motivos patrios. Un bebedero colectivo con agüita fría; a la izquierda, primer pasillo, vas a la dirección, biblioteca y secretaría; segundo pasillo de tapón encuentras a los instructores de ajedrez con sus tableros listos, sentados en el piso como en posición de yoga.

En la biblioteca se escuchan voces. Hablan sobre los preparativos para el año que comienza. Una mujer en jean ajustados, blusa blanca y adornos en el cabello habla por celular pegada a una reja de cara al sol de la mañana. No queremos ser indiscretos y escuchar la conversación, pero, se hace imposible despistarse de los requiebros en la voz de una gatita enamorada quien mezcla – muy femeninamente- los asuntos del trabajo con caricias, melosos deslices y promesas para “cuando salga”.

Esperando que se abriese la puerta de dirección para solicitar conversar con el director, decidimos hacer uso de esa “liviandad” maracucha, le dimos dos toquecitos y abrimos. Había reunión. Tras el escritorio José Douglas Díaz, director. No parece sorprenderse, ni incomodarse por la indiscreción y nos dice cordial: “ya les atiendo”. Cerramos. Douglas sale sonreído. Tras la presentación de rigor entramos en charla con la sensación de saber que Douglas sabe a qué venimos, de manera que solo debía poner en play el grabador y dejarlo hablar.

IMG00232 20130107 0945 220x160 El 18 de Chávez en sexto grado: Vivencias y recuerdos en el Julián Pino (Especial NAD)Las huellas de Chávez niño se marcan en la Escuela Julián Pino en el año 1965-66 cuando cursó el sexto grado. “El paso del Presidente fue una infancia muy bonita aquí en la escuela donde cursó sexto grado con la profesora Carmen de Jerez. Fue un alumno sobresaliente en sus notas, muy preocupado por el contexto histórico, por los problemas ambientales. Desde su infancia ya mostraba su madera de líder”, contó.

IMG00233 20130107 0945 220x160 El 18 de Chávez en sexto grado: Vivencias y recuerdos en el Julián Pino (Especial NAD)El Chávez adolescente se recuerda en Camoruco y El Samán – cuenta Díaz – de este último dice es un sector que se fundó en 1940. Allí era predilección de Chávez adolescente ir a jugar. Bajo un frondoso Samán se hacían partidos con peloticas de goma y de trapo.

IMG00235 20130107 0946 220x160 El 18 de Chávez en sexto grado: Vivencias y recuerdos en el Julián Pino (Especial NAD)– ¿Puede mostrarme una huella física del paso del Presidente Chávez en la Escuela Julián Pino?, preguntamos, José Douglas Díaz parece esperar la solicitud. Diligente nos invita entrar al despacho. Una asistente busca el libro académico donde reposan las listas de las secciones por año y sus calificaciones. Con orgullo la dama ubica la página del año escolar 1965-66, señala el número 11: Chávez, Hugo Rafael, seguido a la derecha de un flamante 18.

IMG00234 20130107 0946 El 18 de Chávez en sexto grado: Vivencias y recuerdos en el Julián Pino (Especial NAD)

IMG00230 20130107 0936 220x160 El 18 de Chávez en sexto grado: Vivencias y recuerdos en el Julián Pino (Especial NAD)Recordamos a Juan José a quien vemos atento en su pupitre. Unas niñas sonrientes van al bebedero. Les llama la curiosidad nuestro acento. Ríen y cuchichean entre sí. El plantel luce aseado, con jardines cuidados. Por la noche vimos los bedeles sacando la basura, ordenando aulas y lustrando los pisos.

Sobre el techo del colegio una pareja de iguanas hacen el ritual de apareamiento. El macho emite sonidos graciosos y esponja una bolsa en su cuello, se encrispa, se mueve por el filo del alero en busca de la hembra que le espera como dormida, inmóvil. En la plaza en un letrero se lee: “Cuidado con los animales”.

IMG00213 20130107 0736 220x160 El 18 de Chávez en sexto grado: Vivencias y recuerdos en el Julián Pino (Especial NAD)Algunas niñas grandes tienen motocicletas. Otras van en bici, unidades de transporte que estacionan en la entrada. En un pasillo exterior techado hay como una especie de enlosado donde se sientan las muchachas a chatear por los celulares con sus novios. Las que ya tienen parejas se toman de la mano, buscan su banco preferido para darse besos recatados.

El barquillero está al extremo. De ser un barquillero maracucho estacionaría su carrito cerca de la entrada donde, seguramente, formaría un despelote. Eso se lo comento recibiendo de vuelta una carcajada que duró segundos para luego quedar tan serio como una foto de Juan Vicente Gómez sentado en su sillita de siempre.

Tocando la puerta la hora del hambre fuimos al restaurante Camoruco, frente al motel, para aprovechar los cajeros del Banco Industrial. Una dama esperaba recostada a un pilar con uniforme, nos pareció empleada del banco. Por nada más que buscar conversación le preguntamos si había dinero en los cajeros. Supimos en tres minutos que era empleada de la Casa de Cultura y estaba allí esperando a su esposo porque había dejado olvidado su cartera.

Vivir sin temor a un atraco

Sabaneta de Barinas no parece tener gays, ni arrebatadores, ni damas de la noche, aunque bullen los bares –para ese tema tendremos capítulo aparte-. Como el Nademóvil, mi viejo Fiat Premium ’88 no soportó los rigores de las pendientes del Páramo, lo dejamos en cuidados intensivos en un taller cercano a Los Camaleones situados en la 2 con Obispo. Así, entonces, nos caminamos Sabaneta de Barinas hacia arriba y hacia abajo.

Es una sensación indescriptible poder andar por las calles sin temor a que te roben, a que te asalten y, no me lo van a creer… sin policías levantando operativos o molestando con impertinencias para justificar sus sueldos.

IMG00229 20130107 0936 El 18 de Chávez en sexto grado: Vivencias y recuerdos en el Julián Pino (Especial NAD)

PARTE 1: Así amanece en la tierra natal de Chávez: Sabaneta de Barinas

PARTE 2: “Chávez es mi papá”: Juan José, un niño de Sabaneta de Barinas

Sabaneta de Barinas 7 de enero de 2013