La ayuda humanitaria alzará vuelo con aviones Y-8

Ingrid Calzadilla

Brindar mayor capacidad de apoyo en operaciones humanitarias dentro y fuera de Venezuela es la misión de los nuevos aviones de transporte Y-8, adquiridos en la República Popular de China para reforzar el traslado de carga, de pasajeros y operaciones tácticas.

Desde 1971, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) no adquiría aviones de transporte. En aquel año, la nación compró una flota de Hércules C-130 a Estados Unidos, nación que en 2007 suspendió el suministro de repuestos para el mantenimiento de estas aeronaves usadas para el traslado de insumos y personas. La nueva flota está integrada por ocho aviones Y-8. De este lote, llegaron las dos primeras aeronaves el pasado 15 de noviembre, provenientes de la nación asiática.

Está previsto que el resto de los aviones llegue a Venezuela en los primeros cuatro meses de 2013.
Estas aeronaves apoyarán la labor que durante cuarenta años han cumplido los aviones Hércules C-130 en el Grupo Aéreo de Transporte Nº 6, situado en la Base Aérea El Libertador en Palo Negro, estado Aragua.

Cada quince días, el C-130 emprende su vuelo para llevar alimentos, insumos médicos, combustible de avión y hasta materiales de construcción a comunidades de La Esmeralda, San Carlos de Río Negro y Manapiare, estado Amazonas; y a Canaima, estado Bolívar.

El coronel Hernán García Perozo, comandante del Grupo N.6, explicó que comunidades del sur de Venezuela y pueblos de Centroamérica, el Caribe y del sur del continente como Colombia, Ecuador y Bolivia, percibirán la efectividad del nuevo sistema de transporte.

«Con la llegada de los Y-8, esta labor será reforzada, al igual que las misiones humanitarias que se cumplen en países hermanos como Haití y Cuba, afectados por el reciente paso del huracán Sandy», expresó.

En el aire a pesar del bloqueo

El Grupo Aéreo N.6, con su lema «En Todo Tiempo en Todo Lugar», cumple operaciones de transporte aéreo en apoyo a las misiones de la Aviación Militar y demás componentes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), pese a las restricciones para la compra de repuestos para los Hércules.

«A pesar del bloqueo impuesto por Estados Unidos, seguimos volando los Hércules. Nuestros técnicos adquirieron la capacidad de reparar, en los hangares de la Base Aérea El Libertador, los componentes que antes no se fabricaban en Venezuela,» expresó.

En virtud de la necesidad de reforzar las operaciones de transporte, el Ejecutivo Nacional aprobó la adquisición de los aviones Y-8, con similares características a las del Hércules.

García precisó que el avión de origen chino tiene capacidad de traslado de 96 efectivos y 20 toneladas, lo que le permite cumplir misiones de transporte de carga y de pasajeros, evacuación aeromédica y misiones tácticas de lanzamiento de carga y de paracaidistas.

«Este avión puede operar en pistas no preparadas, en aterrizajes y despegues cortos; además, posee rampa y puerta para transportar vehículos, al igual que el C-130», apuntó.

El comandante General de la Aviación Militar Bolivariana, mayor general José Gregorio Pérez Escalona, explicó que con los nuevos aviones y los C-130  se podrá «apoyar a cualquier país de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) y del Mercado Común del Sur (Mercosur) que lo requiera».

Formación profesional

Con la adquisición de estos aviones, pilotos y técnicos militares viajaron a la República Popular de China para formarse como tripulantes y técnicos en el sistema Y-8, durante cuatro meses.

En este grupo se prepararon 18 tripulantes, que están capacitados para operar las nuevas aeronaves, y 32 técnicos que se encargarán del mantenimiento de estos equipos, como parte del proceso de transferencia tecnológica entre China y Venezuela.

Esta misión fue dirigida por el mayor Nasser Mouhamad Mijares, capitán de nave del sistema Y-8, quien asegura que están entrenados para contribuir con el desarrollo integral de Venezuela y servirle al país en el traslado de cargas, pasajeros y cualquier misión designada por el comando superior.

Haber alcanzado las metas establecidas en el plan de entrenamiento en China es uno de los mayores logros de este grupo de militares venezolanos, que cumplió con los estándares de preparación en la misión de vuelo para multiplicar esos conocimientos en Venezuela.

Aviones para la paz

El mayor Miguel Brito forma parte de la tripulación que opera los aviones chinos. Es capitán de nave y piloto instructor de los Y-8, por el alto nivel de entrenamiento y destacada pericia que posee en este novedoso sistema de vuelo.

Este oficial de comando y el mayor José Díaz, capitán de nave e instructor de Y-8, tendrán la responsabilidad de formar a quienes pilotarán las nuevas aeronaves. Ambos coinciden en señalar que el Grupo de Transporte N.6 «es la casa – escuela para el piloto de transporte».

«El entrenamiento que se dictará en Venezuela al personal militar será de alto nivel, así como quedó demostrado en la nación asiática. Quién comanda un avión de transporte tiene la responsabilidad de la tripulación y de los pasajeros, que confían en la experiencia del capitán de la nave», expresó Brito.

Consciente de la misión que cumplirá esta aeronave, considera que la llegada del Y-8 era necesaria para seguir contribuyendo al desarrollo de la nación, así como lo venia cumpliendo el C-130, sistema de transporte en el que Brito tiene 2800 horas de vuelo.

«Este avión viene a complementar la misión del Grupo Aéreo de Transporte N.6, que es crecer en el sur de Venezuela y apoyar a otras naciones para establecer lazos de hermandad y solidaridad».

Brito, quien egresó en 1999 de la Escuela de Aviación Militar, hoy Academia de Aviación Militar, ratificó que estos aviones están al servicio del pueblo. «Son aviones para la paz y para brindar ayuda a los pueblos del mundo».

Por su parte, el mayor Eddy Barrios, ingeniero de vuelo del sistema Y-8, califica la dotación de estas aeronaves «como el renacer de Grupo 6» para apoyar a la nación en función de las necesidades del pueblo.

«La misión que se cumple hoy día en la Fuerza Armada va a ser mejorada con este nuevo sistema», sentenció.

La mujer en la vanguardia

En la tripulación que se preparó en China, la mujer venezolana estuvo representada por la primer teniente Liris Quintero, de 26 años de edad, quien es la primera navegante del sistema Y-8.

Quintero forma parte del primer grupo de oficiales egresados de la Academia Militar de Aviación que se capacitó en la especialidad de navegante en el Grupo Aéreo N.6.

Cuenta que a pesar de la barrera comunicacional, el grupo se mantuvo unido y con la ayuda de los traductores, el entrenamiento en este nuevo sistema fue productivo.

«Nunca me sentí excluida por mis compañeros por ser mujer; por el contrario, siempre me han apoyado en mi rol de navegante en el C-130 y ahora en el Y-8», apuntó.

 AVN