Envía Nicaragua reclamo a Costa Rica por daño ambiental

Managua,  (PL) Nicaragua envió hoy una protesta oficial a Costa Rica por obras viales que ejecuta en las cercanías del río San Juan, en detrimento del recurso fluvial y los humedales en esa zona limítrofe.

La nota, dirigida al ministro costarricense de Relaciones Exteriores, Enrique Castillo, reclama el cese de la construcción de una carretera en la ribera del San Juan, en tanto continué sin evaluarse el impacto ambiental.

Con aproximadamente 120 kilómetros de extensión, el vial está ubicado en el sector entre Boca de San Carlos y el Delta, a poca distancia del Rio San Juan de Nicaragua y desagua en el mismo, observa el comunicado.

Además de la destrucción de la flora y fauna en una muy extensa zona de humedales compartidos, los trabajos constructivos provocan desechos de movilización de tierra y otros han sido vertidos en nuestro Río, apunta el reclamo oficial de Managua.

Según publicó el Diario La Nación de Costa Rica, en su edición del 17 de octubre, la ruta se extenderá hasta el frente del área que fuera calificada por la Corte Internacional de Justicia en su ordenanza del 8 de marzo del año en curso como área en disputa, recuerda el documento, en alusión a la continuidad del conflicto.

En declaraciones al rotativo costarricense La Prensa Libre, el ministro de Seguridad Pública de ese país, Mario Zamora, dio a conocer que la carretera paralela al río San Juan estará concluida en diciembre, advierte la Cancillería nicaragüense.

Mediante la notificación se recuerda a las autoridades de Costa Rica que todo proyecto de esta naturaleza, por las características propias que implica, debe de contar con un Estudio de Impacto Ambiental, el cual, por la ubicación geográfica del mismo, debió ser comunicado en su oportunidad al Gobierno de Nicaragua.

Tal exigencia constituye una norma del Derecho Internacional y está en concordancia con la Ordenanza de la Corte Internacional de Justicia, emitida el pasado 8 de marzo, y el artículo 5 de la Convención de Ramsar sobre la protección de humedales, argumentó Relaciones Exteriores.

De acuerdo con Ramsar, «en el caso de un humedal que se extienda por los territorios de más de una Parte Contratante o de un sistema hidrológico compartido por varias de ellas, las Partes Contratantes celebrarán consultas sobre el cumplimiento de las obligaciones que se deriven de la Convención». También esa normativa internacional fija que las partes se esforzarán por coordinar y apoyar activamente las políticas y regulaciones actuales y futuras relativas a la conservación de los humedales y de su flora y fauna, reprodujo la misiva.

En tal sentido, el gobierno de Nicaragua solamente puede calificar la ejecución de estas obras como una actitud que contraviene las normas de Derecho Internacional y la Ordenanza de la Corte Internacional de Justicia, denuncia la evaluación.

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