Inicia en Argentina fase final de juicio por crímenes de dictadura en cárcel clandestina

En Bueno Aires, la capital de Argentina, inició este jueves la fase final del juicio sobre los crímenes contra la humanidad cometidos en la cárcel clandestina Automotores Orlleti, creada durante los regímenes dictatoriales de países del Cono Sur en la década de 1970 del siglo pasado y que formó parte de la red de centros de detención del Plan Cóndor, que coordinaba el accionar represivo de estos gobiernos, avalado por Estados Unidos (EE.UU).

El proceso, que lo lleva el Tribunal Oral Federal número 1 (TOF 1) de la Capital Federal, se reanudó este jueves con la intención de establecer una sentencia para los imputados, que se estima se produzca a principios de marzo.

El juicio se centra en crímenes cometidos entre  el 11 de mayo y el 3 de noviembre de 1976 en perjuicio de unas 65 víctimas que fueron detenidas en el centro clandestino Orlleti, que funcionaba como parte del Plan Cóndor, establecido por las dictaduras de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Perú en los años 70 para eliminar a los opositores.

Los imputados son seis ex agentes del régimen dictatorial argentino: Rubén Visuara (ex coronel del Ejército), Eduardo Cabanillas (ex general de División del Ejército), Honorio Martínez Ruiz (ex agente de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), Raúl Guglielminetti (ex agente civil de inteligencia del Ejército) y Eduardo Ruffo (ex agente civil de inteligencia de la SIDE).

Todos los acusados se encuentran actualmente en prisión preventiva y son señalados por los delitos de privación ilegal de la libertad, imposición de tormentos y homicidio calificado.

Según el Centro de Información Judicial (CIJ) del Poder Judicial argentino, en la audiencia de este jueves intervino la parte querellante representada por el fiscal Guillermo Enrique Friele, integrante de la Unidad para Causas por Violaciones a los Derechos Humanos durante el Terrorismo de Estado de la Procuración General de la Nación.

Los demandantes también están conformados por la representante del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Carolina Varsky; el secretario de Derechos Humanos de la República Argentina, Eduardo Luis Duhalde; el representante de la Fundación Liga Argentina por los Derechos Humanos, Rodolfo Yanzón; así como también abogados y familiares de las víctimas.

Durante el juicio, los letrados pidieron condenas de prisión perpetua para todos los acusados y calificaron sus delitos como genocidio.

«Las víctimas de las familias que represento fueron víctimas de un genocidio», afirmó el jurista Pablo Llonto.

La primera etapa de este proceso judicial se inició el 3 de junio de 2010 y los alegatos se extenderán hasta el próximo 18 de febrero.

El centro penitenciario clandestino, Automotores Orletti funcionó durante la dictadura argentina (1976-1983) en el barrio porteño Floresta.

Se estima que por esta cárcel pasaron unos 200 detenidos por la dictadura y hoy en día todavía conserva la fachada de taller mecánico, pero en su interior pueden observarse los agujeros de balas en las paredes y los ganchos para las torturas.

Los retenidos eran dejados en la planta baja de la edificación, y cuando iban a ser interrogados o torturados, eran conducidos por unas escaleras a la sala dispuesta para esto donde había un cuadro de Adolfo Hitler.

Este centro fue desmantelado en el año 76 por los encargados luego de que una pareja lograra escapar del lugar durante una borrachera de los agentes a cargo de la custodia, informó el Instituto Espacio para la Memoria, creado por la Alcaldía de Buenos Aires.

El Plan Cóndor era una operación  represiva creada por  las dictaduras del Cono Sur que contó con el apoyo de la Oficina Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por su sigla en inglés) y que cobró la vida de miles de personas. Telesur

ml