UNA LECCIÓN DE MATEMÁTICAS A JULIO BORGES Y SU COMBO A PROPÓSITO DEL 16-D

Alixon Reyes*              2+2 5Sabido por el mundo entero es que la suma y la resta son operaciones fundamentales de la matemática. Incluso, son operaciones que se enseñan desde la escuela básica en sus primeros grados. No obstante, Julio Borges, dirigente de la oposición venezolana, parece tener serios problemas con las mismas. El dirigente opositor ha sacado unas cuentas increíbles, tal y como lo ha hecho esa parte de la oposición que no respeta a sus militantes, que no se respeta a sí misma como dirigencia, y que no respeta al pueblo venezolano. Él y su combo cree que en Venezuela somos estúpidos, que no sabemos sumar y restar ajustados a derecho. Justo de eso quiero hablarles en esta ocasión.

Voy a comentar algo de lo que Borges ha publicado en el diario EL UNIVERSAL (edición del 18-12-12), y luego lo voy a contrastar con las cifras ofrecidas por el Consejo Nacional Electoral, a fin de hacer un análisis comparado en función de la realidad política en el país. Como he dicho, citaré algo de lo que Borges dice y afirma tajantemente a fin de hacer un trabajo serio, tal y como lo merece el lector, independientemente del bando político al cual pertenece.

Creo que la militancia opositora merece un análisis responsable por parte de sus dirigentes, merece que se reconozcan las miserias con las cuales les han engañado justo después de emitidos los resultados electorales. Ahora resulta que a la vista y a la opinión de los dirigentes de la MUD, la oposición ha sido la gran vencedora en las elecciones regionales. Pues bien, la opinión no es igual al argumento. Y eso de que la oposición es la gran vencedora no lo cree la misma gente opositora de a pie, eso no es lo que siente el pueblo opositor que milita, eso no es lo que dicen miles de personas que votaron una vez más esperanzados en sus vacías promesas. Ese es quizás el discurso oficial de la dirigencia opositora, pero no la realidad de la gente en la calle. Ya lo decían el mismo Antonio Ledezma y Pablo Pérez, el país merece una reinvención de los partidos de la oposición. ¡Hasta ahora se vienen a dar cuenta!…

Pues bien, en una de sus típicas y mentirosas aseveraciones, Borges señala: “Si observamos con detenimiento el mapa nacional, es interesante ver como en la mayoría de los estados la diferencia entre el primer y el segundo lugar no es tan grande. Si solo vemos la foto final, se puede decir que el Gobierno arrasó. Pero, la verdad es que el Gobierno arrebató la victoria, pero no ganó…”. Esto es lo que ha escrito el señor Borges. Ahora, después de esa bravuconada de Borges, se hace necesario tomar en cuenta varios aspectos en función de los resultados, aspectos éstos que desmienten categóricamente a las alas caídas de Borges. Vean lo que sigue…

Nótese que según Borges: “en la mayoría de los estados la diferencia entre el primer y el segundo lugar no es tan grande”. Ahora bien, si notamos que el oficialismo ganó 20 de las 23 gobernaciones en disputa electoral, tendríamos que reconsiderar esas aseveraciones vistos los resultados. Ojo: este análisis aplica también a Ramón Guillermo Aveledo, Henrique Capriles Radonski, Antonio Ledezma, Henri Falcón, Yon Goicochea, Nelson Bocaranda, Roberto Giusti, Asdrúbal Aguiar, entre otros.

Para hacer un buen análisis, además de serio y responsable, debemos notar los números que ofrecemos a continuación:

-         Al usar el término “oficialismo” nos estamos refiriendo al sector que aglutina al partido de gobierno y a su militancia.

-         Tan solo en 4 estados de los ganados por el oficialismo (Bolívar, Nueva Esparta, Táchira y Zulia), la diferencia entre el primer y el segundo candidato estuvo entre el rango de 1 y 9 puntos porcentuales. La diferencia en Bolívar es de 2,69%, en Nueva Esparta es de 8,34%, en Táchira es de 8,51%, y en Zulia es de 4,54%. Es curiosa la aseveración que hace Borges en tanto él supone que “en la mayoría de los estados la diferencia entre el primer y el segundo lugar no es tan grande…”, por lo cual concluye (en virtud de esos números) que el Gobierno no ganó, sino que arrebató la victoria. Noten ustedes cuan alejado está Borges de la idea de democracia. Él cree que aquí ganó el gobierno. No amigo Borges, en Venezuela no ganó el gobierno, es más, le digo que en Venezuela el gobierno no tiene por qué estar arrebatando victorias a ningún sector. En Venezuela lo que ha sucedido es que ha ganado el pueblo, el pueblo, el pueblo. Es ese pueblo bravío y soberano el que ha ganado señor Borges, no el gobierno. El pueblo es quien decide a quien delega la responsabilidad del gobierno. Y una vez más (como lo ha hecho de forma ininterrumpida desde Diciembre de 1998) ha refrendado su confianza en la propuesta del Comandante Presidente Hugo Rafael Chávez Frías.

-         Sigamos con los números. Lo que es bueno para el pavo es bueno para la pava (dice un viejo dicho); esto es señor Borges, la vara que usted le aplica al oficialismo debe aplicársela también a la oposición. Debe notarse que 3 de esos 4 estados (Nueva Esparta, Táchira, Zulia) fueron RECUPERADOS, y digo RECUPERADOS debido a que los gobernadores de esas entidades eran de oposición. Así que, ganarlas ya representa un acierto grandísimo para el oficialismo. Pero no solo eso, sino que, en el estado Lara (ganado por el opositor Henri Falcón), la diferencia es de 8,01%, menor que la del estado Nueva Esparta, que con un 8,34% (ganada por Mata Figueroa) le fue arrebatada a la oposición, y menor que la diferencia alcanzada en Táchira de 8,51% (ganada por José Vielma Mora), que también le fuera arrebatada a la oposición. En Miranda la diferencia es de 4,01%, tan solo superando a nivel nacional a la diferencia existente en el estado Bolívar 2,69% (ganado por Rangel Gómez), y por supuesto menor a la diferencia que existe en el Zulia de 4,54% (ganado por Francisco Arias Cárdenas).

-         Es cierto, el opositor Liborio Guarulla (Amazonas) le ganó a Nicia Maldonado (oficialismo) sin atenuantes y por un margen bastante amplio de 18,65%. Pero noten algo, de las 3 gobernaciones que ganó la oposición, tan solo una de ellas fue ganada por un margen amplio, la del estado Amazonas. Entonces, ¿por qué Borges no reconoce que las victorias de la oposición han sido por diferencias mínimas y si condena las victorias oficialistas?, ¿por qué Borges no dice seriamente que en la mayoría de los estados en los que ganó la oposición, la diferencia es bastante pequeña (esto en atención a que la mayoría para ellos es de apenas 2 estados)?.

Quiero decirle al señor Julio Borges que me tiene sorprendido su incapacidad para leer los números, así que, sea por cinismo, sea por resguardar alguna cuota personalista, sea por lo que sea, debe intentar alejarse de tal práctica y ser un poco más serio, aprenda a leer números, porque visto bien su trabajo deja mucho que desear. Ahora señor Borges, aprenda a leer números. Le muestro cómo se hace:

-         Tan solo en 4 de los estados ganados por el oficialismo (Bolívar, Nueva Esparta, Táchira y Zulia), la diferencia entre el primer y el segundo candidato estuvo entre 1 y 9 puntos porcentuales. Note que al compararlos con los datos de Miranda y Lara, es mucho lo que se puede decir. Radonski ganó en Miranda por un margen inferior al margen con el cual ganó Arias Cárdenas en Zulia, y eso que Radonski tiene un año prácticamente en campaña (primarias, presidenciales y regionales). Al buen ojo del entendido en materia política, parece que Radonski tenía que arrasar en Miranda, cosa que no hizo, y por poco pierde la gobernación del estado ante un Elías Jaua que no tiene una carrera política desarrollada. Era Vicepresidente, sí, pero no ha tenido una carrera política en ese terreno. Pero por poquito… E insisto, en 3 de los 4 estados, se comprueba que la recuperación se logró, era difícil, pero se logró. Y en Nueva Esparta, el feudo de Morel Rodríguez, ganó Mata Figueroa con poco más de 8 puntos porcentuales de diferencia, lo cual es mucho más de lo que puede presumir Henri Falcón (aún repitiendo en Lara). Y nótese que Mata Figueroa era hasta hace poco un militar activo, así que no tuvo tiempo de hacer carrera política, y aún así logró ganarle a Morel, un viejo zorro de la política. ¿Qué tal eso señor Borges?.

-         En 7 estados el oficialismo ganó por un margen de diferencia bastante amplio y sin atenuantes, margen que se ubica en el rango entre 10 y 19 puntos, señor Borges. Esos estados son: Anzoátegui (13,59%), Aragua (11,39%), Barinas (15,78%), Carabobo (12,12%), Falcón (15,64%), Mérida (11,44%) y Monagas (13,42%). De esos 7 estados, en 2 de ellos se supera el 15% (Falcón y Barinas). Además, de esos 7 estados se está recuperando Monagas, Carabobo y Mérida.

-         En 4 estados el oficialismo ganó por un margen de diferencia mucho más amplio aún ubicado en el rango entre 20 y 29 puntos, señor Borges. Esos estados fueron: Cojedes (27,4%), Portuguesa (28,88%), Sucre (24,12%) y Yaracuy (23,72%).

-         En 3 estados el oficialismo ganó por un margen de diferencia ubicado en el rango entre 40 y 49 puntos, señor Borges. Esos estados fueron: Apure (41,15%), Guárico (49,46%) y Vargas (48,31%).

-         En 2 estados el oficialismo ganó por un margen de diferencia superior a 60 puntos porcentuales, señor Borges. Esos estados fueron: Delta Amacuro (66,05%) y Trujillo (65,03%).

-         Si la diferencia porcentual en la mayoría de los estados -tal y como lo señala Borges en su artículo- no es tan grande entre el primer y el segundo candidato, le pregunto: ¿cómo es posible entonces destacar que en 16 de los 20 estados en los cuales ganó el oficialismo, la diferencia porcentual supera los 10 puntos?. Creo que semejante aseveración Borgiana sí aplica a lo sucedido en las filas de la oposición, esto es, la diferencia entre el primer y el segundo candidato en los estados en los que ganó la oposición, no es tan grande. Como ya lo hemos dicho: en Miranda la diferencia fue de 4,01%, y en Lara la diferencia fue de 8,01%. Solo Amazonas escapa a ese rango; realidad ésta que contrasta con la del oficialismo: esto es, 16 estados en los cuales ganó el oficialismo y en los que la diferencia supera los 10 puntos porcentuales.

-         Si la cuestión pasa por decir que ganaron las gobernaciones “más importantes” (como dicen algunos de los voceros opositores), tendríamos que preguntarles ¿es que acaso algunos estados son más importantes que otros?. Ya eso es denigrar a los demás. Si lo dicen por la proporción porcentual en torno al electorado nacional, entonces les preguntaríamos: ¿cuáles?, ¿Miranda y Lara solamente?. Y, ¿qué de Zulia, Carabobo, Aragua, Anzoátegui, entre otras?. Es más, ¿qué habrá de decir la oposición  en el Zulia?, estado éste que cuenta con el 13,71% del electorado total nacional (tan solo superado por el Distrito Capital –en el que el oficialismo tiene una mayoría sólida-) -superior incluso al 11,44% del electorado total nacional que ofrece Miranda-. ¡Y allí ganó el oficialismo!. Obviamente el oficialismo deseaba ganar en Miranda, sin embargo no fue posible, así como la oposición quería lo mismo en el Zulia y tampoco le fue posible. Pero nótese otro dato importante extraído de las matemáticas. La diferencia en Miranda fue de 4,01% con un electorado total nacional de 11,44%, mientras que en el Zulia la brecha fue un poco mayor en un electorado también mayor. Si sumamos los votos de Radonski y Pablo Pérez tenemos que ellos alcanzaron juntos un total de 1.276.662 votos; mientras que si sumamos los votos de Elías Jaua y Arias Cárdenas, tenemos que ellos lograron un total de 1.297.474 votos. Es decir, el hecho de que Radonski haya ganado en Miranda no resulta ser definitivo en cuanto a futuro y en cuanto al número de votantes, asunto que es igual para Arias Cárdenas en el Zulia. En definitiva, ambos tendrán que trabajar en sus respectivos estados para acrecentar la masa de votantes.

-         El oficialismo ganó 20 de las 23 gobernaciones en disputa; no perdió reelecciones en ningún estado, y por si fuera poco logró ganar 5 gobernaciones que había perdido en las elecciones regionales pasadas (o durante el transcurso del período de gobierno regional).

-         Como guinda al pastel, el oficialismo ganó la mayoría en todos los consejos legislativos del país exceptuando el estado Amazonas. Es decir, ganó las legislativas regionales (sumadas a nivel nacional) con 34 puntos porcentuales de diferencia.

Finalmente…

La realidad política en Venezuela es proporcionalmente opuesta a la visión de la realidad que ofrece el señor Julio Borges. Entiendo que su papel es el de oscurecer el panorama, que su trabajo (junto al de los demás voceros) es el de despotricar, maldecir, enlodar, engañar… de lo contrario no podrían ser dirigentes de la MUD. Es así, ellos deben ser serios y decirle al país la verdad. Es necesario y justo que lo hagan. E incluso, creo que para que acepten gente en la MUD van a tener que hacerle primero un examen de matemática básica.

Al pueblo venezolano… Amigos, no se dejen engañar. Este señor y sus coequiperos hacen uso de estrategias asquerosas y enmarañadas a fin de congregar militancia política para cumplir con sus más oscuros deseos. Todavía recuerdo a Borges cuando decía que creía que Primero Justicia había cometido un error al no deslindarse del Golpe de Estado de 2002. Ese mismo personaje es el que hoy habla de esa forma…

¡Cuidado pueblo venezolano!. Ayuden a esta gente a sumar y a restar. Se ve que les hace falta. Se autoerigen como analistas políticos sin aprender a sumar y a restar… En política la suma y la resta son determinantes. Y ¡qué terrible!. Borges y su combo no se dan cuenta que hacen el ridículo…

* Dr.

alixdavid79@yahoo.com

About these ads

Los comentarios están cerrados.