“Curas nuevos” para una Iglesia renovada

PADRE PABLO URQUIAGA

Hoy en nuestra acostumbrada “reunión del clero” se tocó de nuevo el tema de las “vocaciones sacerdotales y religiosas”. Siempre que se toca el tema y se habla de “vocaciones” solo se refieren a las vocaciones para ser “curas o monjas”; tal parece que Dios no llama para ninguna otra “VOCACION”. Claro que necesitamos sacerdotes ministeriales y hermanas consagradas religiosas pero necesitamos mucho mas “catequistas”, ministros de la comunión y de los enfermos, lectores, acólitos, diáconos, ministros de la Liturgia, de la música, de la Pastoral social y familiar, etc. Pero cuando hablamos de “curas” nos referimos a “pastores” (presbíteros) para animar, guiar, sacramentar (santificar) y educar a las distintas Comunidades o parroquias de la Arquidiócesis de Caracas.Ahora bien, ¿Qué curas queremos? ¿Para que Iglesia? ¿Seguidores de cual Cristo?

Depende de que tipo de “iglesia” queremos; tenemos que buscar “curas” para que conformen esas “iglesias”. Siempre hago hincapié en lo mismo: Si queremos “mangos”, tenemos que sembrar “matas de mango”. ¿Cómo vamos a tener “mangos” sino sembramos las “matas”. Ahora bien, había que especificar: ¿Qué tipo de mangos queremos? Para una Iglesia “tradicional” (enchapada a la antigua), romanizada y latinizada y conservadora, necesitamos “curas tradicionales”, ensotanados, anticuados, tradicionales, romanizados, conservadores, etc. Hay que definir que tipo de “iglesia” queremos; a que “cristo” seguimos, al real, histórico, encarnado en el pobre y el afligido o el “aburguesado”, “enchapado en oro”, petrificado o “encerrado en el santísimo del altar”? Dependiendo del CRISTO donde tengamos puesta nuestra fé, o la iglesia que queremos; tendremos los curas que necesitamos. ¿No será también por eso que tenemos tan pocas “vocaciones auténticas” y muchos “mercenarios o asalariados” que buscan enriquecerse a costa del ministerio. La “religión” sigue siendo una importante fuente de “riquezas materiales” para aquellos que no son PASTORES sino asalariados.

Necesitamos SERVIDORES DEL EVANGELIO, gente que no busquen “puestos” ni “dignidades”, ni prebendas; ministros auténticos del JESUS HISTORICO; que se entreguen al servicio de los mas necesitados, despojados de “lujos” y de “fluses” (de pintas) que les alejan del PUEBLO HUMILDE Y SENCILLO; que no busquen “mitras” ni títulos universitarios y que no se hagan llamar “monseñores”, ni eminencias ni excelencias que no tienen nada que ver con el EVANGELIO GENUINO DEL SEÑOR. Consagrados de verdad, llamados al servicio del PUEBLO DE DIOS para preparar seguidores de Jesucristo, que trabajen para su REINO EN ESTA TIERRA y no para una “institución” al servicio de los poderosos. Necesitamos VOCACIONES pero ¿Qué vocaciones? Necesitamos “curas” pero ¿Qué curas? Curas NUEVOS para una Iglesia Renovada y Reformada. Oremos por esas VOCACIONES VERDADERAS. AMÉN.

urquiaga1@yahoo.es

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