Morales pide al G-20 reducir gastos militares y no descargar crisis financiera en trabajadores y países en vías de desarrollo

El presidente boliviano, Evo Morales, pidió el martes en La Paz a los países del G-20, que se reunirán en Francia, reducir los gastos militares en las naciones altamente industrializadas, al menos en 50%, y no descargar los efectos de la crisis financiera mundial en los trabajadores o en los países en vías de desarrollo.
El Jefe de Estado dijo que se debería haber convocado a todos los países para buscar soluciones a la crisis financiera mundial y lamentó que no se tome en cuenta la experiencia y los aportes de las naciones en vías de desarrollo.

Por esa razón, en una conferencia de prensa dijo que se permitía hacer algunas sugerencias para que sean consideradas en esa reunión de los 20 países más industrializados del planeta, al recordar que los estados en vías de desarrollo de América, de África o de otros continentes no son responsables de la crisis mundial, sino el capitalismo, y lamentó que sean excluidos en la búsqueda de soluciones.

«Qué bueno sería que todos los países podamos debatir y aportar para dar una solución estructural. Si no somos responsables de estas crisis financieras internacionales queremos ser parte de la solución, estamos seguros que nos representarán las hermanas presidentas de Argentina y Brasil, tenemos mucha confianza, pero una cosa es ser actores y aportar nuestras experiencias en esta clase de debates de carácter internacional», argumentó.

El Primer Mandatario boliviano sugirió que la solución a la crisis financiera de los países desarrollados, industrializados, no puede recaer en recortes de los beneficios, de los derechos sociales de los trabajadores de esos países porque, a su juicio, bajar salarios, como se está planteando en algunas naciones, no es ninguna solución.

Consideró que esa intención y esas posibles soluciones han detonado la aparición «de los llamados indignados en toda Europa y en otros continentes».

Dijo que tampoco es una solución descargar esa crisis en los países en vías de desarrollo, cerrando los mercados, devolviendo a los migrantes o expulsando a los migrantes y a «veces pensar nuevamente como adueñarse de sus recursos naturales».

«Tal vez algunos países del capitalismo o industrializados piensan resolver su crisis económica con el petróleo libio, pienso que esa no es ninguna solución», matizó.

También sugirió la condonación de la deuda de los países altamente industrializados con la banca internacional al comparar lo que pasaba en otras épocas, cuando se consideraba que la deuda de los países en desarrollo era impagable, situación que aseguró se revirtió y agregó que ahora la «crisis del capitalismo es impagable».

Además, sugirió que en los países altamente endeudados se implemente una política de austeridad para acabar con los privilegios de la clase política, de la élite política, como sucede en su país donde, desde el inicio de su gestión, en 2006, se decidió una drástica rebaja del salario del Presidente y de todos los funcionarios del Ejecutivo, además de acabar con los denominados gastos reservados.

«Tercero, por lo menos la reducción de un 50 por ciento de los gastos militares especialmente en los países industrializados. Imagínense cuantos miles de millones de dólares se invierten en gastos militares, especialmente las industrias que permiten acabar con las vidas, saludamos la tecnología, las industrias que son para la vida y no para acabar con la vida», pidió.

«Si estados unidos quiere resolver su crisis financiera debería acabar con las bases e invasiones militares norteamericanas en los distintos continentes del mundo. Para qué sirven las bases militares, es un control político, es un domino, es la muestra de un poderío», cuestionó.

El Presidente boliviano dijo que también es muy importante que las grandes empresas paguen el doble de impuestos para salvar a sus países y pidió al G-20 duplicar los tributos para esas «grandes empresas», para comenzar a «democratizar la economía mundial».

«Hago llegar estas pequeñas sugerencias al G-20. Ojalá nuevamente esta reunión no sea en vano y ojalá no tome decisiones para afectar a los trabajadores o a los países en vías de desarrollo, reiterándoles (que) no somos culpables de esta crisis financiera», argumentó./ABI

RM