Musa Kusa, Ministro de Asuntos Exteriores de Libia y hombre de confianza de Kadafi, hoy desertor

Musa Kusa, hombre de confianza de Kadafi, hoy desertor
Musa Kusa, hombre de confianza de Kadafi, hoy desertor
El Gobierno británico informó de la llegada a Reino Unido del ministro de Asuntos Exteriores libio, Musa Kusa, y confirmó que el jefe de la diplomacia del gobierno de Kadafi manifestó su deseo de dimitir.

«Podemos confirmar que Musa Kusa llegó al aeropuerto de Farnborough desde Túnez», informó el Ministerio de Exteriores británico en un comunicado en el que reitera que Musa Kusa se encuentra en Reino Unido «por su propia voluntad».

Musa Kusa expresó a Londres «que va a dimitir de su puesto», según la nota, en la que dice que, conforme avancen las conversaciones con el ministro de Kadafi, se dará más información.

La Foreign Office británica subraya que Musa Kusa es «una de las principales figuras del Gobierno de Gadafi y su papel fue representarlo internacionalmente, algo que no desea hacer más». «Instamos a todos los que rodean a Gadafi a abandonarle y abrazar un futuro mejor para Libia que permita la transición política y reformas reales que cumplan con las aspiraciones de la población», añade el comunicado, recogido por la cadena BBC.

La declaración del Gobierno de David Cameron pone fin a horas de especulaciones en torno a la posible huida de Musa Kusa. Los rumores surgieron por la tarde, después de que el ministro partiese desde Djerba (Túnez) rumbo a Reino Unido, tal como adelantó la agencia de noticias oficial tunecina, TAP.

Sin embargo, el portavoz del régimen libio, Musa Ibrahim, aclaró posteriormente que el ministro se había desplazado desde Túnez a Reino Unido «en misión diplomática», informa Reuters. Al ser preguntado por la posibilidad de que uno de los pilares del régimen de Kadafi hubiese desertado, Ibrahim respondió contundente: «Por supuesto que no».

Un hombre de confianza de Kadafi.

En su condición de jefe del servicios de inteligencia de 1994 a 2009, Kusa, de 59 años, era un hombre fuerte de los comités revolucionarios, columna vertebral del régimen libio y hombre de confianza de Gadafi.

Kusa tuvo a su cargo importantes expedientes, como los vínculos de Libia con distintos países africanos y sus relaciones con Occidente.

Fue un negociador clave en el caso de las enfermeras búlgaras, que fueron liberadas en julio de 2007, así como en el desmantelamiento, en 2003, del programa nuclear libio, lo que abrió la vía al levantamiento del embargo comercial decretado por Estados Unidos en 1986.

Aunque sobre todo se dio a conocer por su papel en la indemnización de las familias de las víctimas de los atentados de Lockerbie (1988, 270 muertos) y del DC-10 de UTA (1989, 170 muertos), lo que levantó los últimos obstáculos para la normalización de las relaciones de Trípoli con Occidente.

Tras haber encarnado durante dos décadas el lado oscuro del régimen del coronel Gadafi, este tripolitano encarnaba en los últimos años la apertura.

Surgido de una familia modesta, becario y titular de una licencia de la universidad estadounidense de Michigan (1978), empezó su carrera en los servicios especiales como responsable de seguridad de las embajadas libias en Europa del Norte.

Kusa fue nombrado embajador de Libia en el Reino Unido en 1980, pero fue expulsado el mismo año por los británicos al declarar su determinación de liquidar a los «enemigos de la revolución» en suelo británico.

En 1984 se integra a Mathaba, una fundación encargada de coordinar los movimientos de liberación a través del mundo, en particular en África y América Latina.

Kusa fue viceministro de Relaciones Exteriores de 1992 a 1994, cuando asumió la jefatura del servicio de inteligencia, puesto que ocupó hasta 2009, cuando asume la cartera de Relaciones Exteriores en reemplazo de Abdulrahman Shalgham, nombrado embajador de Libia ante la ONU, quien también desertó hace unas semanas.

Aporrea

RM