A una semana, tragedia continúa en estado brasileño

Brasilia, 18 ene (PL) A una semana de que intensas lluvias provocaron aludes mortales, persiste hoy la tragedia en la región serrana de Río de Janeiro, donde la lista de fallecidos no para de crecer a cada hora.

En lo que ya se considera la peor catástrofe natural de la historia de Brasil, los habitantes de cinco municipios, Nova Friburgo, Teresópolis, Petropólis, Sumidouro y Sao José do Vale do Río Preto reportan en conjunto 678 muertos, mientras continúa la búsqueda de cadáveres debajo del lodo y los escombros de viviendas.

Hasta ahora, Nova Friburgo resulta la más afectada por los deslizamientos de tierra provocados por el temporal del martes y miércoles de la semana anterior, con 318 muertos, seguido de Teresópolis (276), Petrópolis (58), Sumidouro (20) y Sao José do Vale do Río Petro (6).

Asimismo, más de 14 mil personas están desalojadas o desabrigadas en esos cinco municipios y otros dos que también reportan daños por las intensas precipitaciones, como Areal y Bom Jardim.

Desde su recorrido por las zonas afectadas el jueves pasado, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, anunció la ayuda del gobierno federal a las víctimas, pero a la vez enfatizó en la necesidad de cambiar el sistema nacional de prevención de desastres, para hacerlo más efectivo en la alerta de situaciones emergentes.

Precisamente este lunes, la mandataria sostuvo un encuentro con los ministros de Defensa, Nelson Jobim; de Ciencia y Tecnología, Aloizio Mercadante; de Justicia, José Eduardo Cardozo; y de la Integración Nacional, Fernando Bezerra, a quienes presentó el nuevo diseño del sistema nacional de prevención de catástrofes.

Tras la reunión, Mercandante refirió a la prensa que la expectativa del gobierno es que el nuevo mecanismo esté en pleno funcionamiento en cuatro años, pero adelantó que ya para el próximo verano debe estar implantado al menos en las áreas de más alto riesgo.

Precisó que el montaje del sistema incluye la modernización de los equipos meteorológicos, como radares y pluviómetros, a fin de hacerlo más efeciente en la prevención y alerta a la población de los principales eventos naturales que afectan a Brasil: deslizamientos de tierra, inundaciones, resacas, sequías y vendavales.

«Para perfeccionar la capacidad de previsión del tiempo, vamos a implantar nuevos radares meteorológicos e integrar todos los disponibles en un sólo sistema, inclusive los de la Aeronáutica», señaló el ministro de Ciencia y Tecnología.

Explicó que la previsión por satélite da un buen estimado con tres días de antelación, mientras los radares captan la lluvia que está efectivamente ocurriendo, lo que avisa sobre saturación del suelo.

Luego de indicar que el sistema será coordinado por el ex director del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales Carlos Nobre, el ministro brasileño indicó que datos oficiales reflejan la existencia de 500 zonas de riesgo en el país, donde viven aproximadamente cinco millones de personas.