Prosiguen en Siria expresiones de apoyo al gobierno

Por Martin Hacthoun, enviado especial

Damasco, 20 nov (PL) Expresiones de apoyo al gobierno del presidente Bashar al-Assad y de repudio a la Liga Árabe se suscitan este fin de semana por todo el país e incluso en las Alturas del Golán ocupado y Jerusalén, mientras una amplia delegación rusa inició una visita de solidaridad.

Este domingo una enorme masa de pueblo se congregó en la Plaza al-Hijaz en Damasco para repudiar los manejos de la LA y la interferencia extranjera en los asuntos internos sirios.

Residentes de esta capital de unos ocho millones de habitantes, incluidos los de los suburbios de su periferia, han venido manifestándose de diversas formas a favor del gobierno y la unidad nacional.

En medio de una intensa campaña mediática desde el exterior, desde el viernes en muchas localidades acontecen manifestaciones de respaldo a las autoridades desde concentraciones, caravanas de vehículos, sentadas y hasta una vigilia con velas escenificada por jóvenes en la ciudad de Aleppo, la más populosa del país.

Millares de ciudadanos se concentraron el sábado en Jableh, sureña provincia de Lattakia, para protestar contra la actitud anti-siria de la LA, y manifestar su respaldo a la decisión de independencia nacional y el programa integral de reformas, según muestras este domingo imágenes de la televisión nacional.

Los participantes cantaron eslóganes con llamados a la unidad nacional y el rechazo a quienes tienen tratan por crear el caos en el país, y también de agradecimiento a los sacrificios que están haciendo los militares y policías por contener y batir a las bandas armadas terroristas.

Citado por la agencia de noticias SANA, Bassam Hassan, identificado como miembro de la campaña «Todos por la Patria», dijo que las decisiones de la LA son una flagrante violación de su Carta y sirven a los intereses de Israel y las agendas occidentales, a fin de socavar la unidad y estabilidad de Siria.

En Jerusalén, se difundió aquí, un numeroso grupo de palestinos escenificaron una sentada, organizada por el Comité Popular de Solidaridad con Siria, de denuncia contra la política de hostilidad intensificada que ejecuta Estados Unidos contra Damasco, frente al Consulado norteamericano en esa ciudad.

Los «sentados» portaron carteles de apoyo al presidente al-Assad, así como expresaron el rechazo a la intromisión extranjera en los asuntos internos sirios, denunciaron que «las propias manos que han ocasionado destrucción en sus tierras y viviendas actualmente atacan a Siria».

También, en el Golán ocupado, el arzobispo Atallah Hanna de la Iglesia Romana Ortodoxa Sebastiana presidió una nutrida asamblea en la Casa del Pueblo de la localidad de Bqa’ta bajo el lema «No a la decisión de la Liga Árabe, Si a la resistencia siria».

Hanna dijo que ya es claro que los estados árabes implicados en la conspiración contra Damasco lo hacen a favor de la política de Washington y no en beneficio de los intereses de la nación árabe.

El emir Naser Darawsheh, imán de la mezquita de al-Abiyad en la ciudad de al-Nasserieh en los territorios ocupados palestinos desde 1948, expresó que Siria no será dañada por las conspiraciones y que todo el pueblo palestino está con sus hermanos sirios.

Después de las oraciones musulmanas del viernes millares de devotos salieron de las mezquitas en Damasco y otras ciudades sirias para llamar públicamente a la unidad nacional y la armonía religiosa.

Los imanes (sacerdotes islámicos) y otros predicadores exhortaron precisamente a mantener la unidad, la concordia y a conjurar la violencia, al tiempo que expresaron respaldo por el gobierno del presidente al-Assad.

En un país musulmán un llamado así por parte de los líderes del islam tiene un significado relevante por la influencia que tiene en la mentalidad de los feligreses y la población en general, señalaron observadores extranjeros.

El sábado inicio un programa de visitas una amplia delegación rusa integrada por candidatos al Parlamento, deportistas, periodistas y miembros de organizaciones juveniles y populares. Con ellos viajó Johan Backman, profesor de ciencias sociales y políticas de la Universidad de Helsinki, Finlandia.

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