Elecciones generales en Argentina hacen historia

Las elecciones generales que hoy convocan a más de 28 millones de argentinos están llamadas a establecer una diferencia histórica entre la presumible ganadora, la presidenta Cristina Fernández, y el ocupante del segundo puesto.

Comando General Electoral garantiza seguridad de votantes argentinos

A votar más de 28 millones de argentinos

Una opinión coincidente en ese sentido manifestaron en un encuentro aquí con corresponsales extranjeros, el jueves último, el director de la consultora Equis, Artemio López, y la doctora Mariel Fornoni, de Management & Fit.

En opinión de ambos expertos, la dignataria podría alcanzar este domingo un crecimiento de cinco puntos porcentuales o más en relación con las elecciones primarias de agosto pasado, cuando sumó más de 10 millones 700 mil votos (50,24 por ciento del total emitido).

Mientras, quien figuraba segundo en las encuestas de intención de voto, el candidato del Frente Amplio Progresista Hermes Binner, alcanzaría alrededor de 15 por ciento; un margen nunca visto en la historia electoral argentina.

Según Fornoni, el conjunto de los votos que sumará todo el llamado arco opositor (las otras seis fórmulas en lidia) será casi equivalente a la diferencia que habrá entre Fernández y el que resulte segundo.

O dicho de otro modo: el total de las boletas de la oposición representarán alrededor del 68 por ciento de las que conseguirá el binomio Fernández-Amado Boodou, en representación del gobernante Frente para la Victoria (FpV).

En las primarias del pasado 14 de agosto, detrás de la candidata a la reelección se ubicaron los aspirantes de la Unión para el Desarrollo Social, Ricardo Alfonsín (12,20 por ciento) y del Frente Popular, Eduardo Duhalde (12,12).

A continuación se colocó el gobernador de Santa Fe y abanderado del Frente Amplio Progresista, Hermes Binner, con el 10,18 por ciento, seguido por el postulante de la alianza Compromiso Federal, Alberto Rodríguez Saá (8,17).

Los dos últimos en la relación de presidenciables fueron la candidata de la Coalición Cívica-ARI, Elisa Carrió, con 3,22 puntos porcentuales, y Jorge Altamira, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (2,46).

Para proclamarse ganadora de las elecciones en primera vuelta, cualquier fórmula presidencial requiere de más de un 45 por ciento de los votos, o más de un 40 por ciento si la ventaja respecto al binomio que le sigue es mayor de 10 puntos porcentuales.

De no darse ninguna de estas circunstancias, las dos candidaturas más votadas deberán enfrentarse en una segunda vuelta, prevista para el 20 de noviembre próximo.