NOTA AL PRESIDENTE DE COLOMBIA

Señor

Presidente de la República de Colombia

Don Juan Manuel Santos

Bogotá, Colombia. (fsantos@presidencia.gov.co)

Dr Martín Almada

Señor Presidente .En octubre de 2011, en representación de la Asociación Americana de Juristas (AAJ) participe en el Coloquio organizado por su gobierno  sobre Desafío para la Reparación Integral de Victimas del conflicto armado interno en Colombia.”.En noviembre del mismo año, en representación de la Asociación Americana de Juristas (AAJ) integré la Misión Internacional de Verificación sobre la situación de la Defensa de los Derechos Humanos en Colombia.En ambas ocasiones hemos verificado en el terreno que el conflicto interno en Colombia lleva casi seis décadas, y se ha convertido en uno de los más antiguos del mundo, junto al de Palestina y Cachemira.

En esta confrontación, la población civil ha sido la primera víctima. Según las cifras que manejan las organizaciones de derechos humanos, nacionales e internacionales, son más de 60 mil los detenidos-desaparecidos; ocho mil presos políticos; cientos de fosas comunes; cinco millones de campesinos, indígenas y afrodescendientes violentamente desplazados de sus tierras en los últimos diez años, y miles de asesinatos políticos cada año. Instancias internacionales, como la ONU, señalan al Estado, junto a sus grupos paramilitares, como el máximo responsable de tal violencia. La insurgencia, representada en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, y el Ejército de Liberación Nacional, ELN, aunque en una muy mínima proporción, también tiene su responsabilidad.

Al analizar la historia política del país, se puede afirmar que la guerrilla es consecuencia y no causa de una guerra que tiene raíces económicas, políticas y sociales. También se constata que desde hace 30 años la insurgencia ha insistido por una salida política negociada al conflicto. En los intentos de diálogo que ya se han realizado, los sucesivos gobiernos han utilizado pretextos para romper y no avanzar en la búsqueda de una paz con dignidad. El asesinato a comandantes de las FARC, y la persecución con el mismo fin de los del ELN está encaminado a bloquear las demandas de una negociación.

Igualmente, hemos sido testigos de las grandes movilizaciones realizadas por extensos sectores del pueblo colombiano clamando y exigiendo, una salida política que lleve a la paz con justicia social.

En los últimos meses el gobierno colombiano repite que el conflicto solo concierne a los colombianos. Pero resulta fácil comprobar, observando la geopolítica, que esto no es así, pues por múltiples razones ya incumbe a la región y al continente. Igualmente, al repasar la historia se constata que Estados Unidos tiene una gran responsabilidad en su recrudecimiento, al pretender convertir a esta querida  nación en una REPUBLIQUETA inviable a través de base militar continental, con el fin de contener los proyectos democráticos que se desarrollan en América Latina. Mientras que instancias regionales como la Unión de Naciones Suramericanas, UNASUR, han proclamado a la región como un territorio de paz.

Por lo anterior, hemos hecho un llamado  al gobierno de Colombia y, por extensión, al de Estados Unidos, para que escuchen al pueblo colombiano, y se acepte la propuesta de la insurgencia para buscar una solución política negociada al conflicto.

Convencidos estamos que la salida es política y no militar.Hemos firmado esta carta los Intelectuales en Defensa de la Humanidad.

Es de publico conocimiento que mas de 6OO colombianos están realizando hoy  huelga de hambre reclamando  su libertad. La vida de ellos corre peligro. En carne propia conocí esa  medida extrema durante mi detención en Paraguay, bajo el gobierno dictatorial de Alfredo Stroessner. Gracias a la enérgica intervención de Amnistía Internacional recuperé mi libertad  a fines de diciembre de 1977.

Venimos por la presente a solicitar para que usted interpone sus buenos oficios a fin de que los prisioneros políticos colombiano  en condiciones infrahumana recuperen inmediatamente su libertad

Finalmente, un hombre no es grande por lo que hace sino por lo que renuncia por eso reiteramos  nuestro pedido que usted renuncie a la violencia institucionalizada que reina en su querido país, donde reina  la cultura de miedo, hecho que comprobé  personalmente in loco.

Le saludo respetuosamente.

                                                           DR. MARTIN  ALMADA

PREMIO NOBEL ALTERNATIVO DE LA PAZ 2OO2 y Miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación Americana de Juristas. (AAJ).

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