Suicidio de enfermera en Inglaterra nuevamente cuestiona métodos para la obtención de información exclusiva

principes-de-inglaterra-150x150El suicidio de la enferma Jacintha Saldanha, quien transfirió a la habitación de Kate Middleton la llamada de de dos periodistas de una radio australiana quienes se hicieron  pasar por la reina Isabel II y el príncipe Carlos,  ha cuestionado nuevamente la ética periodística y los métodos para obtener información.La enfermera, según se afirma, habría tomado la decisión de suicidarse por la gran humillación que vivió luego de la llamada. Llama la atención que en los medios que han dado cobertura a este lamentable hecho lo califiquen de “broma”, cuando en realidad estamos frente al problema ético del uso de todo tipo de métodos para la obtención de información -en este caso, información sobre el estado de salud de la princesa-. Si bien los periodistas que realizaron “la broma” fueron suspendidos y se han disculpado públicamente por la llamada, los abogados de la emisora 2Day FM han manifestado que “no se quebró ninguna ley”.

Las razones por las cuales una persona toma la decisión de quitarse la vida son múltiples e insondables. El tema relevante aquí es que esto no se trata de una broma, sino que de un método para obtener un ‘golpe periodístico’ y acceder a información exclusiva. Estas prácticas  son recurrentes y cada vez más comunes entre algunos periodistas y programas informativos, a pesar de ser cuestionadas  tanto  por colegas como por las audiencias.

A continuación, compartimos la cobertura del diario El País, y la visión crítica de la periodista española Edurne Uriarte./Observatorio de medios, Fucatel

About these ads

Los comentarios están cerrados.