Colombia/ Mototaxismo y crisis social en el Atlántico

Barranquilla

Una gran ola de protestas se ha desatado en Barranquilla desde el pasado viernes 21 de enero, a causa del decreto 001 expedido por el Alcalde Alejandro Char, el cuál restringe la circulación del Motociclismo en el Distrito y su área metropolitana, afectándose de manera directa a los trabajadores del Mototaxismo.

El decreto, hace parte de una andanada de agresiones a los sectores populares, que vienen siendo emanadas por parte de la alcaldía en cabeza de Char desde el año 2008, entre las que se encuentran: El despido de más de 3.000 trabajadores del distrito, el cierre de hospitales, la entrega en concesión de los megacolegios a sectores privados, la persecución contra los vendedores estacionarios… y pare de contar.

Nadie en Barranquilla, ha entendido las “buenas intencionas” de la administración al tomar tales medidas, cuando, desde el primer momento en que vio la luz pública el decreto, ha recibido un rechazo generalizado por la gran mayoría de barranquilleros. Parece ser que ahora las “buenas intenciones” del alcalde y sus secuaces, se han convertido en pretexto para golpear a los sectores menos favorecidos de la ciudad, a favor, eso sí, de sus propios intereses económicos y del nepotismo.

Y decimos lo anterior, toda vez que ya hace mucho tiempo “se ha rasgado el velo” puesto sobre la administración y se ha demostrado (aún en contra de lo que se vende en la prensa de bolsillo), que el de Barranquilla, no es el mejor alcalde del país.

Tres elementos, son fundamentales para analizar las causas de la expedición del Decreto Metropolitano 001 del 21 de Enero de 2011.

En primer lugar, desde la entrada en circulación del sistema de transporte masivo (Transmetro), éste no ha obtenido los resultados previstos por los “visionarios” que desde las alturas de poder local se piensan a nuestra ciudad. De las casi 400.000 personas diarias a las que aspiraba a movilizar Transmetro desde su inicio,  sólo se movilizan menos de 30. 000, mostrándose claramente que su servicio, no llega a los barranquilleros en su totalidad, sólo a un reducido sector. Parece que los “visionarios”, desde un principio, fueron en cambio reales miopes.

En segundo lugar, se encuentra la urgencia de resolver el primer problema arriba dilucidado (Aumentar el número de pasajeros movilizados diariamente). En un primer momento, se han chatarrizado buses y sacado de servicio a unas líneas y rutas. Pero esto no bastaba. Aún el monopolio del transporte de la ciudad no se  encontraba sobre las manos del alcalde, sus contratistas, familiares y amigos.

En tercer lugar, se encuentra el Mototaxismo, fenómeno social muy enraizado en nuestro Caribe, dado el gran “ejército de desempleados” propio del excedente de fuerza de trabajo, conditio sine qua non para el buen funcionamiento del capitalismo y de la acumulación de capitales, que se convierte en traba para la monopolización de la oferta de servicio de transporte en Barranquilla.

Con esto, puede verse muy claramente las intenciones de fondo de tan sonado Decreto, que va más allá de “buenas intenciones”,mostrándose nuevamente, de manera excelsa, el talante de quien en éstos momentos conduce las riendas del distrito de Barranquilla.

Las pasadas revelaciones, sobre la adjudicación de los contratos de recaudo de los dineros de Transmetro, a la familia Nule (de la cuál es parte la cónyuge de Char), enlazan directamente al Decreto emitido el pasado 21; quedando absolutamente claro, que lo éste tiene detrás de sí, son los intereses de los grupos económicos que han gobernado históricamente a nuestra ciudad.

Hoy en el Atlántico, existe una grave crisis social: Las inundaciones por el invierno producto de la omisión del Estado, el rearme de los grupos paramilitares y las denominadas “Bacrim”, la fallas en el sistema de salud, las excesivas tasas de cobro de servicios públicos, entre muchas otras. La situación sería más grave aún, si se dejara, bajo la bendición de éste decreto, a más de 20. 000 trabajadores cuyo sustento diario proviene del Mototaxismo. ¡El pueblo atlanticense no aguanta más oprobio!

Por tanto, es necesaria una respuesta contundente por parte de los sectores que han venido siendo golpeados por la administración de Alejandro Char y de Verano. Una respuesta que demuestre la capacidad de lucha y la solidaridad. En fin, una respuesta generalizada contra los que día tras día, dan sus pisadas sobre los derechos de los atlanticenses.

Por: Kevin Siza Iglesias