ALFONSO NO NECESITA DE ARTIFICIOS PARA ‘HUIR’

Limpio, silencioso e invisible

Sun Tzu

Gerardo Liévano/Anncol

Cano no estaba hace una semana en el páramo de “Las Hermosas” ni aprovechó las horas de cese al fuego para huir – como torpemente aseguró el ejército colombiano -,  luego de un frustrado intento  de liberación de dos retenidos por las FARC.  El Comandante Cano no necesita de artificios teatrales para salir de un cerco  – otro más –  tendido por el enemigo.

Alfonso no está en el Huila y tampoco estará mañana en el Valle. Ni en Australia, ni en Brasil, ni en Venezuela, ni en La Argentina.  Porque Alfonso (así sencillamente, como se nombra a un hermano) es el heredero del carácter mítico y fantasmal de Manuel Marulanda, que le exige morir para que su existencia sea nuevamente reconocida que le obliga a ser “Alfonso” para que Guillermo León no pueda ser vilmente asesinado.

“No siendo el fantasma más que una forma congelada, viva – muerta,  del devenir histórico, a la  que solo la puede animar el trato por intermedio de la palabra y de la voz,  para que su invisible, yerta y fija mirada se proyecte vivamente al encuentro de las miradas y las voces presente, habrá que abandonar el expediente de su convocatoria con el fin exclusivo conjurarla; conjuro que, por lo regular,  resulta infructuoso”.

Conjurar, convocar, encontrar, acorralar, cercar, hallar, topar, localizar, copar, descupercibir, ubicar, rastrear a Alfonso ha sido la pesadilla del gobierno colombiano desde hace más de una década,  cuando ya se intuía que era el sucesor natural del Comandante en Jefe.  Y al igual que a Manuel se le atribuirán decenas de muertes y resurrecciones en los próximos años.

“Le estamos respirando en la nuca”. “Caerá, como cayó el Mono Jojoy”. Las declaraciones del presidente Santos muestran su grado de obsesión con la muerte: deseada, apetecida, pero siempre  inventada y ajena. Su diferencia con Alfonso es diametral.  Éste propone a nombre  de las FARC-EP, la construcción de un nuevo país donde quepamos todos, da muestras de generosidad con la entrega unilateral de retenidos políticos y prisioneros de guerra,  plantea reformas estructurales para alcanzar una solución política que acabe con esta guerra emtre hermanos.  Aquél, a nombre de la mezquina oligarquía criolla y de los mandatos imperiales simplemente cierra toda posibilidad de diálogo confiando en que la muerte del nuevo fantasma acabe de una vez por todas con la resistencia del pueblo colombiano; ni una palabra dice sobre reformas al régimen político y económico que ha sumido en la pobreza a la inmensa mayoria de los colombianos, mucho menos sobre los más de 7 mil presos políticos que literalmente mueren en las cárceles.

“Si son catorce mil, mejor, más blanco dan…”.ii

Se dice que son más de 10 mil hombres los que estrechan el anillo alrededor de Alfonso: desde el dentro al sur oeste del país. Sin duda son más de 10 mil.

En 1964, 14.000  soldados emprendían la “Operación Libertad” también llamada “Operación  Marquetalia”,  (tentáculo del plan contrainsurgente gringo “LASO”) contra 48 guerrilleros (as) al mando de Manuel Marulanda.

“La Silla Vacía” confirmó que Alfonso Cano está muerto hace dos días, pero hasta hoy  fue identificado su cadáver (iii).  “El Ejército lo dio de baja en el Cañón de las Hermosas”.. “Aquí nacieron las FARC conocen muy bien el área, la topografía y cómo aprovecharse de esas condiciones climáticas.

En diciembre de 1965, en una de las primeras versiones sobre la muerte de Marulanda, el comandante de la VI Brigada dijo en rueda de prensa que “ratificaba que el mando conocía los rumores sobre el deceso, por heridas causadas en combate al jefe bandolero”, “estoy optimista sobre la comprobación de la muerte”, “se está investigando ocularmente”, “varios informadores me han dicho que pueden localizar el sitio donde está enterrado Tirofijo”. iv

Son las declaraciones de generales de ayer y de hoy que pasarán a la historia patria sin  nombre y sin honor. Que rehúyen al combate y asesinan amparados en la distancia con juguetes de tecnología de punta que los gringos les prestan.

Si, la Cordillera Central vio nacer a la guerrilla de las FARC-EP.  Manuel soñó ver a su Ejército desplegado por la columna vertebral de la economía y la política del país. ¿Y si Alfonso muere?.  Las  FARC-EP  sobre llevaron la muerte de Manuel, exponiendo una sólida estructura de mando y han asimilado la  muerte del Mono con una demostración rotunda de su capacidad militar, reflejada en los  partes de guerra.

“Hay que defenderse; cómo vamos a seguir dejándonos matar por ahí en las calles, en veredas, en estos montes. No podemos esperar la muerte así de simple, ¿no le parece, tío?. La muerte debe llegarle a uno con aviso y uno escoge el día. Claro que la escogencia de la  muerte es como muy difícil de acertar, pero bueno, uno hace el deber”, dijo Manuel (v).

Los que luchamos por la libertad sabemos que el futuro que ayudamos a construir es nuestro, pero no claudicamos. «Hoy estamos, mañana no estamos, pero otros integrantes del Ejército del Pueblo tomarán nuestras armas para seguir adelante», dijo Alfonso.

Referencias bibliograficas

i.  Revista de Psicoanálisis. Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas [n.° 8, Bo2008], sección «Desde el Jardín de Freud». Artículo “Las voces muertas del Caguán, acerca del fantasmManuel Marulanda Vélez”. Buriticá Trujillo, Fabio. Pág. 180.

ii.  Alape, Arturo. “Las vidas de Pedro Antonio Marín”. Pág.190. “Marulanda, en una de esas reuniones dijo con mucha sabiduría y con un gran sentido militar: si son catorce mil, mejor que vengan a visitarnos, porque entre más tropa nos visite, más blanco dan…, recordaba Jacobo”.

iii http://www.lasillavacia.com/historia/confirmado-alfonso-cano-fue-dado-de-baja-21807

iv Alape, Arturo. “Manuel Marulanda, Tirofijo”. Pág.20.

v Alape, Arturo. “Las vidas de Pedro Antonio Marín”. Pág.64.

Gerardo Liévano