Crisis fiscal en EE.UU. sin perspectivas de solución

Washington, 21 feb (PL) La Casa Blanca y el Congreso continúan hoy sin llegar a un acuerdo para evitar el llamado secuestro de fondos, ocho días antes de que entren en vigor de forma automática reducciones presupuestarias sin precedentes.

Estas medidas comenzarán a regir el 1 de marzo y significarán la pérdida de más de 85 mil millones de dólares de los fondos previstos para las agencias federales hasta que finalice el actual año fiscal 2013 el 30 de septiembre.

En total, la economía del país perderá más de un billón de dólares en asignaciones financieras al Gobierno en la próxima década.

Miembros demócratas de la Cámara de Representantes pidieron a sus colegas, que disfrutan de un receso esta semana, retornar a sus respectivas oficinas en el Capitolio para alcanzar una solución con el Ejecutivo que evite los recortes.

El congresista demócrata por Nueva Jersey, Rob Andrews, dijo este miércoles que el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano por el estado de Ohio John Boehner, debe actuar de inmediato e interrumpir el receso legislativo, para impedir la pérdida de más de medio millón de empleos en toda la nación norteña.

Los demócratas culparon a los miembros del partido rojo en la cámara baja por salir de vacaciones a pesar de la amenaza de la crisis fiscal, pero no dijeron que sus correligionarios en el Senado también se acogieron al descanso, señala el diario The Hill.

De acuerdo con la Oficina de Presupuesto del Congreso, si no se llega a un acuerdo antes del mes próximo, desaparecerán más de 750 mil puestos de trabajo en todo el país, de marzo de 2013 y a enero del año próximo.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, notificó este miércoles al legislativo su plan para otorgar licencias sin remuneración a 800 mil empleados civiles de esa agencia federal, ante la posibilidad de la crisis fiscal, medida que ahorrará al Pentágono entre cuatro mil y cinco mil millones de dólares en 2013.

Panetta explicó que el cese de labores será una vez por semana, entre abril y septiembre próximos, y reiteró el peligro que las reducciones de fondos tendrán para el estamento militar.

En sentido similar se expresó el secretario de Estado, John Kerry, quien señaló que la crisis fiscal significará una seria afectación a la política exterior de Washington y la disminución de las medidas de seguridad para proteger a los funcionarios e instalaciones diplomáticas norteamericanas en el exterior.

La víspera, el presidente Barack Obama urgió al Congreso a lograr un acuerdo bipartidista para evitar las reducciones fiscales que calificó de arbitrarias y brutales, y dijo que constituirán una amenaza para la seguridad nacional del país.

JH

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