¿Porque Marx no rectificó sus mentiras sobre Bolívar?

Eleazar Díaz Rangel

En los libros de historia venezolanos no he visto nunca el nombre del Coronel Ducoudray, ni siquiera en los tres tomos del clásico «Historia Constituciónal de Venezuela» de José Gil Fortoul. Resulta extraño porque el estuvo dos años (1814-1816) en el estado mayor de Bolívar, aunque El Libertador no lo menciona en en sus centenares de cartas. Sin embargo, Ducoudray escribió dos volúmenes titulados «Memorias de Simon Bolívar y de sus principales generales»‘ con ediciones en 1828 y 1829 en Boston y en Londres y en 1831 en Paris, en ingles y en francés, pero nunca una traducción al español hasta 182 años después, cuando a fines del 2010 apareció en Bogota.

(1) ¿Porque tan larga demora de casi dos siglos?

Es posible que en alguna etapa de nuestra historia patria hubo gobiernos e historiadores que no mostraran ningún interés, pero eso explicaría solo algún periodo desde 1828. El caso es que la primera edición en español acaba de aparecer. El joven colombiano Juan Carlos Vela investigaba la historia de su país y encontró en internet este titulo y compró por ocho dólares cada uno los dos tomos de 1830 a Bárbara Blackbrun, Bibliotecaria, que los conservaba en Duncan, un pueblito al Sur de Arizona, lo tradujo y en Bogota pudo editarlo a fines del 2010. (2)

I LAS MENTRAS DE DUCOUDRAY

Nunca había leído un libro con tantas y tan gruesas mentiras hasta que llegó a mis manos “Memorias de Simón Bolívar y de sus principales generales”, escrito por el “General H.L.V. Ducoudray Holstein”. Esa afirmación mia tiene poca fuerza si quien como yo la hace un aficionado a la historia. Como no tengo esa autoridad, debo mostrarles algunos ejemplos.

La primera de esas falsedades es atribuirse el grado de General. Realmente él se incorporó en Cartagena en 1814 a las fuerzas patriotas que le reconocen el grado de coronel, pero en algún momento escribe en tercera persona «El gobierno de Cartagena llamo al General Ducoudray Holstein para una operación militar de importancia» (pág. 171)’. Nunca fue general , y luego que en la iglesia de Santa Ana del Norte, en Margarita, el general Juan Bta. Arismendi dió lectura a los ascensos y él no aparece, reconoce «Yo estaba muy descontento por no haber sido ascendido» (pág. 237) y dice habérselo reclamado a Bolívar en Carúpano y ante una nueva negativa, le dieron de baja y se fue a Haiti en junio de 1816, molesto y porque no le habrían cumplido su promesa de promoción de grado.

Bolivar le escribió esta carta formal, recogida por el general Daniel O´Leary en sus Memorias (Tomo XV pag 80):

“Al señor Coronel Ducoudray Holstein.

“ Es esta la tercera vez que U. me solicitudes pretendiendo su separación del Ejército. La persuasión en que estaba de que los servicios de U. fuesen importante para la República me ha obligado a negársela por dos ocasiones; pero las razones que U. me expone en su ultima representación, me han movido a concedérsela a pesar de mis deseos.

“Queda U. pues, segregado del Ejército; y el Coronel Soublette, que debe sucederle en el empleo de Subjefe del Estado Mayor General y en el de Mayor General interino, se encargará de los archivos de estos dos despachos. Sírvase U. entregárselos.

Dios guarde a U. muchos años.

Cuartel General en Carúpano, 23 de junio de 1816.—6º.

SIMON BOLIVAR”

Como verán seguidamente, estás expresiones formales en una carta oficial de Bolívar como Jefe Supremo de la República, Capitán General de los Ejércitos de Venezuela y la Nueva Granada, etc, etc, para dar la baja a un oficial, son muy distintas a las suyas, doce años más tarde, en una conversación privada. Estaba en Bucaramanga, cuando su secretario Perú de la Croix, él 8 de marzo de 1828, le preguntó sobre sus edecanes, y “… y habiendo olvidado nombrar á algunos, yo le cite á Demarquet y á Ducoudray, y entonces dijo que el primero lo había sido y de mucho mérito pero no el segundo; y continuo diciendo: “Ducoudray-Holstein me conoció en Cartagena, en el año 15, y despues de la evacuación de aquella plaza se me presento en los Cayos cuando yo estaba preparando mi primera expedición para la Isla de Margarita: Yo lo admití, pr. que entonces todos los que se presentaban pa. ayudarme eran los bien venidos; lo puse en el Estado mayor, pero nunca tuve confianza en el pa. nombrarlo mi edecán; por el contrario tenia una idea bien poco favorable de su persona y de sus servicios, pues me lo figuraba como una especie de caballero de industria que había venido á engañarme con falsos despachos, pr. que me habían asegurado que los que había presentado no eran suyos. Poco quedo Ducoudray con nosotros, se retiró y me hizo un verdadero placer” (3)

Veamos ahora algunas, solo algunas, de las mentiras contenidas en su libro:

1) Bolívar «…se rehusaba a ser participe de esta revolución (que estallo el 19 de abril) a pesar de que su primo José Félix Ribas se esforzó por hacerlo participar como socio activo». Todas las versiones de la época revelan su participación activa en ese proceso, muchas reuniones se celebraban en la cuadra de los Bolivar, figuro en una lista de conspiradores y el Capitán General Emparan, como hizo con otros, lo confinaría a su finca en San Mateo.

2) Cuando en marzo de 1809 arribó el nuevo Capitán General a Caracas, procedente de Madrid, «llegaron con Don Vicente Emparan…teniente coronel Bolívar y señora…» ninguna versión de ese episodio incluye a Bolívar acompañando a Emparan, quien no venia de España sino de Cumana!

3) Distorsiona el episodio del 19 de abril de 1810, descaradamente, ignora la participación del padre Madariaga.
4) «Las Juntas de Cumaná y Barinas enviaron diputados a Caracas, exigiendo la convocatoria de un Congreso y rehusándose a reconocer la autoridad Suprema de la Junta de la capital». Salvo las provincias de Maracaibo, Coro y Guayana, todas las demás se sumaron al pronunciamiento de Caracas, sin imponer condiciones.

5) «El general Miranda….reunió algunos hombres armados y marcho contra los rebeldes» de Los Teques alzados después de derrocado el gobierno español. La verdad, autorizado por el Congreso, Miranda solo combatió a los rebeldes de Valencia y despues de una larga batalla los derroto.

6) Asegura que a su regreso de Londres, Bolívar volvió a esconderse y omite su activa presencia en la Sociedad Patriótica. Tambien olvida su desempeño durante el terremoto de Caracas en marzo de 1812, relatado incluso por uno de sus acérrimos enemigos, el médico José Domingo Díaz.

7) En 1814 «Boves comenzó sus operaciones atacando a Camatagua, donde hizo varios prisioneros. El marchó sobre Victoria (¿La Victoria?), Rosete (¿)’ Mumara y el pueblo de Chaguaramas, sitios en los que derroto al enemigo»

7) Conocidos los desmanes de varios jefes españoles, «…los caraqueños, compañeros de armas de Bolívar…proclamaron «una guerra a muerte» contra todos los españoles europeos y canarios. El mismo estaba firmado por Antonio Nicolás Briceño, Antonio Rodríguez, Joseph Debraine y otros», olvidó a Bolívar y que se firmo en Trujillo.

8) En plena emigración a Oriente, en 1813, luego de abandonar Caracas, «…Bolívar después de haber ocupado Barquisimeto y haber reforzado su división, llego de Trujillo y fue atacado por el coronel Ceballos y Bolívar se encontró de repente sorpresivamente sitiado y rodeado por habitantes de Barcelona». No creo que haga falta algún comentario siendo tantas las deformaciones: ¿como se explica que huyendo hacia Oriente con miles de caraqueños de la capital ocupada por Boves, de repente aparezca en Occidente, en Barquisimeto y Trujillo, y como por encanto, seguidamente, en Barcelona?

9) «Una reunión de diputados tuvo lugar el 15 de febrero, bajo las mas solemnes e imponentes ceremonia…» escribe para tratar de disminuir la importancia del Congreso de Angostura, no obstante que en otra de sus falsedades, asegura que el general Juan Bta Arismendi y otros oficiales lo aceptaron como jefe supremo a cambio de la convocatoria de un Congreso.

10) «¿Quien ganó la batalla de Carabobo, no fue la legión irlandesa?» Sin comentarios.

A las gruesas mentiras señaladas y otras de menor trascendencia, hay que añadir sus abundantes, interesadas y sesgadas informaciones sin fuente alguna, sus múltiples versiones sobre la «cobardía» de Bolívar y de algunas conversaciones con Bolívar sin ningún testigo donde el se muestra como un ser superior al Libertador.¿Como pueden creerse tales afirmaciones si a a lo largo del libro ha utilizado expresiones como estas: cobarde, que repite innumerables veces, e igualmente dictador; débil, ignorante, ambicioso, vanidoso, falta de talento?

El coronel Ducoudray, con su carga de odio antibolivariano, viaja de Carúpano a Haití, sigue a Curazao, donde se ha hecho dueño de dos bergantines y parece que estuvo preso por estar supuestamente involucrado en una aventura por independizar Puerto Rico, luego viajo a Albany en 1823 y seguidamente a Nueva York donde muere en 1834.

Pues bien, ese libro es el que Carlos Marx utiliza como su fuente principal para escribir su famoso articulo sobre Bolívar.

EL ARTICULO DE MARX

Carlos Marx y Federico Engels eran frecuentes colaboradores del New York Daily Tribune, de Nueva York; 487 artículos aparecen firmados por Marx, 125 por Engels y 12 en colaboración, entre 1851 y 1862. Charles Dana, su Director, era también editor de la Nueva Enciclopedia Americana y les pidio una serie de artículos sobre personajes de interés en el mundo, como Bolívar, que Marx escribió y lo hizo apoyado fundamentalmente en el libro de Ducoudray, y por supuesto sesgado y parcializado hasta el punto que Charles Dana escribió haciéndoselo notar. Irascible, Marx le escribió a Engels el 14 de febrero de 1858, apenas recibió la carta de Dana, le cuenta que el editor considera su escrito tendencioso e infundado y le dice que «ver a este hombre ruin y miserable, el peor de los canallas, comparado con Napoleón habría sido demasiado». No obstante sus razonables reparos Dana lo publicó sin quitarle una coma.

La mas superficial lectura del libro de Ducoudray y del articulo de Marx permite llegar a la conclusión de que su concepción sobre Bolívar está inspirada en el detractor del Libertador y que muchos de los episodios falsos o tendenciosos están repetidos sin la mayor reflexión, sin comillas y sin citar fuente.

Como lo escribe Ducoudray, Marx repite que Bolívar rehusó unirse al movimiento del 19 de abril, y que a su regreso de Londres se retiro a la vida privada; repite la versión leída sobre la perdida de Puerto Cabello, Bolívar huyo con varios de sus compañeros a La Guaira y se retiro a San Mateo. Hace lo mismo con la detención de Miranda, después de la capitulación, repite hasta en detalles la versión de Ducoudray: «…a las dos de la mañana entraron al cuarto sin seguro de Miranda, quien estaba en un sueño profundo. Ellos primero tomaron su espada y sus pistolas…lo despertaron y abruptamente le dijeron que se levantara y se vistiera rápidamente…(D), «A las dos de la mañana, cuando Miranda estaba profundamente dormido entraron a su habitación y se apoderaron de su espada y sus pistolas, lo despertaron y le dijeron bruscamente que se levantara y se vistiera….» (M) y virtualmente transcribe el mismo relato.

Como lo hace Ducoudray, Marx ignora la participación de Bolívar en la Sociedad Patriótica, en el terremoto de 1812, así como la batalla de La Victoria el 12 de febrero de 1814. Ducoudray inventa que poco antes de librarse la batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1821, Bolívar «reunió un consejo de guerra y propuso de nuevo un armisticio» ( pag 388), cuando es sabido que fue una de las batallas preparada con mayor anticipacion, hasta el punto de ordenar al general Bermúdez tomar Caracas como en un exitoso intento de distracción para mantener las tropas realistas cerca de la capital. Pues bien, Marx escribió: «Para Bolivar la posición del enemigo era tan intimidante que le propuso a su consejo de guerra un nuevo armisticio».

Entre sus ultimas mentiras afirma que «una asamblea de notables reunida en Caracas», a una carta de Bolivar le respondió «….declarando la separación de Venezuela de Colombia y colocando a Páez a la cabeza de la Republica», cuando es ampliamente conocido el episodio de La Cosiata en Valencia. Seguidamente escribe que Bolivar, a fines de marzo de 1830, cuando realmente estaba en Bogota, «al frente de 8.000 hombres se dirigió a Maracaibo, donde lo esperaba Páez con doce mil hombres en una fuerte posición. En cuanto se dio cuenta que Paez estaba verdaderamente dispuesto a dar combate, lo abandono el valor, por un momento pensó incluso en someterse a Páez…» Tremenda mentira. Por supuesto, no hay comillas ni cita ninguna fuente.

III ¿PORQUE MARX NO RECTIFICA?

Lo inexplicable de Carlos Marx es que su artículo para la Enciclopedia Americana lo escribió en 1858, cuando se habían publicado en Inglaterra, Francia y otros países europeos, varios libros sobre Bolívar y las guerras de independencia en América del Sur, que le habrían permitido tener una visión distinta de su biografiado. Además, entre la publicación de su artículo y su muerte (1883) transcurrieron aun 25 años, durante los cuales aparecieron otros libros, entre ellos algunas memorias de oficiales británicos y de otros europeos que se sumaron a esas luchas y regresaron para contarlas junto a sus opiniones sobre Bolívar. ¿Como fue posible que Marx, un brillante intelectual, aunque con frecuencia perseguido y deportado de varios países, con toda seguridad frecuente visitante de librerías y bibliotecas, que entre 1853 y 1859, fueron “Años de estudio intenso en el British Museum…” y que de acuerdo a sus respuestas a un cuestionario de sus hijas, su ocupación favorita era “revolver libros“, según la cronología en “Marx como hombre, pensador y revolucionario” (*), no estuviera tentado a leer algunos de ellos? ¿Cómo explicarlo?

Fueron numerosos los escritos relacionados con Bolívar editados en esos años y a los que tenía acceso, incluso la colección de The Times, de Londres, diario que publicaba las mas importantes informaciones llegadas de America del Sur. He tenido oportunidad de revisar dos libros que agrupan numerosos de esos artículos y documentos: «BOLÍVAR y EUROPA en las crónicas del pensamiento político y la historiografía”, según la investigación dirigida por Alberto Filippi, y publicada en Caracas con motivo del bicentenario de Simón Bolívar en 1986 (1.086 páginas), y “APROXIMACION AL LIBERTADOR, Testimonios de su época”, recopilados por los historiadores Aníbal Noguera Mendoza y Flavio de Castro y editado en 1983 por la Academia Colombiana de Historia y Plaza & Janés (352 páginas).

Del primero de los mencionados, podemos mostrar esta selección: J. Hamilton, “Travels throgh the interior Provinces of Colombia, Londres 1827; en Hamburgo se publicó la revista “Columbus Amerikanische Miszellere, 1825-27;”, que seguramente debió conocer; de E.J. Hauschild “Bolivar, creador del estado colombiano”, Leipzig, 1844; “Bolivar und San Martin oder der Befreiung Kampf auf der Sudamerikangchen 1808-1820, Leipzig 1844; “Politischer Journal”, de Hamburgo, 1819; “Geshichete des Heuze hnten Jahrhunderstsm 1855-56, Leipzig.

Del libro colombiano seleccioné varios libros de Richard Vaell (1837) y el diario del capitán Andrews, Londres.

Del ensayo de Vladimir Acosta, quien hace un análisis exaustivo del articulo de Marx, extraigo: «Dice Draper (Hal Draper, escritor estadounidense) que Marx reviso en el museo (Britanico) varias enciclopedias inglesas, francesas y alemanas, como la Encyclopaedia Americana, la Encyclopaedia Britannica, la Penn Encyclopaedia, la Encyclopedie du XIXe siecle, el Dictonnaire de la Conversation y el Brockhaus Conversations-lexicón y que todas ellas eran abiertamente favorables a Bolivar. De donde se deriva que prefirió ignorar las informaciones y criterios de esas fuentes»(5)

Además, en esos años hubo una serie de hechos que debieron ser motivo de comentarios, escritos periodísticos, tertulias en Paris y en Londres, donde vivió Marx muchos años hasta su muerte, y que debieron mostrar otra visión de Bolívar, como la misión diplomática de Francisco Antonio Zea en esos países, buscando reconocimiento; las gestiones de España para que la Santa Alianza diera su apoyo para la reconquista, y las posiciones adversas o favorables de varios países; el interés comercial de Prusia por relacionarse con Gran Colombia, que la lleva a reconocer de facto en 1823 a los nuevos estados.

Para abonar en la extraña falta de interés por hojear algunos de los numerosos escritos, en libros y revistas, que en esa época se publicaron en Londres y otras ciudades europeas, voy a transcribir estos comentarios de Pablo Lafargue, quien estaba casado con una de sus hijas, y por supuesto, lo conocía bastante bien:

“Marx trabajaba siempre con severo cuidado, no citando jamás un hecho o una cifra que no estuviese apoyado por las mejores autoridades. Nunca se contentó con informarse de segunda mano, sino que iba siempre a la fuente misma, cualquiera que fuese el trabajo que tal tarea exigiese. Era capaz de correr hacia el Museo Británico a constatar en el libro mismo si tal hecho era exacto, aun el mas insignificante. Sus críticos no han podido reprobarle jamás la menor inexactitud, ni probarle que su demostración se apoyaba sobre hechos que no resistiesen el mas riguroso examen…” Y mas adelante añade:

“Su honradez literaria fue tan severa como su honradez científica. No solamente no se habría apoyado jamás sobre un hecho del que no se hallaba seguro, sino que nunca se habría permitido tratar un asunto que no hubiera estudiado a fondo. Nunca publicó nada sin haberlo antes cuidadosamente elaborado, rehecho varias veces hasta encontrar la fuente adecuada” (6)

Es evidente, que en el caso de su artículo sobre Bolívar publicado en la Biblioteca Americana, parece absoluta la inobservancia de estas normas y ese cuidado a los que se refiere Lafargue.

Marx habría escrito en algún lado “Yo ejerzo la justicia histórica y doy a cada uno lo que le pertenece”. Es evidente, que no fue justo con la historia venezolana, con los ejércitos que luchaban por la independencia y equivocado y mezquino con Bolívar y otros de nuestros libertadores./Web RNV

Caracas, 2012

1.- Editorial….Bogotá, dic 2010
2.- Javier Murillo, en articulo
3.- Diario de Bucaramanga, Luis Perú de la Croix; ediciones del Ministerio de Comunicación e Información, Caracas, agosto 2009
5.- En «El Bolivar de Marx», editorial Alfa, Caracas 2007
6.- Varios autores: “Marx como hombre, pensador y revolucionario”, Lautaro, Buenos Aires, 1946, Pag 194
7.- ibid, pag 116-117