Nuestra estrategia

Basem Tajeldine

Atravesamos por tiempos difíciles pero necesarios. Los revolucionarios; los soñadores de un mundo justo y fraterno; los constructores de las utopías posibles, estamos preparados para afrontar los retos que la coyuntura nos imponga.

Muy pronto, en 2 años, el país cruzará por nuevas tempestades marcadas por las elecciones presidenciales, donde dos proyectos antagónicos (Socialismo vs. Capitalismo) buscarán imponerse.

La burguesía ha gritado ¡GUERRA! Y, a través de sus medios privados, se disponen a darlo el todo por el todo. Dicen por allí que “en guerra avisada no mueren soldados, los muertos son los descuidados”.

“La pelea es peleando”. Pues, a la burguesía se les presenta una nueva oportunidad de acabar con la revolución haciendo lo que mejor saben hacer: el show, la manipulación y el engaño para captar a las mentes inconscientes. Claro esta, nunca dejaran de lado las vías violentas como las guarimbas, el Golpe de Estado y el magnicidio, siempre que la oportunidad se les presente.

Dicen los politiqueros parásitos-burgueses de oficio que nos tienen preparadas muchas emboscadas mediáticas. ¡Lo sabemos! Su show principal se hará desde Asamblea Nacional (AN) y se explotará a través de todos sus medios privados de tv., radio, periódicos. La AN será el perfecto espacio de manipulación para resucitar la vieja politiquería adeco-copeyana de siempre, aquella de frases huecas, gritos y de fanfarronería de discursos inocuos y estúpidos.

La burguesía no es torpe y saben que en la batalla de ideas no tienen nada que ganar, sino lo contrario, mucho que perder. En ese frente prefieren casi nunca dar la batalla, pues saben que están perdidos. No seamos ingenuos. Ellos nunca serían demasiado idiotas como para delatar públicamente sus oscuras pretensiones entreguistas y criminales. Lo de ellos es la manipulación de los hechos y de los sentimientos de nuestro pueblo. Su oscura estrategia buscara lo de siempre: seguir explotado el miedo de que la revolución los expropiará a todos; los empobrecerá más y la delincuencia hará el resto. El discurso de la burguesía es trillado, pero efectivo.

Más, nuestra estrategia deberá profundizar en las ideas, hacerlas manejables por el pueblo; exigir y ser consecuente con la practica revolucionaria. Esto último implica llevar la AN a la calle y construir, junto al pueblo, el real andamiaje del Poder Popular.

 

 

About these ads

Los comentarios están cerrados.