Gobierno egipcio dimite, pero persiste insatisfacción popular

El Gobierno de Egipto realizó hoy su última reunión antes de presentar la dimisión requerida por el presidente Hosni Mubarak para intentar aplacar las protestas callejeras, pero continúan las movilizaciones en otras regiones del país.

La administración del primer ministro Ahmed Nazif anunció este sábado su renuncia en pleno, forzada por las mayores manifestaciones registradas en esta nación árabe por décadas, que obligaron a sacar a la calle a las Fuerzas Armadas en apoyo de la Policía.

En un discurso dirigido anoche a la nación, Mubarak se encargaría de formar un nuevo gabinete para «luchar contra el desempleo, elevar el nivel de vida y desarrollar los servicios para que los pobres tengan un mejor sostén social».

«He pedido al Gobierno que dimita, voy a nombrar a partir de mañana un nuevo gabinete de una orientación muy clara», afirmó un apesadumbrado mandatario que, sin embargo, desestimó los reclamos para que él deje el poder.

La alocución presidencial, que dejó dudas sobre cuáles serán las nuevas caras del Ejecutivo, aparentemente resultó insuficiente para los sectores opositores que se movilizaron desde el pasado 25 de enero y anoche mismo volvieron a las calles tras escuchar al mandatario.

Cientos de manifestantes se concentraron en la plaza Tahrir de El Cairo, también llamada de la Liberación, y gritaron «Abajo Mubarak», «Mubarak vete» y «30 años basta», desafiando al Ejército que antes los había desalojado de ese sitio, devenido símbolo de la revuelta.

Reportes sin confirmacion oficial hablan de 53 muertos y más de mil heridos, así como cerca de 900 detenidos, incluidos una veintena de dirigentes de la ilegalizada Hermandad Musulmana, a la que el Gobierno acusa de inspirar las demostraciones de descontento.

Otras fuentes refieren 20 muertos, 13 de ellos ayer en El Cairo, Alejandría y Suez, las principales ciudades del país y también los principales escenarios de movilización.

Aunque ya se restableció el servicio de telefonía móvil, continúa interrumpida la conexión de Internet y eso hace difícil verificar y confirmar determinadas cifras.

Todavía este sábado Prensa Latina constató una significativa aglomeración de ciudadanos en las calles del centro de la ciudad, pese a que son patrulladas por tanques del Ejército y que los militares instaron a la población a no congregarse nuevamente para protestar.

La sede principal del gobernante Partido Nacional Democrático todavía emanaba humo a primeras horas del día, a causa del incendio devastador que sufrió anoche y presentaba un aspecto desolador.

Un panorama muy similar mostraban las decenas de estaciones de policía y edificios de la Seguridad del Estado que, según reportes, fueron quemados en Suez, Alejandría y en esta capital.

Miembros de la Hermandad Musulmana llamaron hoy al Ejército a intervenir y tomar el control de la situación, pero aunque los militares han mostrado tolerancia y comunicación con los manifestantes, se descarta que vayan a tomar partido contra Mubarak.

Por lo pronto, sigue vigente el toque de queda, que comenzaría a regir a las 16:00 hora local hasta las 08:00 de la mañana, pese a que ayer esta medida debutó con un total desacato por parte de la población que se mantuvo desafiante en las calles de varias zonas del país.