Carta abierta a la Resistencia en Honduras

Camaradas hondureños: Está comprobado que no ir a elecciones y no participar del poder político, independientemente que se comparta o  no los criterios de legitimidad y legalidad, son contraproducentes.  Por ejemplo, el POLO de Colombia, que llamó a no participar en unas elecciones se ve hoy en problemas, o la oposición en Venezuela que tampoco participó en otras elecciones y perdió espacios.  Ambos entendieron que al enemigo hay que combatirlo en su terreno con sus mismas reglas porque eso lo desespera. «Elecciones» son el manto con que las oligarquías encubren sus atropellos. Sí, son mecanismos burgueses, pero es lo que más les arde cuando ven a sus pueblos compitiéndoles de tú a tú.  Recuerden el caso de la Unión Patriótica en Colombia.

Hay sólo dos caminos para cambiar las cosas: O una revolución armada como en Cuba (y la que lleva las FARC-EP en Colombia) o pacífica como en Venezuela o la experiencia de Bolivia, Ecuador, Chile, cuando Allende.  Yo no veo nada de eso en Honduras, con todo el respeto. Se van a quedar todo el resto de la vida protestando mientras por eliminación de líderes los van exterminando.  Con mucho afecto les digo que LA RESISTENCIA más bien parece una gran cistítis (como la que viven los ciudadanos de Estados Unidos).  Ni sueltan todo lo que tienen y pueden, ni tampoco cambian la rutina.  Y eso cansa al pueblo (como está cansando al pueblo colombiano la guerra).  Ustedes tienen que atreverse y sacar sus propios candidatos. Convoquen observadores internacionales y medios alternativos de prensa. Exijan a la servil ONU y OEA que sean imparciales y les garanticen sus conteo, papelito por papelito, de los votos y convocar a vigilantes y medios alternativos.  Pónganlos en evidencia, contra la pared. Que no se puedan negar ni decir nada porque todo el mundo estará observando.

Ustedes son el pueblo y tienen mucho qué ganar. Continuando con esta CISTITIS, no van a conseguir sino quedarse solos, sea por sustracción de materia (eliminación física o encarcelamiento), o sea por cansancio, como ya leo en algunos mensajes que me llegan.

Repito: Ustedes son el pueblo y, como dice un mural en el barrio 23 de Enero en Venezuela, «no hay pueblo vencido».

Con afecto revolucionario,

Juan Carlos Vallejo