DE ESPAÑA Y OTRAS COLONIAS

Darío Botero Pérez

Habrá que seguir atacando a la delicuescente monarquía española y su inestable aunque añejo imperio, que reprime las ansias de libertad de un pueblo ejemplar pero rígidamente sometido desde los tiempos de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón.Este par de “reyes católicos” fueron los auténticos gérmenes de esa inestabilidad que no termina desde las postrimerías del s. XV, y que afectó a moros y judíos, sin olvidar sus sanguinarias consecuencias en América y otros lares, incluidas las actuales regiones autonómicas existentes en la provincia y en altamar. Tampoco olvidamos las costosas guerras contra otros ambiciosos, como los malvados reyes y señores feudales de Francia, Inglaterra y los Países Bajos, financiadas muchas de ellas por el sionismo usurero que no ha dejado de medrar por el Mundo, a la sombra de los grandes imperios, ni de amenazarnos con el Juicio Final.

En esa línea autocrática se explica la intolerable represión sufrida por republicanos y anarquistas, sobre todo de manos del tutor admirado de Juan Carlos de Borbón, el caudillo católico y sanguinario, Francisco Franco Bahamonde, quien murió impune por sus horrorosos crímenes cometidos a nombre del dios del amor, dejando un heredero tan inescrupuloso que fue capaz de matar a su hermano infante para amedrentar a su padre, induciéndolo a renunciar a cualquier aspiración dinástica sobre el trono español.

Afortunadamente para los demócratas del mundo entero, el monarca ha sido desenmascarado, lo cual ha permitido entender cuan contraproducente, inútil, peligrosa, vergonzosa para el pueblo y vergonzante para los farsantes que posan de superiores elegidos por dios para afrentar a los demás, es semejante institución, auténtica herencia del atraso político cultural de los súbditos involucionados que siguen dependiendo de redentores porque los han tarado desde su más tierna infancia.

Desde luego, son los más notables enemigos de los demás quienes se favorecen con semejantes prejuicios sociales propios de las formaciones jerárquicas que han envilecido a la Humanidad durante el aterrador período conocido como Historia.

Son indudables su tenor ideológico tanto como sus mortales consecuencias económicas y políticas, que demuestran diáfana menté que quienes imponen las sociedades piramidales y depredadoras son auténticos sicópatas capaces de cometer cualquier crimen para conservar y aumentar sus privilegios, siempre y cuando puedan proceder impunemente.

Lo veremos con el ecocida y animalicida Juan Carlos y su acelerado derrumbe. Con su infidelidad y su mentalidad asesina ya afectó a la reina Sofía, cuya Grecia, si su pueblo no logra impedirlo con su justo rechazo, está cayendo trazándole el rumbo a la España que traiciona Mariano Rajoy. Este personaje, quien aspira a ser un paladín universal de la extrema derecha, procede como los que lo han precedido en el ejercicio del gobierno agitando banderas dizque socialistas.

Se trata de otro admirador incondicional de los potentados, fiel lacayo del Club Bilderberg, a cuyos encuentros anuales espera ser invitado gracias a su aquiescencia con las recetas del Neoliberalismo que le ha impuesto Ángela Merkel, agente oficiosa de los Rothschild, a las colonias del primer mundo con el fin de avanzar en la consolidación del Nuevo Orden Mundial, una de cuyas grandes aspiraciones es privatizar los países, para lo cual consideran necesario arruinarlos primero.

Pero no descartan el recurso por excelencia de la Historia y para cuya declaración abierta Benjamín Netanyahu está empeñado en formar un gobierno sionista de “unidad nacional”: la guerra que favorece a los peores criminales, convirtiéndolos en héroes intachables, pues sus crímenes amedrentan a los cobardes y a los prudentes, mientras seducen a los viles.

Por fortuna, los pueblos están entendiendo rápidamente que los criminales que denunció Wikileaks buscan acelerar el Fin del Mundo en vez de soluciones a los problemas que han causado y se esmeran por agravar.

Son los enemigos comunes que tendremos que derrotar en un envión mundial simultáneo que les quede imposible reprimir y que les restablezca el ejercicio del poder a las multitudes conscientes y dignas, impidiendo que algún demagogo de cualquier ideología o cualidades personales supuestamente superiores, pueda volver a monopolizarlo para sojuzgar a todo el que se le ocurra, apropiándose de la riqueza social y destruyendo la biosfera.

Como estamos viéndolo, las receta económicas y sociales para Europa son copiadas de las fracasadas que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional les obligaron a adoptar desde hace bastantes años a los países del tercer mundo, hoy arruinados, amenazados por las corporaciones “inversionistas” con el saqueo definitivo y arrasador de los recursos naturales que todavía conservan, y en camino de convertirse en parias de la mano del narcotráfico que promueve la DEA.

Sin embargo, algunos -como Argentina y Bolivia, al contrario de la paradójica Cuba, ahora aliada de Repsol; o sea, dándole respiración boca a boca al agonizante Neoliberalismo- han estado asumiendo actitudes soberanas que los potentados se apresuran en descalificar a través de los medios de comunicación que monopolizan pero que la democracia directa ejercida en el Ágora virtual mundial (Internet) les neutraliza mediante la difusión de esa Verdad que se esmeran por ocultar o tergiversar en su beneficio los Rupert Murdoch, los Ted Turner y todos los miserables que engañan al prójimo para expoliarlo.

Consideran que mentir o deformar la realidad es su derecho para preservar el statu quo que mantiene a las mayorías subyugadas y al servicio de sus opresores degenerados, mediocres y sicópatas, supuestamente intermediarios entre dios y sus otras criaturas y, por ende, dotados de condiciones superiores para gobernar a los demás homínidos y para extinguir a cualquier especie que se les ocurra o el medio ambiente en el que se han desarrollado.

Tras más de 40 años de agresiones neoliberales y cientos de años más de invasiones capitalistas plutocráticas, las tradicionales neocolonias han sido desposeídas de su infraestructura productiva nacional, tanto la pública como la privada.

Sus recursos naturales están destinados al más despiadado saqueo concebible, capaz de destruir las condiciones para que la Vida se reproduzca, con el aparente y censurable propósito de que las multinacionales puedan continuar elevando sus utilidades, apropiándose de riqueza verdadera a cambio de las divisas sin valor que fascinan a los cipayos y que Ben Bernanke disfruta emitiendo.

Lamentable y evidentemente, el verdadero propósito de los enemigos comunes de la Vida y la biosfera es facilitar el “plan de dios”, según los sionistas y los cristianos (y supongo que también lo sea para los musulmanes). O sea, su misión divina, confirmada en sus “libros sagrados”, sería precipitar el Juicio Final que los crédulos de las tres religiones monoteístas descendientes de Abraham consideran su misión en esta vida pasajera, que sería pura ilusión, de modo que entre más rápido la trasciendan más pronto estarán sentados a la diestra de dios padre, si es que no les cobra sus crímenes. Al fin y al cabo, los cometerían porque su dios se los ordenó…

En cuanto al gobierno de España, Mariano Rajoy procede con tanta servidumbre y abyección como los tales “socialistas” que lo han precedido en su cargo de siervos del rey y su cohorte despreciable, aunque el paladín de la derecha arribista lo hace con mayor desparpajo, confianza y propiedad. La razón es que bucea en el océano de la derecha exhibicionista, orgullosa de sus sentimientos de superioridad, así sean infundados.

En cambio, José Luis Rodríguez Zapatero y las grandes personalidades del PSOE y de otras organizaciones dizque enemigas del sistema capitalista, bucean en el contaminado lago de la izquierda falaz que tanto admira y envidia a la derecha en su silencio mudo de potentados frustrados y proletarios impostores que, cuando les llega su turno de renovar el engaño a los electores -que, al menos, han disfrutado por un período si son incapaces de hacerse reelegir- ocupan el gobierno a nombre de un socialismo tan falso como la democracia representativa que la burguesía ha impuesto para ejercer su tiranía de clase, absolutamente retrógrada.

El momento es definitivo para los pueblos. No es necesario caer en milenarismos apocalípticos para entender que el peligro que corremos todos es cierto, real e inminente.

También es claro que el asunto es personal, pues endilgarles a los caudillos las bestialidades que les inducen a efectuar a sus seguidores no exime de culpa a estos ingenuos que se regalan para defender los privilegios de quienes los embrutecen y apabullan. Su dependencia ideológica, mental y afectiva es tan absorbente que no dudan en convertirse en asesinos, como sucede con los incautos, arrogantes, indolentes y patrióticos usanos, tan supuestamente civilizados y teístas, pero obligados a masacrar inocentes donde existan riquezas que despierten la ambición de las lacras universales que gobiernan la gran colonia sionista en América a través de la CoG (Continuity of Govermment).

Si procedemos con dignidad y autonomía, podremos conservar algunas esperanzas de que derrotaremos a quienes nos consideran carne de cañón.

¡La decisión es personal, aunque los que suplantan al prójimo lo nieguen, atribuyéndose el derecho a determinar las vidas ajenas y el destino común!

¡Tú verás si delegas tu conciencia en tu pastor o en tu caudillo político ideológico o en tu verdugo despiadado!

¡Si tienes conciencia, sin duda te sabrá guiar a pesar de tus prejuicios! Ten presente, como dijo el poeta Winograd, que “tras del rostro no hay amparo para nadie”.

O sea, la decisión es tuya o, al menos, si eres un monigote, no podrás negar tu cuota de responsabilidad, aún si tu engañador te exime de culpas.