Se les agradece a los líderes, tomar en cuenta

Estanislao Velásquez

El reciente caso boliviano en el que el gobierno tuvo que retroceder en su decisión de ajustar los precios de la gasolina y el diesel deja en la palestra varios elementos dignos de prestarle atención.Para comenzar quedó claro que el gobierno de Bolivia prefirió aumentar el precio de la gasolina y el diesel antes que ponerle coto al “contrabando”. Me parece que en Venezuela también, se lo están pensando bastante, por los menos los hechos demuestran que no se ha actuado ni en uno ni otro sentido.Por ejemplo, he leído en varios espacios de la Web quejas de ciudadanos del Táchira por lo dificil para conseguir la bombona de gas, o de habitantes del estado Amazonas con problemas para abastecerse de combustible. Los inconvenientes que pasan cotidianamente los habitantes de los lugares más apartados de este país petrolero, demuestran por lo menos que el problema persiste, y que, aunque no tiene 11 años, aún no se resuelve.

Se evidencia entonces, que el tema es más serio y complejo de lo que se aprecia superficialmente.  Siendo así, cabe entonces preguntarse cómo es qué en dos paises con Gobiernos que se autodenominan revolucionarios, socialistas y soberanos no se haya logrado a más de 11 años de “proceso” en el caso venezolano, y seis del boliviano, sincerar el precio de la gasolina por un lado y poner coto al desangre que sale por las fronteras, por el otro. En el caso boliviano se dictó el Decreto Supremo 748 el pasado 26 de diciembre con la pretención de acabar con el contrabando, homologando los precios al mercado para redireccionar los 380 millones de dolares anuales que representan el subsidio al combustible. Esta decisión originó fuertes protestas que desencadenaron en la derogación del decreto, cinco días después.

Mientras tanto en Venezuela ya se estaba hablando de aumentar el Impuesto al Valor Agregado (IVA), para sacar los recursos que permitirían cubrir la emergencia por las lluvías.  Ésta posibilidad anunciada por el propio presidente Chávez en diciembre pasado, ocasionó una avalancha de artículos en desacuerdo argumentando la no conveniencia de la medida por antirrevolucionaria y antiobrera, veintidós días después fue descartada por el mismo Presidente (Cualquier parecido con Bolivia es pura coincidencia).

En éste sentido, cabe considerar primero:  Que las medidas cualquiera que sea que afecte a las mayorías debe someterse a consulta popular, porque sin el concurso de las mayorías es poco sustentable cualquier cambio de este tipo. Segundo: Que en “Revolución” se da el ejemplo al pueblo y al mundo y que no es con medidas cómo éstas que se logra cubrir deficit fiscales sino por el contrario crear repulsión por parte del pueblo que es la base de todo cambio social.