Turquía y Liga Árabe contra toda intervención extranjera en Siria

La Liga Árabe y Turquía rechazaron cualquier intervención extranjera en Siria, luego de que este miércoles la organización ratificara su decisión de suspender al país árabe del organismo. La medida deviene por la supuesta represión de las fuerzas de seguridad del país a los civiles.

El anuncio lo dieron a conocer luego del foro de cooperación turco-árabe que se realiza en Rabat (Reino de Marruecos). En el documento, afirman que se requieren medidas urgentes para proteger a los civiles, pese a que no precisaron cuáles serán las políticas que tomarán en práctica.

El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, señaló este miércoles que es necesario «hacer todo lo posible» por detener el supuesto «derramamiento de sangre que continúa en Siria».

La Liga acordó enviar 500 miembros de organizaciones árabes de los Derechos Humanos (DDHH), de medios de comunicación y observadores militares a Siria.

Este miércoles la Liga Árabe ratificó desde Estambul (Turquía) la decisión de suspender la membresía de Siria en la organización, mientras que conforman el Consejo Nacional Sirio (CNS) con integrantes de la oposición del mandatario Al Assad. El CNS llevará el caso de las «supuestas represiones en Siria» al Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

La Liga Árabe (que conforman a 15 naciones) suspendió en febrero del año en curso la participación de Libia en la organización, por motivos similares a los que actualmente le acusan a Siria. Luego de ello, Estados Unidos en conjunto con otras naciones invadieron suelo libio y respaldaron el surgimiento, el 27 de febrero de este año, del auto-proclamado Consejo Nacional de Transición (CNT).
Las protestas en la nación de Medio Oriente comenzaron el pasado 15 de marzo en Damasco (capital de Siria) respondiendo a los llamados de calles que realizaban rebeldes por las Redes Sociales, tal como lo hacían para la fecha jóvenes en Egipto y Túnez.Para el momento, los insurgentes exigían que el presidente sirio Bashar Al Assad, efectuara reformas sociales. Sin embargo, grupos violentos vinculados a redes terroristas aprovecharon las manifestaciones de calle para iniciar una campaña de miedo e inestabilidad en la nación.

El Gobierno sirio ha detenido a cabecillas y miembros de los grupos terroristas provenientes de Turquía, Líbano y Jordania, que tenían el objetivo de desestabilizar y generar caos en la nación, según lo desprenden las investigaciones del Ejecutivo de Al Assad. /Telesur

RM