¿Qué sería de Conatel sin La Hojilla?

Malena Petro

Hace años alguien me dijo que tenía tantas respuestas pero que lastimosamente nadie le hacía las preguntas. Recuerdo esto porque a mí me sucede todo lo contrario, o mejor dicho, me sucede lo más común y corriente: tengo tantas preguntas sin respuestas.

Y precisamente muchas de esas interrogantes tienen que ver con la escena política del país. Una de ellas está relacionada con Conatel, porque  resulta muy extraño que  éste organismo tome decisiones post – Mario Silva, es decir, el exhorto que se le hiciese a Televen para sacar del aire  la telenovela colombiana “Chepe fortuna” y al programa “12 corazones”  tuvo que ver con una denuncia del programa La Hojilla y no con una observación legitima de Conatel.

No hay que negar que de todas formas fue oportuno hacer ese exhorto pero… ¿Será que sus funcionarios no se dieron cuenta antes de lo peligroso que era para la sociedad venezolana estos programas?, o es que ¿acaso los supervisores de estos horarios estaban tan embelesados con la programación de Televen que en vez de detectar sus abusos les pareció entretenido y virtuoso y se sumaron a su audiencia?

No quisiera hacer prejuicios, pero por ahí dicen que sí se está realizando diariamente un monitoreo adecuado a todos los canales por parte de Conatel pero que los informes de éstos son engavetados cuando llegan a las manos de los altos jefes. ¿Será esto cierto o sólo es un chisme más de pasillo?

El dolor de cabeza que generan estas incompetencias o esta burocracia que nos está llevando en un anzuelo el proceso revolucionario no termina allí, porque la pregunta más necia que quiero hacer  este momento tiene que ver con aquella salida del aire de la narconovela “El capo”. Cuando se tomó esa medida por parte de Conatel, muchos saltamos y brindamos pero fue simplemente una alegría de tísico, lo que venía en camino era peor: otra novela (también colombiana) llamada  “Ojo por ojo”, que nos está a punto de dejarnos hasta sin dientes.

“Ojo por ojo” (trasmitida por Televen a las 10:00pm) narra un conflicto bélico entre dos familias (Los Monsalve y los Barragán). Para mantener esta guerra ambas familias se desenvuelven en el mundo del narcotráfico.  Una de las características principales de esta telenovela es el lenguaje obsceno que utiliza y la presencia de armas de fuego en todo momento.

Las mujeres de esta historia son tratadas de una manera hostil. Algunas de las palabras o frases para referirse a ellas son: Carne de primera, cabritas, puticas, mujercitas, cualquiera. ¿Será que estas escenas contribuyen a disminuir el alto índice de violencia femenina y/o feminicidio?

¿Qué pasa con la ley Resorte?, ¿será que todo se trata de hacer propaganda cada cierto tiempo o hacerla cumplir como debe ser?, porque si es esto último, entonces  deberíamos mirarnos desde adentro y revisar algunos programas que atentan contra la integridad personal (de escuálidos, chavistas, izquierdistas, derechistas o cuales sean), tales como “Los papeles de Mandinga”, “La bomba” y la mismísima “Hojilla” que cada rato se va por un barranco. Pero si en el peor de los casos, se trata de lo primero, entonces…cómo diría Cantinflas: ¡Así no me ayude, compadre!

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