Canciller venezolano reconoce avances regionales en 2011

Caracas, 20 nov (PL) El canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, destacó hoy a 2011 como un año particularmente intenso y de avances en la región, a pesar de que a nivel global predominó el intervencionismo militarista y la crisis económica.

Maduro explicó que los países del Caribe, centro y Suramérica, mediante las posiciones de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) fijaron importantes definiciones ante la ONU y la comunidad mundial.

El jefe de la diplomacia venezolana refirió en entrevista televisiva con el periodista José Vicente Rangel la condena a la agresión militar llevada cabo por Estados Unidos y la OTAN contra Libia, que causó más de 60 mil muertos y el asesinato de su líder, Muammar el Gadaffi.

Maduró consideró que 2011 fue también un año de consolidación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que en la etapa asumió una nueva fórmula con el establecimiento de la secretaría general, ejercida temporalmente por la colombiana María Emma Mejía.

A propósito, anunció que durante la cumbre constitutiva de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), Unasur, con la presidencia protempore a cargo del mandatario uruguayo Fernando Lugo, realizará una reunión al más alto nivel el 3 de diciembre.

La Celac, cuya fundación está fijada para el dos y tres de diciembre en Caracas, será un poderoso bloque promotor de la unidad, el desarrollo pacífico, programas de cooperación y el combate a la pobreza y la inequidad, sin tutelaje externo, reafirmó el canciller venezolano.

Ello cumplirá, añadió el diplomático, el sueño del Libertador Simón Bolívar y de los grandes patricios continentales que diseñaron ese camino desde el siglo XIX, manifestó Maduro.

Maduro afirmó que hasta la fecha la totalidad de los 33 Jefes de Estado y Gobierno confirmaron su asistencia a lo que calificó de gran acontecimiento histórico, la fundación de la Celac, que nacerá tres años después de su primera convocatoria.

Se ha abierto un camino, insistió Maduro, que incluye la vía pacífica del sufragio y el respeto a la constitucionalidad en nuestros países, como base para los cambios en pos de la justicia social y del cumplimiento de programas a favor de los pueblos.

Un método que fue truncado, reiteró Maduro, por las masacres, golpes de Estado e intervenciones promovidas desde Estados Unidos.

Al respecto recordó los abortados procesos nacionales de Jacobo Arbenz, en 1954, en Guatemala y luego en Brasil, con Joao Goulart.

Maduro añadió que pese a que en Estados Unidos siguen imperando las políticas de la derecha más conservadora, contrarias a los procesos de la región, la línea de la Celac será de convivencia pacífica con todas las naciones del mundo, sin tener en cuenta las diferencias.

oda/mgf